La desigualdad económica y empresarial

en Guadalajara tras la pandemia[*]

Jessica Daniela Ramírez Rentería
Daniela Danae Medina Aguila[**]

 

Resumen: En este trabajo se analizan las condiciones a las que se han tenido que enfrentar las pequeñas y medianas empresas (pymes) jaliscienses en el contexto de la pandemia del covid–19, el impacto de la contingencia y en el panorama laboral en general, los posibles escenarios posteriores a la pandemia, la afectación económica y las alternativas para la supervivencia de muchos negocios, así como el reforzamiento de la economía del área metropolitana de Guadalajara y de Jalisco mediante una adecuada reactivación.

Palabras clave: covid–19, pandemia, pymes, empresas, economía, empleo, desigualdad, inseguridad, Jalisco

 

Abstract: This article analyzes the conditions that Jalisco’s small and middle-sized businesses have had to deal with in the context of the covid–19 pandemic, the impact of the emergency on the overall employment outlook, possible post-pandemic scenarios, the effects on the economy, businesses’ alternatives for ensuring their survival, as well as economic recovery in the Guadalajara Metropolitan Area and in Jalisco driven by a well-planned reactivation.

Key words: covid–19, pandemic, smes, businesses, economy, employment, inequality, insecurity, Jalisco

 

Nos encontramos en medio de un panorama incierto y aterrador, pues el coronavirus vino a ponernos a prueba a todos. El virus sacó a relucir errores estructurales que gobernantes y empresarios se esforzaban por ocultar en el sector económico y empresarial, en el plano de la salud y en el social.

En este trabajo hacemos una comparación del covid–19 con un Quality Assurance Tester, un control de calidad que se emplea en la planificación y prueba de software para comprobar si funciona correctamente, y que detecta errores y los comunica.[1]

El Covid Tester–19 se encargó de comunicarnos que nuestro “código” está plagado de errores, aunque hace falta un paso: la resolución. Este trabajo tratará de servir como guía para las empresas con menor capacidad de enfrentar una contingencia para poder instrumentar estrategias efectivas en los negocios y evitar, en lo posible, sucumbir al declive económico que amenaza al país.

 

  1. Una crisis del siglo XXI

Nos encontramos en medio de un panorama adverso, en el cual nuestro único punto de referencia son otras pandemias y crisis económicas que, aunque no sean comparables en su totalidad, son un buen punto de partida.

En México parecía lejana la posibilidad de que el coronavirus hiciera su aparición, y acaso por eso no se tomaron precauciones ni medidas adecuadas para su llegada. El primer caso en México se detecta el 28 de febrero de 2020.[2]

El virus llegó a un país plagado de fallas y errores. Algunos estudios del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) muestran que México cerró el 2018 con 48.8% de la población en pobreza, con 16.8% del total de habitantes en pobreza extrema.

En cuanto a Jalisco, en enero de 2020 el estado tenía una tasa de desempleo de 3.28%,[3] por debajo del promedio del país, con un ingreso de 23%, inferior al costo de la canasta básica alimentaria.[4] En la medición de pobreza 2008–2018 del Coneval[5] se corrobora que, al momento de la llegada de la pandemia a México —y a Jalisco— nos encontrábamos con una sociedad que no tenía la capacidad de atender a la población en cuestión de servicios médicos, empleos que cubrieran las necesidades de alimentación, servicios básicos y una vivienda digna. ¿Qué le esperaba a la población jalisciense con estos rezagos durante el confinamiento? Y ¿cómo soportaría este golpe la economía local?

 

  1. Impacto económico en las micro, pequeñas y medianas empresas

Don Beto tuvo que cerrar su papelería. Lilia está preocupada por su tienda, cuyos ingresos disminuyen. Fernando perdió su trabajo cuando sus patrones ya no pudieron pagar el sueldo de sus trabajadores. Daniela recorta sus gastos pues redujeron su salario a la mitad.

¿Qué tienen en común estas personas? Están preocupadas, tienen familias, tienen necesidades y todas fueron afectadas por el covid–19, aun cuando no hayan sido contagiadas por el virus.

De acuerdo con el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), las microempresas representan 97.6% del total, seguido por empresas pequeñas, 2%, y las medianas, 0.4%, lo cual significa que el porcentaje de grandes empresas no asciende ni siquiera a 0.1%, por lo que la supervivencia económica del país reside en las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que son las más vulnerables.

Una economía laxa y poca habilidad contractual serían el primer error en el código de nuestro país, ocasionando así la primera falla en el sistema, que resulta en la recesión y el cierre de muchas empresas.

Si hacemos una radiografía de las mipymes descubriremos que gran parte de ellas buscan eludir algunas de las responsabilidades con las cuales deben contar las empresas para formalizarse. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Enaproce) 2018, la mayoría de las pequeñas empresas no participa en cadenas globales de valor.[6]

Los negocios y las empresas definidos como esenciales y no esenciales de cada giro, según el Gobierno de Jalisco, se limitan a actividades relativas a la producción y el comercio de alimentos o su cadena de valor, productos sanitarios y de salud y algunos otros servicios esenciales; la lista detallada se puede encontrar en la página de gobierno del estado.[7]

Las autoridades tienen una complicada decisión. El gobernador Enrique Alfaro incluso ha considerado dar marcha atrás a la reactivación con el “botón de emergencia”, acción que no conviene a nadie y que, además, provocaría un descontento general e incertidumbre.[8]

Deben considerarse varios factores antes de juzgar la gestión del gobierno como adecuada o no, así como el comportamiento ciudadano.

 

  1. Apoyos económicos gubernamentales

En lo referente a la Federación, uno de los apoyos que propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador fue adelantar los apoyos otorgados por la Secretaría de Bienestar.[9] Es importante advertir que solo las personas inscritas al programa son las beneficiadas, y se trata de un adelanto del apoyo, no de un aumento, lo que significa que en un futuro pasarán un periodo sin este apoyo del gobierno.

Se crearon los microcréditos para ayudar a las empresas afectadas por el covid–19 con un préstamo de 25,000 pesos y una tasa de interés de 6.5% y tres meses de gracia (Banxico). También se dio un apoyo para trabajadoras del hogar y empresarios independientes. Se dieron 2,000 créditos de 25,000 pesos (programa Crédito Solidario de Palabra) con cuatro meses de gracia.

Para las pymes se ofreció un crédito de 25 mil pesos por empresa (a través del programa Crédito a la Palabra), para ayudar a más de 190 mil patrones y empresas, con la condición del cumplimiento de varios requisitos.[10]

Si bien el gobierno buscó opciones para apoyar a la economía, ¿bastarán tres meses para que las empresas logren recuperarse al grado de no solo subsistir sino de comenzar a pagar una deuda? Además, en México existen más de 4’000,100 pymes contra 190,000 a las que se quiere apoyar. ¿Es suficiente el apoyo?

En lo relativo a los apoyos estatales y municipales, se cuenta con múltiples apoyos del gobierno de Jalisco, de los cuales hasta ahora se han destinado 1,950 millones de pesos a diferentes programas,[11] como el Plan Jalisco Covid–19; el Programa de protección al empleo y el ingreso a las familias, el Programa para Activación Económica del Sector Agropecuario, Jalisco te protege y Fuerza mujeres.

En Guadalajara hay programas como Cuidamos tu empleo, Guadalajara está contigo y La ciudad te espera.

En Zapopan se autorizó el Crédito para pymes, para comercios en espacios abiertos (tianguis, mercados) y autoempleos, y la suspensión temporal de pagos, licencias y prórrogas de pagos y condonación de permisos.

Si bien son muchos los apoyos económicos que se ofrecieron, no toda la gente tuvo o tiene acceso a ellos: “Lo intenté, pero no lo logré […] al momento de querer subir el documento se sobresaturó y me botó”, dice Érika, propietaria de La Moderna.

Cómo Érika, muchos no tuvieron la posibilidad de acceder a ningún apoyo económico por parte del gobierno. El restaurante La Moderna era uno de los tantos negocios que luchaban por sobrevivir, con una considerable reducción de ingresos y cuentas por pagar que no esperan a nadie y, antes de terminar esta investigación, se vio obligada a cerrar.

¿Es responsabilidad del gobierno ofrecer apoyo a todas las empresas en ese grave riesgo?

La mayoría de los apoyos es para los empleados y empresarios que laboran de manera formal, pero es importante considerar que la población económicamente activa en México es en gran parte informal. “Alrededor de 54.7% de la población trabajadora pertenece al sector informal, 30.94 millones de personas, siendo el segundo país con mayor población informal en América”.[12]

Una vez más, la pandemia resaltó las deficiencias del sistema económico en el que se desenvuelve México y, por consiguiente, el área metropolitana de Guadalajara, donde la mayor parte de la población económicamente activa no se encuentra en las listas del gobierno para acceder a un apoyo económico, y el porcentaje restante tampoco tiene garantía de poder acceder a ellos.

 

  1. La reactivación económica y las medidas de reapertura

Hubo diferentes estrategias del gobierno de Jalisco para la reapertura de las empresas consideradas no esenciales y su integración económica, desde manuales de un plan de acción para la reactivación, el modelo de vigilancia y el Distintivo de Apertura de Establecimientos.[13] En teoría, al aplicarlas y retomar poco a poco la actividad, los contagios se reducirían y se podría regresar a la normalidad. Pero este escenario dista mucho de la realidad.

De manera oficial, el 1 de junio se inició la Fase 0 de reactivación, justo en el punto en que se acercaba el pico de la pandemia. “No vivimos en una economía como la de Alemania para resistir un confinamiento prolongado y con los negocios cerrados”, dijo el gobernador Alfaro en una conferencia de prensa. Si bien es cierto que ya era necesaria la reapertura económica, desgraciadamente las medidas oficiales no se siguieron cabalmente y muchas personas consideraron la reactivación como un llamado a regresar a la normalidad, lo que provocó el aumento de los contagios.

Se repartieron distintivos —permisos de reapertura— a diferentes empresas y se descubrió la venta ilegal de estos. El Gobierno de Zapopan permitió la reapertura de negocios aun sin ese distintivo,[14] quedando esta medida incompleta y sin cumplir con la revisión de la totalidad de los negocios, y sin la certeza de su incorporación adecuada, pero “No habrá cacería de brujas por parte del gobierno de Zapopan”.[15]

En algunos negocios se hizo revisión del cumplimiento de los protocolos sanitarios, mientras que en otros las autoridades no los visitaron: “La verdad no han ido a revisar si las cumplo o no, únicamente escuché el comunicado en las noticias y puse letreros para que mis empleados y clientes las siguieran […] al final ni siquiera fueron”.[16]

En la figura 7.1 se muestran los casos de contagio por semana. Puede verse la evolución del 28 de mayo, antes de la reactivación económica, con 404 casos nuevos, contra los 1,222 registrados al 11 de junio, dos semanas después.

Al 24 de mayo había 1,180 casos en Jalisco, en comparación con el 23 de junio, con un total de 9,875; cinco veces más casos en un mes.[17] La reapertura de los comercios fue una de las causas por las cuales aumentaron los contagios, siendo responsables no solo el gobierno por la falta de supervisión y de los mismos negocios que no cumplen (algunos) con los requerimientos sanitarios, sino también los propios clientes que acuden a esos establecimientos sin respetar las medidas, y los ciudadanos que regresan a sus actividades muchas veces de manera indolente e irresponsable.

 

  1. La brecha económica

El impacto económico no fue el mismo para todas las empresas. La brecha económica no es ninguna novedad. México está entre el 25% de los países con mayor desigualdad a escala mundial; según la Standardized World Income Inequality Database, México ocupa el lugar 87 de 113 países.[18] Además, el 1% más rico de la población tiene ocho veces más riqueza que 62 millones de personas en situación de pobreza.

Esta situación no es ajena a los empresarios del país y del estado. Una importante cantidad de los negocios en México son muy pequeños o de naturaleza informal y tienen poca capacidad económica para formalizarse.[19]

El segundo error que reveló —y acentuó— nuestro Covid Tester–19 es evidente: la desigualdad crónica, una que se refleja en la perspectiva individual, general y empresarial.

No todas las empresas tienen acceso a los apoyos ni cuentan con los recursos para mudar sus actividades o mantenerlas en pausa, mucho menos para invertir en nuevas estrategias para la supervivencia de sus negocios.

Si bien las empresas más grandes tienen una ventaja al enfrentar situaciones catastróficas como esta, eso no significa que no se vean afectadas por la crisis. En este sentido existe la posibilidad de la aparición de “nuevos ricos”, como ha sucedido en otras crisis, así como del descenso de estratos sociales de las clases medias hacia una tendencia de pobreza, debido al creciente desempleo.

Existen muchos factores que hemos observado durante la crisis económica derivada de la pandemia, los cuales nos llevan a especular sobre posibles horizontes posteriores.

 

  1. Situaciones derivadas de la contingencia

En lo relativo al desempleo, según varias proyecciones, hay industrias en las que el nivel de empleo no se restaurará nunca. “En este país, la emergencia derivada de la pandemia ha dejado sin empleo a 12.5 millones de personas, solo en abril, según la cifra más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía”.[20]

No es osado señalar que otra falla en el sistema mexicano es el alto índice de desempleo y la fragilidad de la estructura de la fuerza laboral. El desempleo actual por la pandemia se deriva en su mayoría de la incapacidad de realizar sus actividades con normalidad, o de la disminución de los ingresos, así como la poca preparación de muchas empresas: “Ninguna micro o pequeña empresa posee un plan de contingencia, quizá sí alguna mediana, pero el porcentaje es insignificante”.[21]

Según un estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Jalisco 10% de las empresas ya han hecho despidos y 43% está considerando seriamente hacer lo mismo, eso sin contar el desempleo generado por las pymes que tuvieron que cerrar.[22] Como ya se mencionó, no se considera realmente al trabajo informal para los apoyos, dejando a uno de los segmentos más extendidos en el desamparo. El 54.7% de la población económicamente activa en México pertenece al sector informal,[23] y el resto, del área formal, no puede ser cubierto en su totalidad por los apoyos del gobierno.

¿Qué pasará con todos aquellos que pierdan su empleo? Sin duda alguna nadie está dispuesto a ver a sus seres queridos pasar hambre ni poder satisfacer sus necesidades básicas, y tratarán de buscar alguna manera de salir adelante. Pero ¿qué opciones hay para los desempleados? Por desgracia, una de las tristes posibilidades es que se incorporen al crimen organizado, al narcotráfico. Es muy posible que la inseguridad aumentará, y al incrementarse los robos a los pequeños negocios que apenas sobrellevar la situación crecerán las posibilidades de tener que recortar personal o inclusive de cerrar definitivamente, dejando a más trabajadores sin empleo.

El desempleo no solo significa más mexicanos sin trabajo sino también el aumento de personas que dejan de ser atendidas en el sector salud, lo que a su vez propicia el aumento en los contagios y las defunciones; significa también un aumento en la inseguridad, en la pobreza y un golpe muy severo a la economía mexicana.

Por otra parte, tampoco es novedad la proliferación de la delincuencia y de la inseguridad en México, ni puede decirse que Jalisco era ajena a ellas antes de la pandemia, mucho menos que los robos y saqueos se han originado en su totalidad por la desesperación de la gente que ha perdido sus empleos.

Una encuesta de Gallup muestra que México se encuentra entre las seis naciones con peor índice de ley y orden, considerándose incluso más inseguro que países como Siria.[24]

Los mexicanos no se sienten seguros en su propio país, ni entre sus compatriotas ni con las autoridades ni con el gobierno. “La percepción
de inseguridad de los ciudadanos mexicanos aumentó a 73,4% en marzo de
2020”.[25] La crisis solo agravó una situación que tiene ya muchos años, y no podemos negar que los negocios que han permanecido cerrados han sido un blanco perfecto para ladrones y saqueadores. “En un año que llevamos, nunca había pasado y se metieron al negocio […] una vecina ese mismo día o antes se había enterado de varios negocios que los habían abierto en la zona. Y más cuando hay negocios que están cerrados por mucho tiempo. Sí creo que son blancos fáciles”, refiere Érika de nuevo, propietaria de La Moderna.

Hubo incluso empresas que se anticiparon a este suceso y decidieron mover de lugar las cosas de mayor valor mientras las tiendas permanecían cerradas: “Hemos tenido problemas de seguridad, la gente viene con cubrebocas… Nos hemos dado cuenta de que la gente aprovechaba que iba cubierta para poder robar, a nosotros nunca nos pasó, pero sí reforzamos esa medida…. cuando cerramos, sacamos mercancía que era cara y la fuimos a guardar por el riesgo de robo”.[26]

El cuarto error expuesto por el Covid Tester–19 es la inseguridad, ahora agudizada por el incremento de robos, el repunte en los casos de violencia doméstica y de género, y un hartazgo colectivo que podría derivar en un conflicto violento.

Recordemos, por ejemplo, los principios de junio, cuando cientos de manifestantes tomaron las calles del centro de Guadalajara para exigir justicia por el asesinato de Giovanni López por policías de Ixtlahuacán de los Membrillos. Aunque es verdad que esa marcha fue infiltrada por provocadores, fue una muestra del hartazgo de la ciudadanía por un grado inaceptable de violencia e inseguridad en el país, no pocas veces ocasionada por las mismas autoridades.

Otro de los cambios derivados de la necesidad del distanciamiento físico es la práctica del home office —el trabajo desde casa— que, si bien no es novedosa, ha tenido un incremento muy notorio. Aunque esta alternativa parece una de las mejores, “Sólo dos de cada diez empresas en México están preparadas para aplicar esa modalidad de empleo con el surgimiento de la pandemia de covid–19”.[27]

Esta nueva etapa es otro golpe y un filtro de supervivencia para las empresas cuyas actividades pueden realizarse con esta modalidad. Como en cada crisis, aparecen nuevas formas y soluciones, además de la pérdida de numerosos empleos y la creación de nuevos trabajos. ¿Significa esto una nueva era del trabajo? ¿Cuántos empleos se verán eliminados y cuántos nuevos se crearán?

 

  1. Estrategias y acciones de adaptación

Hay empresas en Jalisco con condiciones tan diversas entre sí que sería absurdo homogeneizar una estrategia para todas ellas. En este sentido, nos encontramos con tres tipos de estrategias.

Por un lado, las más costosas, no asequibles para todos, como la modalidad virtual, entregas por medio de terceros, plataformas digitales para el e-commerce e impulso digital de la mercadotecnia, entre otros.

Por otro lado, están las estrategias de sustituto de negocio para aquellos negocios cuyo giro principal no es esencial, por lo que cambian de giro o invierten en un producto secundario temporalmente.

Por último, están las estrategias más conservadoras, que tienden a ser defensivas, y no particularmente para generar ingresos sino para mantenerlos hasta el cese de la contingencia. Estas van desde detener las operaciones, reducir los sueldos, reducir los inventarios, rotación de los roles y modificaciones en la rotación de mercancía.

Ejemplos de industrias que no tuvieron mayores problemas en trasladar sus operaciones a una modalidad remota son el periodismo y las comunicaciones, forwarders —intermediarios en el comercio internacional—, empresas logísticas, call centers y empresas de reclutamiento, entre otras, pues se trata de trabajos que pueden ser realizados en línea, exceptuando, por supuesto, el trabajo de campo.

El turismo es uno de los giros más afectados, pues además del confinamiento, mucha gente no desea viajar y hospedarse en otros lugares, aunque hubo estrategias fuera de la caja, como la del hotel Fénix, de
Guadalajara, que ha podido subsistir a la pandemia con la venta
de tamales sin necesidad de despedir a nadie.[28]

En cuanto a los restaurantes, hubo varios que optaron por estrategias novedosas, como el uso de plataformas de comida para llevar y entregar a casa o incluso creando una aplicación propia. Algunos sobrevivieron con esa estrategia, otros reciben a muy pocas personas y otros se vieron en la necesidad de cerrar.

También están las empresas que son menos “esenciales”. Hubo empresas que continuaron con la producción en casa o que contaban con un inventario suficiente con el cual poder apoyarse del comercio electrónico para no detener las operaciones: “Implementamos la venta en línea, e–commerce, cambiamos los roles y en vez de estar físicamente en el local le dedicábamos seis horas diarias a subir contenido en Instagram y contestar mensajes; también le apostamos a la creación de la página web… No nos podíamos arriesgar a que siguieran disminuyendo los ingresos”[29]

Tenemos también el ejemplo de la empresa de textiles La Sultana, donde justificaron su aportación esencial al ser proveedores de una empresa que contaba con esa clasificación, debido a que son fabricantes de materiales para cubrebocas. Solicitaron un permiso a la Secretaría de Desarrollo Económico, lo que les permitió abrir sus puertas mucho antes que otros negocios.[30]

 

  1. Perspectivas de futuro

La pandemia vino a azotar una sociedad fracturada y se encargó de mostrar —y terminar de resquebrajar— cada una de sus grietas. Nuestro código tiene errores que rozan lo irremediable y desgraciadamente tendrán consecuencias para México durante un muy largo plazo.

La enfermedad del covid–19 llegó a acelerar los errores hasta un punto de quiebre. Fue un QA Tester que cumplió su función y comunicó los cuatro errores decisivos aquí mencionados: una economía debilitada; el desempleo, consecuencia en parte de la escasa solidez del modelo económico; la inseguridad, también en aumento, y la brecha de desigualdad que se acentúa en nuestro horizonte.

Es ahora responsabilidad del receptor —el gobierno, los ciudadanos, las empresas— decidir qué se va a hacer con esta información: ¿deseamos continuar con el mismo código o deseamos reinventar nuestro programa de manera que sea, de verdad, funcional?

 

[*] Este trabajo es parte de la investigación que se realizó en el periodo de verano de 2020 en el Proyecto de Aplicación Profesional “Mirar la ciudad con otros ojos”.

[**] Estudiantes de la Licenciatura en Comercio y Negocios Globales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).

 

[1]       Educaweb. “Probadores de software”, 12 de mayo de 2020. Recuperado de www.educaweb.com/profesion/probadores-software-testers-238/

[2]       “Detectan primer caso “reactivo” de coronavirus en México; se hará un segundo análisis”. En El Financiero, 27 de febrero de 2020. Recuperado de https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/paciente-sospechoso-de-coronavirus-esta-internado-en-el-iner-en-cdmx-lopez-gatell

[3]       IIEG. “Tasa de desocupación en Jalisco en enero”, 27 de febrero de 2020. Recuperado de https://iieg.gob.mx/ns/wpcontent/uploads/2020/02/Ficha_informativa-tasa_de_desocupacion_enero_20200227.pdf

[4]       ITLP Jalisco. “Porcentaje de la población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria”, 2 de febrero de 2020. Recuperado de https://www.coneval.org.mx/coordinacion/entidades/Jalisco/Paginas/itlp.aspx

[5]       Véase https://www.coneval.org.mx/coordinacion/entidades/Jalisco/Paginas/Pobreza_2018.aspx

[6]       Martínez, L. “Presenta inegi radiografía de mipymes en México”, en Líder empresarial, 3 de septiembre de 2019. Recuperado de https://www.liderempresarial.com/presenta-inegi-radiografia-de-mipymes-en-mexico/

[7]       Gobierno del Estado de Jalisco. “Plan Jalisco Covid–19. Establecimientos y Empresas con Actividades Esenciales”, 2 de abril de 2020. Recuperado de https://www.jalisco.gob.mx/es/prensa/noticias/103218

[8]       Chávez Ogazón, V. “Advierte gobernador que Jalisco está a punto de parar en seco”, 7 de julio de 2020. Recuperado de http://udgtv.com/noticias/advierte-gobernador-jalisco-esta-punto-parar-seco/; Alfaro, E. Conferencia de Prensa del Gobierno de Jalisco, 3 de junio de 2020.

[9]       Expansión. “Estos son los apoyos del gobierno federal para la contingencia por coronavirus”. En Expansión México, 20 de mayo de 2020. Recuperado de https://politica.expansion.mx/presidencia/2020/05/20/estos-son-los-apoyos-gobierno-amlo-contingencia-sanitaria; “La Unión Europea abrirá sus fronteras el 1 de julio, pero no para México”. En Expansión México, 29 de junio de 2020. Recuperado de https://expansion.mx/mundo/2020/06/29/la-union-europea-abrira-sus-fronteras-el-1-de-julio-pero-no-para-mexico

[10]     Gobierno de México. “Programa a Créditos a la Palabra”, abril de 2020. Recuperado de https://www.gob.mx/bienestar/acciones-y-programas/creditos-a-la-palabra-241368

[11]     Gobierno del Estado de Jalisco. “Anuncia gobernador 200 mdp más para apoyo a autoempleo; alcanza Jalisco 2 mil mdp en programas ante contingencia”, 21 de mayo de 2020. Recuperado de https://www.jalisco.gob.mx/es/prensa/noticias/103478

[12]     Aguilar, J. “México: efectos del covid–19 en el mercado del trabajo”, 4 de mayo de 2020. Recuperado de https://www.iis.unam.mx/blog/mexico-efectos-del-covid-19-en-el-mercado-del-trabajo/

[13]     Gobierno del Estado de Jalisco. “Boletín No. 187. 25 municipios de Jalisco reportan casos activos de covid–19”, 24 de mayo de 2020. Recuperado de https://ssj.jalisco.gob.mx/prensa/noticia/9075

[14]     Romo, P. “Negocios de Jalisco reabren en pleno ascenso del covid–19”, en El Economista, 2 de junio de 2020.  Recuperado de https://www.eleconomista.com.mx/estados/Negocios-de-Jalisco-reabren-en-pleno-ascenso-del-Covid-19-20200602-0019.html

[15]     Lemus, P. Conferencia de Prensa, Zapopan, 1 de junio de 2020.

[16]     Ramírez, J. Entrevista a Lilia Rentería, de Abarrotes Doña Paty, 22 de junio 2020.

[17]     Gobierno del Estado de Jalisco. “Número de casos Covid–19 por municipio”, 23 de junio de 2020. Recuperado de https://coronavirus.jalisco.gob.mx/

[18]     Esquivel Hernández, G. Desigualdad extrema en México, Oxfam México, Ciudad de México, junio de 2015. Recuperado de https://www.oxfammexico.org/sites/default/files/desigualdadextrema_informe.pdf

[19]     García, A.K. “Informalidad repunta a 56.3% de la población ocupada”, en El Economista, 25 de septiembre de 2019. Recuperado de https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Informalidad-repunta-a-56.3-de-la-poblacion-ocupada-20190925-0053.html

[20]     Carbonell, M. “Millones de empleos perdidos en México, la otra cara de la crisis por el covid–19”, en France 24, 17 junio 2020. Recuperado de https://www.france24.com/es/20200617-mexico-desempleo-econom%C3%ADa-crisis-covid19-pandemia; “Coronavirus contagia desempleo a 346 mil 878 trabajadores en México”. En Quadratin, 8 de abril de 2020. Recuperado de https://mexico.quadratin.com.mx/coronavirus-contagia-desempleo-a-346-mil-878-trabajadores-en-mexico-216-mil-ya-no-tiene-acceso-a-salud-en-imss/

[21]     Zepeda, J. “Pymes, importante motor para el desarrollo económico nacional: mc”, Coordinación de Comunicación Social del Senado de la República, Ciudad de México, 29 de febrero de 2020. Recuperado de http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/informacion/boletines/

[22]     IIEG. “Diagnóstico de las Afectaciones Económicas a las Unidades Económicas de Jalisco por el Coronavirus”, 22 de abril de 2020. Recuperado de https://iieg.gob.mx/ns/wp-content/uploads/2020/04/Afectaciones-a-las-unidades-economicas-por-el-covid19.pdf

[23]     Aguilar, J. Op. cit.

[24]     Pérez, L.A. “México, entre los países más inseguros del mundo: Encuesta Gallup”, en Aristegui Noticias, 8 de noviembre de 2019. Recuperado de https://aristeguinoticias.com/0811/mexico/mexico-entre-los-paises-mas-inseguros-del-mundo-encuesta-gallup

[25]     Agencia efe. “Crece percepción de inseguridad en México al 73,4 % en marzo”, 16 de abril de 2020. Recuperado de https://www.efe.com/efe/usa/mexico/crece-percepcion-de-inseguridad-en-mexico-al-73-4-marzo/50000100-4223196#

[26]     Ramírez, J. Entrevista a Miguel Ángel Ramírez, de La Sultana, 28 de junio 2020.

[27]     Miranda, F. “Sólo 2 de cada 10 empresas listas para ‘home office’ en México ante Covid–19: unam”, en Milenio, 19 de marzo de 2020. Recuperado de https://www.milenio.com/politica/comunidad/home-office-mexico-2-10-empresas-unam; occ Mundial. “Home office: estas son las ventajas y desventajas de trabajar desde casa”, 12 de febrero de 2013. Recuperado de https://www.occ.com.mx/blog/home-office-5-ventajas-y-5-desventajas-de-trabajar-desde-casa/

[29]     Ramírez, J. Entrevista a Fernanda León, de Ojo de Miel, 24 junio 2020; Gobierno de Guadalajara. “Guadalajara comienza la entrega de distintivos para la reapertura de negocios no esenciales a partir del 1 de junio”, 25 de mayo de 2020. Recuperado de https://guadalajara.gob.mx/comunicados/guadalajara-comienza-entrega-distintivos-reapertura-negocios-no-esenciales-partir-del-1

[30]     Ramírez, J. Op. cit.