#Culiacán 17 de octubre: perder la calle, ganar la red

@Signa_Lab[*]

 

Resumen: El 17 de octubre de 2019 la ciudad de Culiacán se vio envuelta en una aterradora ola de violencia. Tras el operativo para la detención de Ovidio Guzmán, hijo del “Chapo” Guzmán e integrante del Cártel de Sinaloa, la esfera digital se convirtió, una vez más, en un territorio en disputa entre los usuarios que apoyan al presidente Andrés Manuel López Obrador y los que están en contra, lo que terminó por diluir el debate sobre el acontecimiento.

Palabras clave: Culiacán, violencia, polarización, estrategias sociodigitales

 

Abstract: On October 17, 2019, the city of Culiacán witnessed a terrifying spasm of violence. After the failed attempt to arrest Ovidio Guzmán— son of Chapo Guzmán and member of the Sinaloa Cartel— the digital sphere once again became a disputed territory between those who sympathize with Andrés Manuel López Obrador and those who oppose him, which ended up obscuring the debate about the incident itself.

Key words: Culiacán, violence, polarization, socio–digital strategies

La aceleración de la tecnología y los impactos en las formas en que se documenta, se procesa y se circula la información han transformado de maneras inéditas los modos en que se percibe la realidad, pero también las formas de “ver”,[1]coincidir o disentir con otros, participar en la construcción o discusión de una narrativa y en especial la decisión —que hay que tomar en nanosegundos—, de “compartir” o no una imagen, una noticia, una declaración, decisión que multiplicada por los miles y millones de personas conectadas a las redes sociodigitales tiene un efecto muy importante en lo que llamamos “construcción sociodigital de la realidad”, que entendemos como la configuración y articulación de posiciones de enunciación que dan forma, organizan y administran los relatos o narrativas sobre el acontecimiento y el acontecer a través de la web y sus diferentes plataformas.

Hoy el volumen, la variedad y la velocidad de grandes volúmenes de datos susceptibles de ser extraídos y analizados recibe el nombre de Big Data.[2] Pero más allá de una taxonomía de los conceptos y categorías nos interesa enfatizar en la necesidad de elaborar análisis multicapa que puedan hacerse cargo de estos grandes volúmenes de datos, sin perder la densidad teórica y sociopolítica, estructural y subjetiva, simbólica y algorítmica. En otras palabras, lo que interesa es hacer hablar los datos en diferentes lógicas.

En este informe nos acercamos a un acontecimiento brutal para la vida democrática de México: el operativo malogrado para detener a Ovidio Guzmán, hijo del que fuera líder del Cártel de Sinaloa.

El objetivo de este estudio es analizar y evidenciar el–los modo–s en que se interfiere un acontecimiento, una conversación, el curso de un suceso para “politizarlo” o, mejor, contaminarlo con el objetivo de dificultar o impedir que la conversación orgánica (natural, ciudadana, espontánea), sea lo que configure la narrativa a la que hemos aludido ya.

 

  1. ANTECEDENTES

El ciclo de violencia vinculado al narcotráfico en México tiene por lo menos 20 años de afectar al país, pero fue en 2006, con la llegada de Felipe Calderón a la Presidencia de la República, cuando con la estrategia conocida como “guerra contra el narco” se desató el infierno.

Lo que se conoce como Kingpin Strategy[3] dejó un saldo de 121,683 muertes y 24,943 casos de desaparición forzada, aunque los registros no son confiables. En el sexenio siguiente, con el regreso del Partido Revolucionario Institucional (pri) al poder con Enrique Peña Nieto esta cifra se incrementó: 150,992 muertes[4] y alrededor de 37 mil personas desaparecidas.[5] En 2014, después de los terribles sucesos en Ayotzinapa, cuando 43 estudiantes de la Normal Raúl Isidro Burgos, “desaparecieron”, el poeta y activista Javier Sicilia declaraba que “el pri creyó que podía administrar el infierno”, para aludir a la incapacidad de la autoridad para encarar el desafío de un país en llamas;[6] quizás esa misma advertencia por alguien que ha vivido en carne propia el horror de esta “guerra” se aplicaría a la actual administración. En lo que va del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se han registrado 29,629 muertes[7] y se han encontrado alrededor de 522 fosas clandestinas con 671 cuerpos.[8] Administrar el infierno no es fácil, la violencia no ha disminuido, los grupos del crimen organizado se fragmentaron, creció la disputa por los territorios y las zonas de paso, y se complejizó el panorama con los megaproyectos extractivistas en algunas zonas del país.

¿De qué habla la ciudadanía? ¿Cuáles son sus miedos? Frente a un despliegue de fuerza y ataque como el que se vivió en la ciudad de Culiacán el pasado 17 de octubre, ¿de qué sirven las redes, de qué sirve Twitter, la red política más relevante del país?

 

  1. LA IRRUPCIÓN

La tarde del jueves 17 de octubre, alrededor de las 15 horas, se realizó un operativo para la detención de Ovidio Guzmán, hijo del “Chapo” Guzmán, en el fraccionamiento Tres Ríos en la ciudad de Culiacán, en el estado de Sinaloa. Alrededor de dos horas después la ciudad de Culiacán se vio envuelta en una aterradora ola de violencia. Tiros, incendios, bloqueos, pánico, vialidades colapsadas que fueron tomadas por el Cártel de Sinaloa.[9]

 

  1. LA ESCENIFICACIÓN

La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que, tras el operativo, se aseguró una ametralladora ‘minimi’;[10]ocho armas largas; tres armas cortas; siete granadas de fragmentación; tres granadas calibre .40 mm; una granada fumígena; 40 cargadores; cerca de mil cartuchos y 20 vehículos.[11]

En Whatsapp empiezan a circular audios de voces que llaman a “‘trabajar’ por 20 mil pesos, hasta que esto dure”.

Se registra un motín en el penal de Aguaruto. Se escapan 51 reos y Eduardo Arturo Bailleres, director del penal, es destituido de su cargo y sujeto a investigación. Circula información sobre supuestos rehenes, amenazas a familiares de soldados; autos quemados; aviso de suspensión de clases (por mal clima); cancelación de rutas e instalación de retenes. Velocidad, inmediatez y miedo, todo esto está siendo compartido en tiempo real por usuarias y usuarios en diferentes plataformas sociodigitales.

Tras esta fuerte ola de violencia el operativo se suspende, el hijo de “El Chapo” es puesto en libertad y el presidente Andrés Manuel López Obrador declara: “No puede valer más la captura de un delincuente que la vida de las personas”. Se supo poco después de la decisión de suspender la detención de Ovidio Guzmán.

 

  1. LAS REDES

El 22 de octubre, cinco días después del acontecimiento, el estudio de Mesura[12] indica que el comportamiento de las redes —en el caso del operativo en Culiacán— también trajo consigo un flujo de desinformación durante los hechos. Se compartieron gráficas, memes y especulación de información tanto para legitimar como para deslegitimar las acciones del gobierno, incrementando el tono de las discusiones.

En Signa_Lab, se realizó un seguimiento minucioso a partir del 17 de octubre para “monitorear” la conversación en redes. Se utilizaron diferentes aproximaciones metodológicas y analíticas, que discutimos más adelante. Interesa plantear que el llamado “Culiacanazo”, se convirtió en menos de dos horas en una nueva (y ya desgastante) disputa por “ganar la red”, a través del empleo de hashtags, cuentas automatizadas, guerrillas digitales y coordinación humana.

Por lo anterior hay que enfatizar que hay una enorme diferencia entre 2006 y 2019. Las incursiones brutales del crimen organizado tenían en los comienzos del siglo XXI un impacto localizado, solo amplificado por los medios de comunicación corporativos, poco interesados en los efectos sociales de la violencia que asomaba. En ese contexto, diferentes grupos de narcotraficantes entendieron —muy pronto— el valor de la propaganda y de lo que hoy se conoce como posverdad[13] y varios de estos grupos se fueron abriendo paso en YouTube, plataforma que se convirtió a lo largo de la primera década del siglo en canal propagandístico de grupos del crimen organizado, para sembrar terror y mandar mensajes a adversarios, autoridades y ciudadanos, con alcance bastante restringido.

En cambio, en 2019 el crecimiento de las rrss como Twitter, Instagram, Youtube y Facebook permiten la distribución del miedo en tiempo real. Inmediatez, velocidad, contagio, para incidir en la construcción de una esfera pública cada vez más vulnerable a la contrainformación, noticias falsas, manipulación de datos, imágenes, lógicas.

En este informe presentamos un análisis de lo que se generó en la esfera sociodigital en torno a los acontecimientos en Culiacán con la detención de Ovidio Guzmán. Proponemos que la esfera digital se ha convertido en un territorio en disputa entre contendientes que buscan no solamente intervenir la realidad a través del manejo discursivo y de datos, sino especialmente a través del manejo de las emociones.

A continuación presentamos el análisis realizado en torno a lo que circuló en Twitter del 16 al 19 de octubre. Los términos o hashtags que comprenden el análisis son #Sinaloa, #Culiacan, #Culiacán, #amloEstamosContigo, #ComandanteSinBolas, #Renunciaamlo, #amloElFracasoPresidencial, #OvidioGuzman, #Chapito y #EstadoFallido.

Se procedió a la descarga de datos[14] con nuestra herramienta thoth. En cada uno de los términos de análisis se ofrece la información del volumen de data contemplado y el tipo de relación–interacción que se privilegió para ofrecer un panorama lo más completo posible de un tema nodal para la vida del país.

En la figura 9.1 el grafo muestra las relaciones de usuario a hashtag de los términos “Sinaloa” y “Culiacán”, en el periodo de descarga que comprende del 16 al 19 de octubre. Está compuesto por 201,001 tuits, 26,736 nodos, 47,005 aristas y 415 comunidades.

En esta primera visualización se muestra un comportamiento orgánico en los primeros momentos de la crisis. Etiquetas como “Culiacán / guardia nacional”, en color verde; morado “culiacan”,[15] azul “sinaloa / el chapo” y amarillo “Ovidio Guzmán”, constituyen la respuesta inicial de las y los usuarios de Twitter, para pronunciarse y compartir contenido propio o de medios de comunicación o de otros usuarios. Una respuesta sorprendida y preocupada.

Con el objetivo de ofrecer una visualización de cómo se van articulando las “conversaciones” en las redes y cómo emergen “etiquetas”, es decir, hashtags que van reencauzando la discusión, el grafo muestra la aparición de #LopezRendidoYHumillado del lado izquierdo, mientras que va ganando tracción el ht hashtag #Borolas que aglutina las expresiones de apoyo al presidente Andrés Manuel López Obrador y en referencia directa al expresidente Felipe Calderón Hinojosa. Y van tomando forma y peso los hashtags como #AmloEstamosContigo, #amloElPuebloTeApoya, #TotalApoyoALopez y #DesdelaIzquierda. Así, al igual que en el caso de #Minatitlán,[16] la “conversación” deja de girar en torno a los acontecimientos para derivar en una defensa–ataque a la figura de López Obrador.

Ese día Andrés Manuel visitó Oaxaca para la entrega de recursos del programa La Escuela es Nuestra, y recibió fuertes críticas por no cancelar su visita en medio de la crisis en Sinaloa. El hashtag #amloEnOaxaca aparece muy cercano a #OposiciónCarroñera, que fue utilizado para señalar y denostar a quienes criticaban el operativo.

 

  1. LA OTRA BATALLA: GANAR LA RED, PERDER LA CALLE

En el transcurso de poco menos de tres horas la discusión–narrativa en Twitter dejó de estar centrada en los sucesos: una ciudad tomada por la delincuencia organizada, un ejército superado y la evidencia de un operativo mal planificado, a la defensa–ataque de la figura presidencial. Mientras la ciudadanía enfrentaba una situación de violencia brutal, la red se convertía en una especie de “referéndum” presidencial: AMLO sí o AMLO no. La simplificación y polarización que esto trajo consigo la mostramos en el grafo 2 de “usuarios a hashtags” (véase la figura 9.2), es decir de cuentas que utilizaron y replicaron las siguientes etiquetas: #amloEstamosContigo, #ComandantesinBolas, #Renunciaamlo, #amloElFracasoPresidencial.

Se tomó la decisión de conjuntar en una sola visualización las tendencias anti y pro AMLO, con el fin de ver cómo se fue diluyendo la conversación en torno al acontecimiento en Culiacán.

Las tendencias analizadas acumularon 111,000 tuits, en los que participaron 22,709 nodos (posiciones de enunciación), que generaron 56,469 aristas, es decir, que interactuaron esa cantidad de veces, organizados o agrupados en 132 clusters o comunidades.

A lo largo de las tensas horas que siguieron al operativo, la crisis y pánico en la ciudad, la fuga de reos del penal y la decisión de liberar a Ovidio Guzmán, y la evidencia de que la calle se perdía, la estrategia fue la de “ganar en redes” la idea de la liberación de Ovidio Guzmán como un logro estratégico del gobierno. Inmediatamente apareció la contratendencia que buscaba evidenciar el fracaso del operativo como un fracaso presidencial.

El color azul representa la parte reprobatoria de la discusión, con los hashtags #Renunciaamlo, #ComandanteSinBolas, #amloElfracasoPresidencial, #amloRenunciaYa, #MexicoNoTienePresidente, #EstadoFallido, e incluso se observa una crítica al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, con el hashtag #RenunciaDurazo.

El color naranja, que es el predominante, representa el lado de la red en apoyo al presidente López Obrador, con los hashtags #amloEstamosContigo, #amloElPuebloTeApoya, #amloElMejorPresidenteDelMundo, entre otras variaciones en las que es evidente el apoyo directo a Andrés Manuel. Vuelve a aparecer el hashtag #ComandanteBorolas, que como ya se dijo alude al expresidente Felipe Calderón. Asimismo, es notoria la presencia de la #Redamlove, #Redamlo y #amlovers (estos como una comunidad aparte, pero unificada en el color naranja). Más adelante se muestra la velocidad de subida de la etiqueta #amloEstamosContigo más un análisis por grado de salida con pesos, que indica que este hashtagsiguió un comportamiento no orgánico.[17]

Así, en esta red polarizada que indica un comportamiento no orgánico —de uno y otro lado— resulta muy difícil dar paso a un debate, conversación serena e informada en torno a la violencia en México, las estrategias de seguridad y, en este caso, la situación de Sinaloa y el impacto del Cártel de Sinaloa en la dinámica social. Esto sin duda es dañino para la salud democrática de la sociedad mexicana.

En este grafo y en color verde también aparecen los hashtags #Morena y #Yeidckol. Yeidckol Polevnsky, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (cen) del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), publicó un video en su cuenta de Twitter en defensa de Andrés Manuel López Obrador.[18] En la publicación del video incluye los hashtags#Morena, #Yeidckol y #amloEstamosContigo. Es interesante para el tono de la discusión que la estrategia digital de la presidenta del cen de Morena también sea utilizar esas etiquetas en sus publicaciones, lo que no abona a la discusión.

Se muestra a continuación el cluster que utilizó #amloEstamosContigo con el objetivo de analizar el grado de entrada con pesos (es decir, el número de veces que una cuenta utilizó el hashtag) y en especial el grado de salida (el número de veces que un hashtag o tuit determinado fue retuiteado por una cuenta). Esto permite volver visible la relación orgánico–no orgánico en una conversación. Por ejemplo, en este caso, la cuenta @scorpionvichs_ tuvo, en casi cinco días, un grado de salida con pesos de 641. Esto quiere decir que utilizó 641 veces el hashtag, lo que significa un promedio de 128 menciones diarias, que rebasa con mucho las posibilidades de una cuenta promedio y, además, esta cuenta aparece hoy como inexistente, lo que podría estar indicando que fue creada específicamente para amplificar este hashtag.

Para validar metodológicamente la data recurrimos a varias estrategias para medir la intensidad de participación en la red alrededor del ht hashtag; decidimos seleccionar las diez cuentas con más alto grado de salida con pesos[19] Se muestran los resultados en la tabla 9.1.

El grafo 4 es otro ejemplo de la polarización en la discusión (véase la figura 9.4). Se muestran las relaciones de usuario a hashtag de los hashtags #OvidioGuzman, #Chapito y #EstadoFallido, y está compuesto de 53,871 nodos, 146,038 aristas y 225 comunidades.

Las comunidades que predominan en esta descarga son #EstadoFallido, en color verde, y #OvidioGuzman / #Chapito, en color morado. Aquí el color verde representa, nuevamente, la crítica hacia el gobierno, mientras que en el color morado se percibe la conversación alrededor del tema general.

En esta misma línea, y para complementar esta visualización, se realizó una nube de frecuencias de las palabras más utilizadas en los tuits que usaron los hashtags #OvidioGuzman o #Chapito (véase la figura 9.5).

En esta nube de frecuencias se muestran las palabras más utilizadas en los tuits asociados a los hashtags #Chapito y #OvidioGuzmán. Se observa que la narrativa se construye en torno a las menciones a López Obrador, la liberación de Ovidio y al concepto del Estado fallido en vez de a un cuestionamiento directo sobre los actos violentos ejecutados por el crimen organizado en Culiacán. La conversación se centra en la premiación o descalificación de la estrategia de López Obrador como figura de poder, “vergüenza”, “errores”, “culpa” y “evasión” son algunas de las expresiones de los usuarios para describir los acontecimientos.

Se menciona al Chapo como líder de la familia Guzmán. En materia de análisis es interesante que el nombre de Ovidio sea ubicado como hijo de Joaquín Guzmán Loera y no como la cabeza o líder del Cártel de Sinaloa. Estos resultados muestran que, en el imaginario social respecto del narcotráfico, se mantiene la imagen del “Chapo” como la representación del narcotráfico en México, independientemente de su situación actual.

En la nube aparecen algunas referencias como “Piñera” o “Chile despertó” porque en las recientes movilizaciones en Chile se ha utilizado también la etiqueta “Estado fallido” para explicar la crisis política en la que se encuentra el país. Asimismo, se identifican capas emocionales en la conversación, palabras como “miedo”, “infierno”, “amigos”, “muertos” evidencian el terror sembrado que también se encarna en las conversaciones en la red.

 

  1. MAPAS DE CALOR EN TWITTER: CRÓNICA DE UNA INTERVENCIÓN DIGITAL

En el video que puede consultarse en el canal de Youtube de Signa_Lab con el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=13bT_E3UhlU&feature=youtu.be se muestra el comportamiento cronológico y espacial de los hashtags #Culiacan, #amloElFracasoPresidencial y #amloEstamosContigo.

Según este análisis, a las 16:45 comienza la actividad en torno al hashtag #Culiacan, alcanzando su punto más alto a las 22:35 de actividad, con un total de 781,500 tuits. #AmloElFracasoPresidencial fue también utilizado para referir a los hechos en Culiacán, el cual alcanzó los 23,700 tuits. A la misma hora y como respuesta al primer hashtag emerge #AmloEstamosContigo, para expresar su apoyo al presidente de la república y desestimar las críticas contra el operativo. Pese a la diversidad de hashtags utilizados para expresar críticas y preocupación el hashtag #amloEstamosContigo se convirtió en una tendencia de muy alta intensidad, que hace pensar en manipulación automatizada; el 18 de octubre, a las 7:45 de la mañana, acumulaba 263,600 tuits.

  1. ¿REDES PARA LA CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA?

Ya hemos planteado en otros informes que Twitter es una plataforma vital para el debate público, que se ha convertido en un espacio para la discusión y construcción de la agenda política. No es novedad que ahora las redes sociales, en especial Twitter, se hayan transformado en un territorio constantemente en disputa, donde un acontecimiento importante, en este caso lo sucedido en Culiacán, se vea o se tome como una oportunidad para defender o atacar posturas políticas.

El problema principal no es que los usuarios tengan una postura sobre un tema en la discusión, sino que se generen estrategias digitales para sostener tendencias que terminan por desviar el tema central del debate, en que el acontecimiento pasa a segundo plano, se difumina entre el ataque y la defensa. En otras palabras, la conversación en Twitter sobre los acontecimientos en Culiacán se vio envuelta en una disputa por atacar o defender la figura de Andrés Manuel López Obrador, con estrategias de sostener hashtags (como #amloEstamosContigo o #amloFracasoPresidencial) para “ganar las redes” y hacer parecer que solamente hay una interpretación válida del problema.

En los primeros momentos de la crisis en Culiacán el comportamiento en la esfera sociodigital es de naturaleza orgánica. Los usuarios mostraron una respuesta inicial a lo que sucedía en el momento, con imágenes, videos, notas periodísticas, y con un tono compartido de preocupación. El contenido que circuló en tiempo real en las redes evidenció el problema social que desborda al país: la violencia.

Sin embargo, como en ocasiones anteriores, se activaron tendencias desde una lógica de polarización con el propósito de mantenerse vivas en medio de la crisis. Pareciera que los hashtags a favor o en contra de AMLO se convirtieron en máquinas para contradecir y gritar “¡yo estoy bien y tú estás mal!”, en las que el objetivo de debatir o compartir una opinión se desvía para acallar al otro a toda costa.

La evidencia del uso artificial de las redes para distraer, para desviar la conversación, para atacar y denostar, para fortalecer el propio punto de vista a toda costa, minan las posibilidades de cualquier convivencia y debate democrático. Las urgencias y desafíos son muchos.

 

  1. SOBRE LOS AUTORES
  • Rossana Reguillo, profesora, investigadora emérita del ITESO y coordinadora general de Signa_Lab.
  • Paloma López Portillo, investigación, análisis y producción digital en Signa_Lab.
  • Eduardo G. de Quevedo, responsable técnico de Signa_Lab.
  • Diego Arredondo, coordinador tecnológico y diseño de interfaces.
  • Mónica Vargas, producción audiovisual en Signa_Lab.
  • Alicia Reynoso, analista de redes semánticas y emociones en
    Signa_Lab.
  • Zoe Peregrina, maestrante en Comunicación, analista de redes semánticas en Signa_Lab.
  • Mariana Barajas, becaria, estudiante de Ciencias de la Comunicación en el ITESO.
  • Monserrat Rosas, becaria, estudiante de Gestión Cultural en el ITESO.
  • Maricruz Ochoa, becaria, estudiante de Gestión Cultural en el ITESO.

[*] signalab@iteso.mx

 

[1]  Usamos la noción de “ver” en un registro amplio que incluye lectura de texto–imagen, implicación emocional–cognitiva, posicionamiento y decisión de compartir lo no lo “visto”.

[2]  Para una comprensión clara y sencilla del término véase Uman, Ignacio. “Big Data y Memoria Digital: claves para su exploración e investigación desde las ciencias sociales”, en Avatares de la Comunicación y la Cultura, núm. 15, junio de 2018. Recuperado de https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/avatares/article/view/4890

[3] El concepto Kingpin Strategy “puede definirse como una estrategia que dedica recursos desproporcionados a la eliminación de supuestos jefes criminales”. Véase “Kingpin Strategy: ¿qué es y cómo llegó a México?”, en Nexos, 21 de octubre de 2019. Recuperado el 23 de octubre de 2019, de https://seguridad.nexos.com.mx/?p=1646

[4]  Véase Migueles, Rubén. “Inegi: Sexenio de Peña Nieto rompe récord en homicidios”, en El Universal, 26 de julio de 2019. Recuperado el 23 de octubre de 2019, de https://www.eluniversal.com.mx/nacion/sociedad/inegi-sexenio-de-pena-nieto-rompe-record-en-homicidios

[5] Véase Díaz, Glora Leticia. “De más de 37 mil desapariciones, sólo 170 ocurrieron a manos de Fuerzas Armadas, señala Peña en informe”, en Proceso, 1 de septiembre de 2018. Recuperado el 23 de octubre de 2019, de https://www.proceso.com.mx/549294/de-mas-de-37-mil-desapariciones-solo-170-ocurrieron-a-manos-de-fuerzas-armadas-senala-pena-en-informe

[6]  Véase Santajuliana, Inés. “Javier Sicilia. El pri creyó que podía administrar el infierno”, en El País, 18 de octubre de 2014. Recuperado el 13 de noviembre de 2019, de https://elpais.com/internacional/2014/10/18/actualidad/1413604263_947548.html

[7] Véase Ángel, Arturo. “29 mil 629 personas han sido asesinadas en México durante los primeros 10 meses de gobierno de AMLO”, en Animal Político, 20 de octubre de 2019. Recuperado el 13 de noviembre de 2019, de https://www.animalpolitico.com/2019/10/asesinatos-homicidios-inseguridad-inicio-gobierno-amlo/

[8] Véase Zerega, Georgina. “El gobierno de México cifra las fosas clandestinas en más de 3.000”, en El País, 30 de agosto de 2019. Recuperado el 13 de noviembre de 2019, de https://elpais.com/internacional/2019/08/30/mexico/1567173416_337248.html

[9]El 17 de octubre de 2019 en la cuenta Riodoce de Twitter se publicó un video con escenas de violencia en la ciudad. Véase https://twitter.com/Riodoce_mx/status/1184960783983284227?s=20

[10] La ametralladora fn Minimi es de uso exclusivo del ejército, en especial del ejército estadunidense. Al tipo de municiones se les conoce también como “matapolicías” porque están diseñadas para penetrar los chalecos antibalas.

[11] Véase “En Culiacán delincuentes usaron las mismas armas que tiene el ejército de eu”, en La Razón de México, 22 de octubre de 2019. Recuperado el 23 de octubre de 2019, de https://www.razon.com.mx/mexico/en-culiacan-delincuentes-usaron-las-mismas-armas-que-tiene-el-ejercito-de-eu/

[12] Mesura es una organización que se dedica a la inteligencia digital, análisis de redes y complejidad. Véase “Maquinarias de desinformación operaron en redes tras crisis de seguridad en Sinaloa: Páez”, enAristegui Noticias, 22 de octubre de 2019. Recuperado el 23 de octubre de 2019, de https://aristeguinoticias.com/2210/mexico/maquinarias-de-desinformacion-operaron-en-redes-tras-crisis-de-seguridad-en-sinaloa-paez-video/

[13] Posverdad “es la forma de describir aquellas circunstancias en las cuales los hechos objetivos verificables son menos relevantes, en la formación de la opinión pública, que la apelación a las emociones o las creencias personales”. Véase “Posverdad y desinformación: guía para perplejos”, en El País, 16 de marzo de 2018. Recuperado el 25 de octubre de 2019, de https://elpais.com/elpais/2018/03/16/opinion/1521221740_078721.html

[14] Un grafo es la representación visual en forma de red que muestra las interacciones entre nodos (puntos que pueden actores sociales, hashtags, tuits, emojis) y aristas (líneas cuyo grosor indica la intensidad de las interacciones entre los nodos), agrupados en comunidades (colores dentro de la red que dan cuenta de los nodos más cercanos entre sí).

[15]  Se utilizaron las dos versiones, Culiacán (con acento) y Culiacan (sin acento)

[16] Véase Signa_Lab. “México 2019: la disputa por la interpretación”, en Signa_Lab, 23 de mayo de 2019. Recuperado el 10 de octubre de 2019, de https://signalab.iteso.mx/informes/informe_disputa-polarizacion_01.html

[17] Véase la explicación en la nota 19.

[18]18.  Véase https://twitter.com/yeidckol/status/1185350655441035265?s=20

[19] Se entiende por grado de salida el número de veces que un usuario utilizó un hashtag o mencionó a otro usuario; sin embargo, cuando se introduce la condición de “peso” es posible observar la reitineración en el uso o la mención y, en este caso, muestra la actividad total de cada cuenta con respecto al hashtag.