La corrupción en México: cambios y alternativas

José Bautista Farías*

En el presente artículo se dará cuenta de los siguientes puntos: ¿qué tan grave es la corrupción en México?, ¿qué está cambiando en la sociedad y el estado con respecto a la corrupción? y ¿qué alternativas se vislumbran para acotar y disminuir la corrupción en nuestro país?

Para la elaboración de este trabajo se consultaron artículos de prensa, páginas web de organismos especializados, bibliografía y se realizó una entrevista a un integrante del Comité de Participación Social (CPC) del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

1. De qué trata la corrupción

Algunos analistas refieren que el fenómeno de la corrupción es complejo, sistémico, estructural, trasversal, multicausal, ligado al poder. En los últimos años, el caso de México ha destacado debido a los altos niveles de corrupción e impunidad que se perciben. Desde hace más de 30 años, Gabriel Zaid[1] señaló que “la corrupción no es una característica desagradable del sistema político mexicano: es el sistema mismo”. El

sistema consiste en “disponer de las funciones públicas como si fueran propiedad privada”. Zaid señala que la esencia de la corrupción no está en el lucro derivado de las funciones públicas sino en la mentira de que el poder es público, ya que no le rinde cuentas a nadie, lo que lo hace impune.

María Amparo Casar define a la corrupción como “el abuso de cualquier posición de poder, pública o privada, con el fin de generar un beneficio indebido a costa bienestar colectivo o individual”.[2] Irma Eréndira Sandoval[3] afirmó que la corrupción se encuentra en las estructuras del poder político mexicano que se manifiesta en el abuso del poder, más la impunidad menos la participación ciudadana.

¿Cuál es el problema de la corrupción? ¿cómo nos afecta? La corrupción desvía recursos públicos, destinados a cubrir necesidades sociales, para el beneficio de unos cuantos; devora presupuestos; incrementa vertiginosa y artificialmente los costos de las compras y obras gubernamentales; eleva estratosféricamente la deuda pública; es pésima constructora y administradora de los recursos públicos; crea empresas y obras fantasmas; genera “aviadores” y empleos falsos; propicia el “clientelismo político” a través de la compra del voto; desvirtúa la misión de las instituciones públicas, desviándolas de sus fines; deteriora todo lo que toca, organismos públicos y privados, grupos y personas; enmohece y corroe las bisagras de puertas y ventanas para que no se abran a la luz.

2. ¿Qué tan grave es la corrupción en México?

Es difícil saber a ciencia cierta los niveles de gravedad de la corrupción en México, porque se adolece de información completa y oportuna sobre este fenómeno. Lo que sí sabemos es que en las mediciones
internacionales y nacionales (índices, encuestas de percepción, estudios,
etcétera) vamos de mal en peor, ya que en la mayoría de los rankings, hay retrocesos a nivel de percepción de la corrupción (véase la tabla 7.1).

No obstante, los tratados internacionales sobre corrupción que ha firmado México,[4] así como las leyes en materia de trasparencia emitidas y más recientemente la creación del Sistema Nacional Anticorrupción (sna), la percepción sobre este fenómeno no ha mejorado en nuestro país. Según el Latinobarómetro 2017, México se ubica dentro de los cinco países con los más altos grados de corrupción en Latinoamerica[5] y 59% de los encuestados evalúa mal la lucha del gobierno en contra de la corrupción. Igualmente, datos del Barómetro Global de la Corrupción 2017,[6] colocan a México con la mayor tasa de sobornos en la región de América Latina y el Caribe y 61% de los mexicanos encuestados cree que la corrupción ha aumentado.

En cuanto a las mediciones nacionales, la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2015, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reportó que 49% de los encuestados consideró que la corrupción en México era muy frecuente, mientras que 40% la consideró frecuente.

Por otra parte, según la Segunda Encuesta de Opinión Ciudadana 2016, elaborado por gea–isa,[7] a la pregunta: “respecto a hace seis años: ¿cree usted que hora es mayor, igual o menor la corrupción en el país?”, 39% respondió que mayor, frente a 9% que dijo menor.[8]

Por su parte el periódico Reforma, en su encuesta de evaluación de la gestión del presidente Enrique Peña Nieto, publicada en diciembre de 2017,[9] registró una respuesta mayoritariamente desfavorable, tanto de ciudadanos como de líderes, frente a la pregunta sobre la manera en que el presidente está tratando el tema del combate a la corrupción (véase la tabla 7.2).

Los datos anteriores nos muestran solo una aproximación de los niveles de corrupción que se estiman en nuestro país. Ante esta “realidad”, qué es lo que se está haciendo por parte de algunos grupos de la sociedad civil.

3. ¿Qué está cambiando frente a la corrupción?

Pese a las resistencias que se observan desde el gobierno mexicano por avanzar en la lucha anticorrupción, se registran diversas acciones civiles que anuncian importantes cambios por acotar y limitar la corrupción en nuestro país:

• La velocidad de la información. Anteriormente, nos enterábamos de los actos de corrupción del presidente de la república después de concluido su periodo de gobierno; ahora, es durante su gestión. En esto, han jugado un papel importante las redes sociales, las redes de investigación independiente, la alternancia y apertura política y la presión internacional. Entre los casos de corrupción más sonados durante la administración de Enrique Peña Nieto destacan:[10] la “Casa Blanca”, el plagio de su tesis (#tesisgate), la “Estafa Maestra”,[11] Odebrecht,[12] los gobernadores acusados de diversos delitos de corrupción y el caso Chihuahua.

• Ruptura del pacto de impunidad. La denuncia presentada en conferencia de prensa por el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, de desvío de recursos públicos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para favorecer al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de esa entidad, por 250 millones de pesos,[13] que involucra al exsecretario general de ese instituto político, Alejandro Gutiérrez (operador de Manlio Fabio Beltrones, expresidente nacional del PRI), quién se encuentra preso, evidencia signos de una ruptura con el pacto de impunidad de la clase política con respecto a la corrupción.[14] También algunos empresarios empiezan a tomar distancia del presidente Peña Nieto y a elevar reclamos sobre la corrupción e inseguridad en el país.[15]

• Encarcelamiento de exgobernadores. Durante mucho tiempo, los gobernadores en México gozaron de amplia impunidad. Últimamente, esto empieza a modificarse: a finales de 2017, nueve exgobernadores habían sido encarcelados y seis están con procesos judiciales por diversos motivos relacionados con la corrupción, el lavado de dinero, abuso de autoridad, vínculos con el narcotráfico, entre otros delitos (véase la tabla 7.3).

• Redes de investigadores independientes. Desde hace tiempo, operan en el país redes de investigación desvinculadas del gobierno y conformadas por académicos, periodistas, empresarios y organismos civiles que trabajan el tema de la corrupción. Algunas de los más destacadas son: Red de Rendición de Cuentas,[16] Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad,[17] Instituto Mexicano para la Competitividad (imco),[18] México Evalúa, Centro de Análisis de Políticas Públicas;[19] Méxicoleaks,[20] Pie de Página,[21] Fundar,[22] Transparencia Mexicana,[23] Nosotrxs.[24] Ante el control que ejerce el gobierno de Enrique Peña Nieto sobre los medios de comunicación, a través del gasto en publicidad oficial —en cuatro años y medio de su administración, se estima un gasto de 37,725 millones de pesos en el rubro—,[25] gran parte del conocimiento y difusión de los casos de abusos del poder y corrupción en el país se debe al trabajo independiente de estas redes y organismos.

• Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).[26] Concebido como un mecanismo de leyes e instituciones, que promueve la coordinación de las autoridades federales, estatales y municipales, incorporando la participación ciudadana para prevenir, investigar y sancionar las faltas administrativas y los hechos de corrupción, el SNA constituye una de las apuestas de alternativa institucional más sólidas para el combate a la corrupción, no obstante los diversos obstáculos y resistencias que enfrenta en su conformación y funcionamiento que trataré más adelante.

Todo lo anterior es signo de un cambio emergente, pero que aún no constituye una alternativa sólida frente a la corrupción en México. A este respecto, los esfuerzos institucionales y de algunos grupos de la sociedad civil se han centrado en el sna, tanto a nivel federal como en los estados, con resultados muy dispares.

 

4. ¿Existen alternativas para contrarrestar la corrupción?

Durante los primeros años de su gestión, el tema del combate a la corrupción no fue relevante para Enrique Peña Nieto. Para el presidente, esta “es un asunto de orden cultural” y su combate está en “la nueva actitud y capacidad de los liderazgos, y en las instituciones del Estado mexicano”.[27] También reconoció que es un fenómeno que lacera a la sociedad y permea en todos sus ámbitos: “no hay alguien que pueda atreverse a arrojar la primera piedra”, aseguró en el marco de la inauguración de la Semana Nacional de la Transparencia 2016 del Instituto Nacional de Transparencia y Protección de Datos Personales (INAI).[28]

Ante el panorama de la corrupción descrito por el mandatario federal, pareciera que el fenómeno no tiene remedio. Empero, para Gabriel Zaid la corrupción es un fenómeno transitorio que puede esquematizarse en tres etapas:

• El absolutismo premoderno, donde “el poder público es propiedad privada del soberano: el estado es su negocio, sin mayores aspavientos”.[29]

• El poder premoderno vestido de moderno, en que “la situación continúa de hecho (en mayor o menor grado), pero no de derecho: se supone que los conciudadanos confieren poderes revocables y exigen cuentas a quienes de hecho disponen del poder como si fuera suyo”. [30]

• El poder moderno, en la que “la sociedad se apodera de su propia soberanía, no en un pleno ejercicio directo de la vida pública […] sino ejerciendo la facultad de llamar a cuentas, revocar poderes, castigar y premiar a sus apoderados. Para llegar a esto, hacer falta un público maduro ante el teatro oficial […] Que acepte el mito de la democracia y lo tome en serio, que es la única forma de acabar con la mentira oficial”.[31]

La creación del sna se perfila, según Alfonso Hernández Valdez, como una alternativa viable en el horizonte para el combate a la corrupción, más desde el lado de las instituciones y la sociedad civil: “esto no quiere decir que sea un trabajo de gobierno exclusivamente”.[32] En entrevista, el investigador especializado en temas de trasparencia destacó que es un modelo novedoso, porque implica una participación ciudadana con un papel más protagónico.

Empero, advierte los siguientes riesgos para el sna: que nazca corrupto en muchos estados, es decir, que sea capturado por los distintos actores políticos y sociales; que sufra una obstaculización sistemática, constante, deliberada, de los actores políticos para que no funcione, lo que puede retrasar su consolidación. Aun cuando no hubiera un secuestro a nivel local, el solo hecho de echar a andar el sistema va a tomar tiempo, porque hay muchas diferencias regionales, es decir, hay distintos grados de consolidación de la sociedad civil y de obstaculización de parte de élites políticas, por lo que su operación puede marchar a distintos ritmos.

No hay voluntad política de apoyar a los comités de participación social, sobre todo con presupuesto; la coordinación efectiva entre las distintas piezas del sistema (siete), en donde cada institución tiene sus rutinas, presupuestos, cotos de poder, sus interés, etcétera, y que la sociedad no se vaya a desesperar, “sabemos que está harta de la corrupción, que espera resultados pronto, pero la apuesta institucional necesariamente lleva tiempo”.

Jacqueline Peschard, presidenta del cpc del sna (febrero 2017– febrero 2018), reconoció que se ha funcionado a medias, no obstante que los plazos legales para conformar las distintas piezas del sistema ya vencieron (en julio de 2017). A enero de 2018, aún “está vacante el puesto de Fiscal Anticorrupción, no han sido designados los 18 magistrados del Tribunal de Justicia Administrativa […] y no hay titular de la Auditoría Superior de la Federación”. La gravedad de esto es que sin fiscal especial anticorrupción, no es posible activar las reformas que sancionan los delitos de corrupción, señaló.[33]

5. A manera de conclusión

Acotar y disminuir la corrupción en México no será una tarea fácil (implica transitar hacia el poder moderno que señala Gabriel Zaid). El sna como apuesta institucional se encuentra en una fase de construcción, con fuertes debates, resistencias y obstrucciones por parte de las autoridades de los distintos órdenes de gobierno. El futuro del sna y los sistemas estatales anticorrupción es incierto. Pese a los escándalos de corrupción que se registran en el país, la impunidad se mantiene triunfante. ¿Cuánto más aguantaremos como sociedad los abusos del poder? Tal vez las elecciones de 2018 nos den una respuesta.

  1. . Zaid, Gabriel. “La propiedad privada de las funciones públicas”, en Vuelta, núm.120, noviembre de 1986, pp. 29–30.
  2. . Casar, María Amparo. México: anatomía de la corrupción, cide / imco, México, octubre de 2016, p.11.
  3. . Sandoval, Irma Eréndira. “Entrevista in extenso para ‘La Grieta’ blog cultural y político de la juventud española (27 de julio 2016). La corrupción = dominación social + impunidad – voz ciudadana: Irma Eréndira Sandoval”, blog, 1 de agosto de 2016. Recuperado el 23 de febrero de 2018, de http://irmaerendira.blogspot.mx/2016/08/entrevista-in-extenso-para-la-grieta.html
  4. . Véanse: la Convención Interamericana Contra la Corrupción, Caracas 29 de marzo de 1996 que entró en vigor en marzo de1997 y la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción, celebrada del 9 al 11 de diciembre de 2003 en Mérida, Yucatán, México, y que entró en vigor en diciembre de 2005.
  5. . Junto con Perú, Venezuela, Honduras, Guatemala y Colombia. Corporativa Latinobarómetro. Informe 2017, Buenos Aires, 2017, p.39. Recuperado el 23 de febrero de 2018, de www.latinobarometro.org/LATDocs/F00006433-InfLatinobarometro2017.pdf
  6. . Elaborado por Transparencia Internacional, integra los cinco barómetros regionales sobre la corrupción que se aplica en 119 países de los cinco continentes desde el 2015 acerca de diversos aspectos relativos a la corrupción y la percepción de los ciudadanos sobre este. Para mayor información acerca del Barómetro Global de la Corrupción, véase: https://www.tm.org.mx/barometro-al-2017/
  7. . Grupo de Economistas y Asociados junto con Investigaciones y Soluciones Avanzadas.
  8. . gea–isa. México: política, sociedad y cambio –escenarios– Segunda Encuesta Nacional de Opinión Ciudadana, 2016, junio de 2016. Recuperado el 23 de febrero de 2018, de http://www.isa.org.mx/contenido/GIMX1606p.pdf
  9. . La encuesta se realizó del 23 al 27 de noviembre de 2017 a 1,200 mexicanos adultos en sus viviendas. El diseño de la muestra fue bietápico, estratificado y por aglomeraciones. Incluyó entrevistas a 821 líderes que se desempeñan en la política, la academia, la iniciativa privada y las organizaciones civiles. Véase: Becerra, Lorena & León, Rodrigo. “Apoya 1 de cada 4 desempeño de epn”, en Mural, 1 de diciembre de 2017.
  10. . Zócalo. “Los 5 escándalos de corrupción del sexenio de epn”, en Zócalo, Recuperado el 12 de enero de 2018, de https://goo.gl/Fvo81f
  11. . Se trata del desvío de más de 3.4 mil millones de pesos de recursos públicos que involucra a once dependencias públicas y a ocho universidades públicas a través de empresas fantasmas. Animal Político. “La estafa maestra: graduados en desaparecer recursos públicos”, en Animal Político, Recuperado el 15 de enero de 2018, de https://www.animalpolitico.com/estafa-maestra/
  12. . El caso de la empresa constructora brasileña Odebrecht involucra al exdirector de la petrolera estatal Pemex, Emilio Lozoya (director de Pemex en el periodo que va diciembre de 2012 a febrero de 2016), a quien se señala de recibir sobornos cuando fue coordinador de vinculación internacional durante la campaña de Enrique Peña Nieto. “El caso Odebrecht sacude a México por acusaciones contra el exdirector de la petrolera estatal”, en The New York Times (en español), 15 de agosto de 2017, Recuperado el 12 de enero de 2018, de https://goo.gl/ynD6zZ
  13. . Jaime Herrera Corral, extitular de Hacienda en el gobierno de Chihuahua (2010–2016), reveló que los gobiernos priistas de César Duarte, en Chihuahua, Javier Duarte, en Veracruz, y Egidio Torre, en Tamaulipas, triangularon recursos federales para apoyar las campañas de ese partido. Barajas, Abel, “Triangula shcp millonada a pri”, en Mural, 19 de diciembre de 2017, p.1; véase también: Mural. “Desvían hacia pri con cursos falsos”, en Mural, 20 de diciembre de 2017, p.1, y finalmente, también puede verse: Sánchez, Pedro, “Señalan en desvíos mano de Beltrones”, en Mural, 22 de diciembre de 2017, p.1.
  14. . Véase la entrevista de Carmen Aristegui a Javier Corral efectuada el 09 de enero de 2018. Aristegui Noticias. Castigo a Chihuahua representa una regresión y régimen podrido: Corral en entrevista, 9 de enero de 2018. Recuperado el 23 de febrero de 2018, de https://goo.gl/id849F
  15. . En su gira por Jalisco, empresarios jaliscienses demandaron al presidente, Enrique Peña Nieto, combatir la impunidad, corrupción e inseguridad. Fonseca, Leticia. “Empresarios jaliscienses reclaman a Peña Nieto inseguridad”, en El Informador, 8 de enero de 2018. Recuperado el 23 de febrero de 2018, de https://goo.gl/oEVgEk
  16. . Está conformada por más de 60 organismos públicos y privados: universidades, organizaciones civiles y empresariales e instituciones públicas. El sitio oficial de la Red por la Rendición de Cuentas (rrc) puede consultarse en: http://rendiciondecuentas.org.mx/
  17. . Asociación civil que busca contribuir de manera decisiva contra la corrupción. Está conformada por académicos, empresarios y organismos de la sociedad civil. El sitio oficial de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad puede consultarse en: https://contralacorrupcion.mx/quienes-somos/
  18. . El Instituto Mexicano para la Competitividad (imco) es un centro de investigación apartidista, conformado por profesionistas, que busca mejorar el nivel del debate y las decisiones que afectan
    a México. El sitio de imco puede consultarse en: http://imco.org.mx
  19. . México Evalúa, Centro de Análisis de Políticas Públicas es un centro de pensamiento y análisis centrado en la evaluación y operación del funcionamiento gubernamental para elevar la calidad de sus resultados, su sitio oficial puede consultarse en: http://mexicoevalua.org/
  20. . Méxicoleaks es una plataforma de denuncia ciudadana conformada por periodistas de Animal Político, Aristegui Noticias, Periodistas de a Pie, Poder, Proceso y la Red de Defensa de los Derechos Digitales (r3d); su trabajo se orienta a fomentar la participación ciudadana, la rendición de cuentas y el combate a la corrupción a partir de la denuncia, puede consultarse en: https://mexicoleaks.mx/
  21. . Pie de Página es un portal periodístico independiente conformado por periodistas nacionales e internacionales expertos en temas sociales y de derechos humanos. El sitio oficial de Pie de Página puede consultarse en: https://piedepagina.mx
  22. . Su nombre completo es Fundar, Centro de Análisis e Investigación. Es una asociación civil conformada por profesionistas que se dedica a la incidencia en políticas e instituciones mediante la socialización de conocimiento especializado, la reflexión crítica y la vinculación con actores sociales y gubernamentales, puede consultarse en: http://fundar.org.mx/
  23. . Transparencia Mexicana es un organismo de la sociedad civil dedicada al combate a la corrupción en México. Es un capítulo de Transparencia Internacional en México. Su sitio oficial puede consultarse en: https://www.tm.org.mx/
  24. . Nosotrxs se concibe como un movimiento que hace valer la ley para fortalecer el ejercicio de derechos. Dan seguimiento a los Sistemas Estatales Anticorrupción, entre otros temas, los relacionados con la corrupción, puede consultarse en: http://nosotrxs.org/
  25. . Según datos de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, tan sólo en 2016, el gasto rebasó los 10 mil millones de pesos (mdp), los grupos Televisa y TV Azteca fueron los que más recursos obtuvieron: 3 mil 148 mdp. Castaño, Paulina; Dupuy, Justine y Garduño, Javier, “Contar lo bueno cuesta mucho: el gasto en publicidad oficial del gobierno federal 2013–2016”, Fundar, Centro de Análisis e Investigación, septiembre de 2017, México, p.7.
  26. . El Comité Coordinador está integrado por el presidente del Comité de Participación Ciudadana, quién lo preside, los titulares de la Auditoría Superior de la Federación (asf), la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción (por nombrar), la Secretaría de la Función Pública (sfp), el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y los presidentes del Consejo de la Judicatura Federal y del Instituto Nacional de Transparencia y Protección de Datos Personales (inai). Para entender el Sistema Nacional Anticorrupción (sna), puede consultarse: Rebolledo, Ruy Alonso. “11 puntos para entender el Sistema Nacional Anticorrupción”, en El Economista, 19 de julio de 2017. Recuperado el 13 de enero de 2018, de https://goo.gl/2dCz4n
  27. . Animal Político. “La corrupción es un asunto cultural: Enrique Peña Nieto”, en Animal Político, 9 de septiembre de 2014. Recuperado el 23 de febrero de 2018, de https://goo.gl/FEUFLv
  28. . Animal Político. “En corrupción, no hay quien se atreva a arrojar la primera piedra: Peña Nieto”, en Animal Político, 28 de septiembre de 2016. Recuperado el 23 de febrero de 2018, de https://goo.gl/TdJKek
  29. . Zaid, Gabriel, op. cit., p.29.
  30. . Ibidem.
  31. . Ibidem.
  32. . Entrevista personal realizada el 15 de enero de 2018.
  33. . Herrera, Rolando. “Marcha a contrapelo lucha anticorrupción”, en Mural, 15 de enero de 2018.

El largo y sinuoso camino de las candidaturas independientes

 

Pedro Mellado*

Muy accidentado, largo y sinuoso es el camino de casi dos siglos que han transitado los ciudadanos mexicanos para aspirar al reconocimiento constitucional de las candidaturas independientes.

Este derecho no estaba explícitamente expresado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que se promulgó el lunes 5 de febrero de 1917, aunque de manera implícita, sí estuvo como enunciado, con diferentes grados de restricción, en legislaciones secundarias y en varias etapas de la historia de nuestro país hasta que adquirió rango constitucional en 2012.

Este derecho fue como un río que transitó a través de nuestra historia en diferentes etapas, en ocasiones subterráneo, en otras a flor de tierra.

En el artículo 35 de la Constitución General de la República, publicada en 1917, se advertía que eran prerrogativas del ciudadano: “i.– Votar en las elecciones populares; poder ser votado para todos los cargos de elección popular, y nombrado para cualquier otro empleo o comisión, teniendo las calidades que establezca la ley”.[1]

Nada más decía al respecto nuestra carta magna sobre un derecho ciudadano que fue elevado a rango constitucional hasta el arranque de la segunda década del siglo xxi. Sin embargo, volviendo atrás la mirada, hubo tiempos en los que había que cumplir hasta ciertos requisitos pecuniarios para ser considerado ciudadano en nuestro país.

“Son ciudadanos los mexicanos que hayan cumplido diez y ocho años, siendo casados, y veintiuno si no lo han sido, y que tengan una renta anual de doscientos pesos por lo menos, procedente de capital físico, industrial o trabajo personal honesto”, establecían, en su artículo 18, las Bases Orgánicas de la República Mexicana que entraron en vigor el 2 de junio de 1843, dictadas por la Honorable Junta Legislativa, cuando era “Presidente Provisional de la República Mexicana el Benemérito de la Patria, General de División Antonio López de Santa Anna”, según quedó consignado en los protocolos de la época.

En tanto que, para aspirar a ser diputado en México, era necesario que los ciudadanos tuvieran 30 años cumplidos el día de la elección y “tener una renta anual efectiva de mil doscientos pesos, procedente de capital físico o moral”, precisaba el artículo 26 del referido ordenamiento.

También se regulaba en el artículo 19 de esas Bases Orgánica que “son derechos de los ciudadanos mexicanos el de votar en las elecciones populares, y cuando en ellos concurran los requisitos señalados por las leyes, el ser nombrados para los cargos públicos y los de elección popular”, sin que hubiese referencia específica a alguna restricción que inhibiera las candidaturas independientes.[2]

Solo como dato de contexto, habría que aclarar que, en 1843, el peso mexicano se cotizaba en 97 centavos por cada dólar.

La Ley para la Elección de Poderes Federales del 2 de julio de 1918, promulgada mientras era presidente de la República Venustiano Carranza, también aludía a las candidaturas independientes y refería en su artículo 106 que “los partidos políticos tendrán en las operaciones electorales la intervención que les señale esta ley”.

Agregaba, en su artículo 107, que “los candidatos no dependientes de partidos políticos tendrán los mismos derechos conferidos a los candidatos de estos, siempre que estén apoyados por cincuenta ciudadanos del distrito, que hayan firmado su adhesión voluntaria en acta formal; que tengan un programa político al que deben dar publicidad”. Explicaba el mismo numeral: “Para que un candidato independiente a senador o Presidente de la República sea registrado, bastará que llene las condiciones anteriores; pero sólo se exigirá que esté apoyado por cincuenta ciudadanos de cualquier Distrito Electoral del Estado”.

Otras referencias a candidatos independientes aparecen en el Decreto que reforma la Ley Electoral del 2 de Julio de 1918, emitido por el presidente constitucional sustituto de los Estados Unidos Mexicanos, Adolfo de la Huerta, el 7 de julio de 1920. El artículo 10 señalaba: “El registro de credenciales en favor de los representantes de partidos políticos y candidatos independientes, de que habla el artículo 33 de la Ley Electoral, se hará antes del último domingo de julio próximo si se trata de las elecciones de diputados y senadores, y antes del último domingo de agosto si se trata de las de Presidente de la República”.

Agregaba en el artículo 17: “Los partidos políticos, los candidatos independientes y sus representantes podrían retirar las boletas ya contraselladas de las manos del Presidente Municipal, después del cuarto domingo de julio si se trata de elecciones para diputados y senadores, a fin de entregarlas personalmente a la mesa del día de las elecciones”.

Todas estas disposiciones aplicaban para las elecciones ordinarias de diputados y senadores que debían realizarse el primer domingo de agosto y para las de presidente de la república del primer domingo de septiembre, ambos procesos de 1920.

Los candidatos independientes siguieron siendo referencia en las elecciones federales extraordinarias realizadas el 17 de noviembre de 1929 —después del asesinato del presidente electo en 1928, el general Álvaro Obregón— y en las que resultó electo Pascual Ortiz Rubio.

En la circular número 12, emitida por el gobierno provisional de Emilio Portes Gil, se establecía en la fracción xv: “Los ayuntamientos registrarán antes del segundo domingo, diez de noviembre, las credenciales que los partidos políticos o los candidatos independientes expidan a sus representantes para vigilar las operaciones electorales”.

En el decreto que reforma varios artículos de la Ley para Elecciones de Poderes Federales, que entró en vigor el 4 de enero de 1943, durante el régimen presidencial de Manuel Ávila Camacho, se precisaba que “las elecciones ordinarias correspondientes a los poderes Legislativo y Ejecutivo de la Unión se celebrarán: para diputados, cada tres años a partir de 1943 y para Senadores y Presidente de la República cada seis años a partir de 1946”.

La Ley Electoral Federal del 7 de enero de 1946, promulgada todavía durante el gobierno de Manuel Ávila Camacho, refiere con claridad, en su artículo 22, una alusión precisa a la reglamentación de los partidos políticos por el estado y advierte que “son asociaciones constituidas conforme a la ley, por ciudadanos mexicanos en pleno ejercicio de sus derechos cívicos, para fines electorales y de orientación política”.

En su artículo 60 confiere la exclusividad de postular candidatos a puestos de elección popular a los partidos políticos. “Las candidaturas para Presidente de la República se registrarán ante la Comisión federal de Vigilancia Electoral; las de Senador en la Comisión Electoral de la entidad respectiva, y las de diputados en el Comité Electoral Distrital que corresponda”, advertía. Precisaba enseguida: “Sólo los partidos podrán registrar candidatos”.

En esa Ley Electoral Federal del 7 de enero de 1946 había algunas singularidades que reflejan los prejuicios de la época. Por ejemplo, en el artículo 43 señala quienes no pueden ser electores, votantes. Lo
describe: “ix.– Los ebrios consuetudinarios y los vagos y malvivientes, declarados en los términos que prevengan las leyes; x.– Los mendigos habituales y los que vivan de la beneficencia pública y privada; xi.– Los que tengan o hayan tenido casas de prostitución pública o clandestina; xii.– Los tahúres, y; xii.– Los que vivan a expensas de una mujer pública”.[3]

1. Candado roto

La reforma del artículo 35 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada en el Diario Oficial de la Federación (dof) el jueves 9 de agosto de 2012, que entró en vigor un día después, rompió el candado del monopolio que hasta entonces habían ejercido los partidos políticos en la postulación de candidatos a puestos de elección popular.[4]

En los artículos transitorios del decreto correspondiente se señala que el Congreso de la Unión debería expedir la legislación necesaria para que se cumpliera en el ámbito federal, a más tardar en un año después, contando a partir de la fecha en que adquiera vigencia. Además, establecía que, por mandato de ley, los Congresos de los estados y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal deberían realizar
las adecuaciones a su legislación secundaria para ajustarse a las nuevas disposiciones en un plazo no mayor a un año, contando a partir de su entrada en vigor.[5]

Con las reformas referidas, el artículo 35 constitucional establece que son derechos del ciudadano: “i.– Votar en las elecciones populares y, ii.– Poder ser votado para todos los cargos de elección popular, teniendo las calidades que establezca la ley”.

Además, “El derecho de solicitar el registro de candidatos ante la autoridad electoral corresponde a los partidos así como a los ciudadanos que soliciten su registro de manera independiente y cumplan con los requisitos, condiciones y términos que determine la legislación”.

El 19 de septiembre de 2013, la Cámara de Diputados de la federación aprobó una reforma a la fracción iv del artículo 116 constitucional —para armonizarlo con el artículo 35— que les quitó a los partidos políticos la facultad exclusiva para registrar candidatos que aspiraran a cargos de elección popular.[6] Además, a esa fracción se le adicionó un párrafo que establecía que las constituciones y leyes electorales locales garantizarán que se fijen las bases y requisitos para que, en futuros comicios, los ciudadanos soliciten su registro como candidatos para poder ser votados en forma independiente a todos los cargos de elección popular, en los términos del artículo 35 de la Constitución.

El lunes 23 de mayo de 2014, se publicó en el dof la nueva Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que precisa los requisitos para que ciudadanos independientes de los partidos políticos puedan aspirar a registrarse como candidatos a puestos de elección popular. En su artículo 371, dice cuáles son los requisitos que deben cumplir quienes aspiren a ser candidatos independientes para contender por la presidencia de la república y por puestos en el Senado, en 2018, y para diputados federales, en 2015:

Para la candidatura de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, la cédula de respaldo deberá contener cuando menos la firma de una cantidad de ciudadanos equivalente al 1% de la lista nominal
de electores con corte al 31 de agosto del año previo al de la elección y estar integrada por electores de por lo menos diecisiete entidades federativas, que sumen cuando menos el 1% de ciudadanos que figuren en la lista nominal de electores en cada una de ellas.

Para fórmulas de senadores de mayoría relativa, la cédula de respaldo deberá contener cuando menos la firma de una cantidad de ciudadanos equivalente al 2% de la lista nominal de electores correspondiente a la entidad federativa en cuestión […]

Para fórmula de diputados de mayoría relativa, la cédula de respaldo deberá contener cuando menos la firma de una cantidad de ciudadanos equivalente al 2% de la lista nominal de electores correspondiente al distrito electoral en cuestión.

Esos imperativos jurídicos se cumplieron en Jalisco el martes 8 de julio de 2014, al ser publicadas en el periódico oficial del estado las reformas al Código Electoral y de Participación Ciudadana de la entidad, las cuales regulan las candidaturas de ciudadanos independientes de los partidos políticos a los cargos de gobernador, diputados locales, así como presidentes municipales, regidores y síndicos en los 125 municipios de la entidad.

El código establecía que, quienes aspiraran a registrarse como candidatos independientes para contender por alguna curul en el Congreso de Jalisco o para alguna alcaldía, regiduría o sindicatura, tendrían que obtener el respaldo de por lo menos 2% de los potenciales votantes en su respectivo distrito o municipio.

2. El colapso

El 13 de junio de 2015, bajo el título “Un golpe al tripartidismo”, el periódico Reforma publicó un artículo del reportero Ernesto Núñez,[7] que reseña las fuertes repercusiones de los triunfos de los candidatos independientes que salieron airosos en los comicios del domingo 7 de junio de ese año. Refiere que la crisis de los partidos “grandes” tuvo su principal efecto en el estado de Nuevo León, donde Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, “El Bronco”, ganó la gubernatura con 942 mil votos y le sacó 25 puntos porcentuales de ventaja a su más cercana competidora, Ivonne Álvarez, del Partido Revolucionario Institucional (pri).

Además, “El Bronco” sumó 50 mil sufragios más que los obtenidos por los tres candidatos de los partidos “grandes”. Juntos, la priista, el panista Felipe Cantú y el perredista Humberto González, sumaron 898 mil sufragios.

El triunfo de Rodríguez Calderón fue un hecho inédito, un expriista que ya había sido alcalde de su pueblo, García, y que había renunciado a su partido en septiembre de 2014.

El fenómeno de exmilitantes de partidos políticos que, en 2015, decidieron usar la figura de candidato independiente para ganar un cargo público se replicó en al menos tres entidades más con exmilitantes del Partido Acción Nacional (pan).

En Sinaloa, Manuel de Jesús Clouthier Carrillo logró la diputación federal como candidato independiente con más de la mitad de los votos del Distrito 5 de Culiacán. Este político es hijo de Manuel de Jesús Clouthier del Rincón, “Maquío”, quien fuera candidato presidencial del pan en 1988. Ya había sido diputado federal por el pan, pero en 2012, rompió con ese partido, inconforme, al no ser postulado candidato al Senado de la República.

El exdiputado, Alfonso Martínez Alcázar, logró la alcaldía de Morelia, Michoacán, como candidato independiente. En noviembre de 2014, renunció al pan, cuando el dirigente nacional, Gustavo Madero, y su grupo le cerraron las puertas. Obtuvo 67 mil votos, casi 10 mil más que el candidato del pri y 27 mil más que el del pan, los dos partidos que habían gobernado la capital michoacana en los últimos 15 años.

En Guanajuato, otro expanista hizo historia al ganar como candidato independiente el ayuntamiento de Comonfort. Alberto Méndez Pérez ya había sido alcalde en el periodo 1998–2000 por el pan, pero renunció a ese partido por considerar que se corrompió.

Un caso muy especial fue el de José Pedro Kumamoto Aguilar, un joven sin experiencia política ni relación con partido alguno que ganó la elección a diputado local por el Distrito 10 de Zapopan, Jalisco. A los 25 años de edad y con un presupuesto raquítico, Kumamoto Aguilar derrotó a los tres partidos tradicionales, y también a Margarita Alfaro Aranguren, una carismática regidora del partido Movimiento Ciudadano en Zapopan que quedó en segundo lugar.

3. El desgaste

El desprestigio de los partidos políticos y de la clase gobernante, que se profundiza día con día, ha fortalecido un sentimiento de rechazo que se canaliza hacia potenciales candidatos independientes.

Las referencias a ese permanente desgaste aparecen con regularidad en medios de comunicación y fortalecen el desencanto de amplios segmentos de la sociedad.

Los partidos políticos son considerados por los mexicanos como la institución o grupo más afectado por la corrupción en el país.

De acuerdo con los resultados del Barómetro Global de la Corrupción 2013, elaborado por Transparencia Internacional (ti), 91% de los ciudadanos mexicanos cree que los partidos políticos están afectados por la corrupción.[8]

En 51 países de todas partes del mundo, los políticos son vistos como la institución más corrupta. Los peores resultados se registraron en Grecia, México y Nepal, en donde los partidos políticos obtienen una calificación de 4.6, y en Nigeria, con 4.7 en una escala del 1 al 5, donde 5 es “extremadamente corrupto”, revela el estudio.

Por debajo de los partidos políticos, los policías se ubican en el segundo lugar de las instituciones o grupos más corruptos, debido a que el 90% de los mexicanos los considera poco confiables.[9]

En entrevista con el periódico Excélsior, publicada el 29 de agosto de 2014, Federico Reyes Heroles, presidente de Transparencia Mexicana (capítulo local de Transparency International), sostuvo que, en México, “hace 14 años la lucha a la corrupción ‘nació enmascarada’. Con la primera alternancia política, afirmó, se pensaba iban a llegar los buenos y salían los malos”.[10] No sucedió así.

Argumentó que precisamente porque había una convicción casi ontológica de que, si eran del pri, los priistas eran corruptos y los del pan o los del prd no iban a tener esos problemas: “Nos costó mucho trabajo tratar de convencer de que esto no era real y de que cuando hay condiciones propicias para la corrupción se iba a presentar en cualquiera de los partidos políticos, y así ha resultado”.

De hecho, dijo [Reyes Heroles], en la Encuesta Nacional de Corrupción y Buen Gobierno que hemos hecho, si uno ve los alineamientos de las entidades mejor calificadas y las peores calificadas, no hay ningún orden partidario, es decir, ha habido entidades muy limpias, como Colima, en manos de un priista y entidades, como Baja California Sur en manos de un perredista, que sale en primer lugar, o Querétaro de un panista.[11]

El 8 de septiembre de 2017, el periódico Vanguardia de Saltillo, Coahuila, publicó:

La Procuraduría General de la República (pgr) había detectado en los últimos tres años más de mil casos de corrupción cometidos por los nueve partidos políticos con registro nacional (pri, pan, prd, Morena, mc, pvem, Panal, pes y pt), además de partidos locales e independientes.

Un informe elaborado por la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), dependiente de la pgr, detalla que del 1 de enero de 2014 hasta agosto de 2017, suman 8 mil 843 expedientes por conductas ilegales electorales, de los cuales 11.44% (mil 12 expedientes) están relacionados directamente con casos de corrupción y de las cuales se desprenden 171 averiguaciones previas.

Compra o coacción del voto de servidores públicos, uso de programas sociales para campañas, condicionamiento de recursos públicos para beneficio de candidatos, así como desviación de recursos y corrupción de exgobernadores son algunos de los casos que tiene la Fepade.[12]

El 10 de octubre de 2017, los periódicos de Grupo Reforma publicaron que México es líder, en el ámbito regional… en corrupción.

El 51% de los mexicanos entrevistados por ti en el transcurso de 2016 “confesó que pagó sobornos o tuvo que hacer algún regalo a funcionarios para acceder a servicios escolares y hospitalarios, para obtener un documento de identidad o acceder a un policía o un juez”.[13]

En este indicador del oprobio, se ubica en segundo lugar República Dominicana, con 46%. “Le siguen Perú, con 39, y Venezuela y Panamá, con 38, según el informe ‘Las Personas y la Corrupción: América Latina y el Caribe’”,[14] publicado el 9 de octubre de 2017.

A nivel regional 62% considera que la corrupción ha aumentado en sus países. El 53% asegura que su Gobierno está haciendo las cosas mal en la lucha contra este flagelo. Entre las instituciones que la gente de América Latina percibe como más corruptas destacan la Policía y los representantes elegidos por voto popular, indica el reporte.

El estudio se realizó con base en más de 22 mil entrevistas en 20 países de Latinoamérica y fue dado a conocer en Berlín, Alemania.[15]

Mientras los partidos se debilitan, los aspirantes a candidatos independientes se fortalecen como referentes aspiracionales de la sociedad que busca un cambio.

El 2018 será un año de singular relevancia. Se inscribieron como candidatos independientes para la presidencia de la República 48 aspirantes, de los cuales, por lo menos, tres podrían conseguir las firmas suficientes de apoyo —866,593—, para tener derecho a registrarse: Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, gobernador de Nuevo León con licencia; Margarita Ester Zavala Gómez del Campo, quien renunció al pan, inconforme con los que llamó manejos perversos y antidemocráticos del presidente nacional del partido albiazul, Ricardo Anaya

Cortés, y Armando Ríos Piter, exsenador del prd, quien renunció a su partido por considerar que había extraviado el rumbo.

Se inscribieron para buscar un lugar en la boleta y lograron las firmas suficientes para ser candidatos independientes al Senado de la República: Jorge Arturo Gómez González, de Aguascalientes; Lorenzo Ricardo García de León, de Baja California Sur; Pablo Salazar Mendiguchía, de Chiapas; José Pedro Kumamoto Aguilar, de Jalisco; Raúl González Rodríguez, de Nuevo León; Manuel Jesús Clouthier Carrillo, de Sinaloa; Obed Javier Pérez Cruz, de Tlaxcala; Raymundo Vázquez Conchas, también de Tlaxcala, y Soledad Romero Espinal, de Guerrero, única mujer que logró los apoyos suficientes.

Más allá de la temporalidad de las elecciones del domingo 1 de julio de 2018, María de Jesús Patricio Martínez, “Marichuy”, aspirante a candidata presidencial respaldada por el Congreso Nacional Indígena, declinó en sus aspiraciones luego de sufrir un accidente automovilístico en el cual se fracturó un brazo, el 14 de febrero en Baja California Sur. Reiteró que su propósito es mantener permanente el proceso de organización y lucha de las comunidades más pobres del país. El 15 de febrero de 2018, anunció su retiro del proceso de acopio de firmas.

También se registraron 165 aspirantes a candidatos a diputados federales.

  1. . La publicación original y las reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo por artículo, pueden consultarse en el sitio oficial de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/cpeum_art.htm
  2. . Covarrubias Dueñas, José de Jesús. Enciclopedia jurídico electoral de México. Normas rectoras jurídico–electorales de México. Tomo i, Editorial Agrupación México Líder Nacional, Guadalajara, 2003, pp. 161–162.
  3. . Ibidem, pp. 325–330.
  4. . Comisión permanente del H. Congreso de la Unión. “Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia política”, en Diario Oficial de la Federación (dof), 9 de agosto de 2012. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5262910&fecha=09/08/2012. En el presente decreto se reforma el párrafo primero y la fracción ii, del artículo 35 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para conferir a los ciudadanos mexicanos el derecho a postularse como candidatos independientes a puestos de elección popular.
  5. . En los artículos transitorios de la referida reforma se advierte: “Artículo Primero.– El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Federación […] Segundo.– El Congreso de la Unión deberá expedir la legislación para hacer cumplir lo dispuesto en el presente Decreto, a más tardar en un año contando a partir de la entrada en vigor del mismo […] Tercero.– Los Congresos de los Estados y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal deberán realizar las adecuaciones necesarias a su legislación secundaria, derivadas del presente Decreto en un plazo no mayor a un año, contado a partir de su entrada en vigor”, ibidem.
  6. . El Congreso de la Unión. “Decreto por el que se reforma el inciso e) y se adiciona un inciso o) de la fracción iv del artículo 116; y se reforma el artículo 122, Apartado C, Base Primera, fracción v, inciso f) de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, en Diario Oficial de la Federación, 27 de diciembre de 2013. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5328204&fecha=27/12/2013. Las presentes reformas buscan armonizar al artículo 116 con el artículo 35 de la misma Carta Magna, el cual quita a los partidos políticos la facultad exclusiva para registrar candidatos que aspiraran a cargos de elección popular.
  7. . Núñez, Ernesto. “Un golpe al tripartidismo”, en Reforma, 14 de junio de 2015. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/articulo/default.aspx?id=565025&md5=e043d4a7313fbe260aab1060f7fdc9ab&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe
  8. . Animal Político. “Los partidos políticos, las instituciones más corruptas: 91% de mexicanos”,
    en Animal Político, 9 de julio de 2013. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://www.animalpolitico.com/2013/07/9-de-cada-10-mexicanos-cree-que-los-partidos-politicos-son-corruptos/
  9. . Ibidem.
  10. . Becerril, Andrés. “En todos los partidos políticos hay corrupción: Federico Reyes Heroles”, en Excélsior, 29 de agosto de 2014. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/08/29/978854
  11. . Ibidem.
  12. . El Universal. “Crece corrupción en los partidos políticos: Fepade”, en Vanguardia, 18 de septiembre de 2017. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de https://www.vanguardia.com.mx/articulo/crece-corrupcion-en-los-partidos-politicos-fepade
  13. . Grupo Reforma. “Lidera México en al en tema corrupción”, en Mural, 10 de octubre de 2017.
  14. . Ibidem.
  15. . Ibidem.

 

Escenarios electorales para el año 2018. Novedades y perspectivas

Jorge Rocha Quintero*

Al cierre de un sexenio, la vida política en México entra en un profundo impasse y toda la vida pública se electoraliza, es decir, todos los acontecimientos de la vida sociopolítica del país se explican y se entienden desde una perspectiva electoral. Desde finales de 2017, se empezó a experimentar este impasse y su culminación se prevé hasta agosto de 2018, una vez concluido el proceso electoral en que se renovarán la Cámara de Diputados y la de Senadores y en que se elegirá un nuevo presidente y diversas autoridades o representantes estatales y municipales.

Los comicios de 2018 tienen varias particularidades que es necesario visibilizar y exponer con claridad para ayudar a los ciudadanos a tener una visión más completa y amplia de todos los asuntos y novedades que tendrán las elecciones a realizar en dicho año. En este proceso electoral hay modificaciones en dos grandes temas; el primero es en los procedimientos y en los marcos normativos; el segundo, el lugar, hay novedades en cuanto a nuevos derechos que empiezan a funcionar a partir de estos comicios.

1. Las novedades de 2018

A continuación, presentaré una serie de aspectos que me parecen relevantes en lo que se refiere a los nuevos procedimientos y obligaciones que empiezan a funcionar en este proceso electoral:

• Los cargos que se elegirán. El 1 de julio de 2018, se elegirá al presidente de la república, a 500 diputados federales, a 128 senadores, a nueve gobernadores (en los estados de Jalisco, Chiapas, Veracruz, Guanajuato, Morelos, Puebla, Tabasco, Yucatán y la Ciudad de México), a lo que se suma la renovación de los congresos locales y de las presidencias municipales en varios de las entidades en que se elegirá nuevo gobernante, por ejemplo: Ciudad de México, Jalisco, Tabasco, Chiapas y Guanajuato.

• Una elección, dos procesos. En el caso de los nueve estados que tienen comicios locales, por tener elecciones concurrentes, es decir, que confluyen tanto los comicios estatales como federales, estarán funcionando dos estructuras distintas, cada una con sus propios equipos y calendarios, pero que tienen que colaborar entre ellas. Estas dos instancias, que además funcionan de forma diferente en algunos asuntos y están reguladas por marcos normativos distintos, son las Juntas Locales del Instituto Nacional Electoral (INE) y los institutos electorales estatales. Esta doble estructura siempre ha generado confusión en la mayor parte de los ciudadanos debido
a la delimitación de sus competencias.

• Fiscalización. Una de las novedades que tendremos, en lo que se refiere a la organización del proceso electoral, es que es la primera elección presidencial y de gobernadores de estados donde el ine tendrá la obligación de fiscalizar en tiempo real los gastos de campaña de las distintas elecciones. A diferencia de otros comicios, en que este proceso se hacía posterior a la elección, ahora el ine tiene la responsabilidad de darle seguimiento a los gastos erogados por los partidos políticos durante el desarrollo de la campaña. Esta obligación suena muy difícil de resolver porque está en duda la capacidad de esta institución para monitorear, de forma exhaustiva, todas las campañas electorales en todo el país.

• Nuevas demarcaciones electorales. Otra de las novedades para varios estados de la república es que hay una redistritación federal. La geografía electoral divide al territorio nacional en 300 distritos electorales, los cuales se delimitan de acuerdo a la población que hay en cada territorio. En 2017, el ine aprobó una redistritación que representó algunos ajustes respecto a la previa; por ejemplo, Ciudad de México perdió tres distritos —al pasar de 27 a 24—, Puebla uno —pasó de 16 a 15 distritos—, al igual que Sinaloa —que pasa de ocho a siete—, Oaxaca —de 11 a 10— y Veracruz —que quedó con 20 en lugar de los 21 distritos previos. Por otro lado, hubo algunas entidades que incrementaron sus distritos, como Chiapas —tendrá 13 distritos en lugar de 12—, Jalisco —20 en lugar de 19—, el Estado de México —41 y no 40 distritos—, Guanajuato —pasó de 14 a 15—, Querétaro —de cuatro a cinco—, Tamaulipas —de ocho a nueve—
y Quintana Roo —de tres a cuatro distritos.[1] Esto supondrá modificaciones en los resultados electorales y un necesario aprendizaje de ciudadanos y autoridades electorales.

• Otro asunto, que no es nuevo pero que también es necesario retomar, es que los calendarios electorales implican ahora, hasta cinco etapas: la primera es la recolección de firmas para los que pretenden contender a través de una candidatura independiente; la segunda son las precampañas electorales, es decir, los procesos mediante los cuales los partidos políticos deciden quiénes serán sus candidatos; la tercera etapa es propiamente las campañas electorales, que de acuerdo al tipo de elección es la duración que tiene; la cuarta etapa es la jornada electoral, que es el día que la gente sale a votar, y la quinta etapa es el conteo oficial de los sufragios y el otorgamiento de las constancias de mayoría.

• Reelección. Por primera vez, en el caso de varios estados del país, los presidentes municipales y los diputados locales que están en funciones podrán reelegirse; es decir, veremos a munícipes y legisladores en funciones haciendo campaña electoral para seguir en el cargo que desempeñan. Se supone que esta modificación a la ley tiene el espíritu de que los electores premien la buena labor de un alcalde o de un diputado a través de la reelección. Lo que habrá que ver es cuántos legisladores y presidentes municipales podrán hacerlo. La otra novedad, en este rubro, consiste en que, por primera vez, los senadores y diputados federales que sean elegidos en estos comicios podrán reelegirse; es decir, los senadores y legisladores federales que obtengan el triunfo en estas elecciones podrán estar en ese cargo hasta por 12 años consecutivos.

• Candidaturas independientes para la presidencia. En 2018, será la primera vez que, posiblemente, veamos a candidatos independientes contendiendo por la presidencia de México. Como sabemos, ya hubo personas que utilizaron este mecanismo de participación para buscar un cargo público como presidencias municipales, diputaciones locales y federales, así como gubernaturas, sin embargo, hasta ahora esta figura será utilizada en una elección de presidente del país. Habrá que ver los saldos de este esfuerzo, calibrar que tan independientes son los que entren en la boleta, pero lo que es un hecho es que esta figura puede dinamizar el proceso electoral.

• Participación electoral del Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Desde su aparición, el EZLN fue renuente a participar en procesos electorales y más bien los veía con mucho recelo. En un primer momento, muchos intelectuales plantearon que esta organización se convirtiera en partido político, situación que los zapatistas rechazaron y luego del fracaso que significaron las leyes indígenas en México, el EZLN radicalizó su postura y descalificó al sistema político mexicano en su conjunto. Este planteamiento derivó en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, en la que se decía que el camino de la trasformación social era la creación de autonomías locales. Para estos comicios hubo un cambio de postura y ahora participarán electoralmente a través de una candidatura independiente. Sin duda que esta situación dinamizará las elecciones y tendrá efectos directos y diferenciados sobre la elección. Por ejemplo, podemos anticipar que en Chiapas la influencia zapatista podría ser determinante en los resultados electorales, ya que aquella entidad tiene elección de gobernador.

En el momento en que se escribe este texto, María de Jesús Patricio, indígena nahua del sur de Jalisco y quien fue elegida para ser la candidata presidencial, está en el proceso de recolección de las 800 mil firmas necesarias para estar en la boleta electoral. No se sabe si logrará la meta, pero es claro que está generando un debate distinto.

• Paridad horizontal en las candidaturas. Una de las novedades
que, seguramente, tendrá más impacto en algunos estados de la república, como Jalisco, es la aprobación de la paridad horizontal en las candidaturas, que obliga a todos los partidos políticos a mantener la mitad de las candidaturas para mujeres y la otra para hombres. Pero, además, hay otras obligaciones, como el que no se puede mandar a competir a las mujeres a municipios o distritos donde las posibilidades de ganar son mínimas, o que los suplentes de las mujeres tienen que ser mujeres también. Esto les impone un reto muy grande a los partidos y será una novedad para los electores. Esta paridad traerá seguramente una mayor participación de las mujeres en puestos públicos y de elección popular.

• Uso de redes sociales. Las redes sociales empezaron a utilizarse en campañas políticas en los comicios de 2009, sobre todo por agrupaciones de la sociedad civil que promovían el voto nulo; para las elecciones de 2012, varios candidatos utilizaron estas plataformas para generar campañas políticas multiplataforma; en el proceso electoral del año 2015, tuvimos un uso intensivo de las redes sociales en las campañas y, seguramente, en los comicios de 2018, todos los candidatos, hombres y mujeres, harán de las redes sociales un espacio de disputa política, ya que el uso de estas redes, para la difusión de mensajes políticos, es una realidad que llegó para quedarse y nadie, que busque un cargo de elección popular, podrá eximirse de estar en esos espacios que, dicho sea de paso, no tienen ninguna regulación de tipo electoral y por lo tanto se pueden prestar para la implementación de campañas negras.

El proceso electoral de 2018 tiene muchos componentes novedosos que pueden dinamizar la elección, pero también pueden provocar un fenómeno de confusión que puede obstaculizar un buen discernimiento del voto y, en el peor de los casos, provocar la abstención electoral.

2. Así comienza la contienda por la presidencia

A finales de noviembre de 2017, el presidente Enrique Peña Nieto, a la vieja usanza, “destapó” a José Antonio Meade Kuribreña como el virtual candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia de México. Finalmente, el exsecretario de Hacienda le ganó la carrera hacia la candidatura a Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, que se perfiló por un par de años como el precandidato más competitivo del tricolor para este puesto. También se quedaron en el camino otros aspirantes, como Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública, y José Narro, secretario de Salud.

La designación de Meade Kuribreña como el virtual candidato del PRI deja tres mensajes muy claros desde mi punto de vista. El primero es que Peña Nieto y su equipo reconocen que los negativos del PRI y de él mismo son muy altos, que entre más identificación tenga el candidato con este instituto político, menos oportunidad tendrá de ganar la contienda presidencial; por eso, acudieron a un personaje que no es parte de la familia priista y al cual, hasta ahora, no se le conocen casos de corrupción.

El segundo mensaje es que el PRI intentará disputar el mercado electoral del Partido Acción Nacional (PAN) en México, ya que Meade fue secretario de estado con el último presidente emanado de ese instituto político, Felipe Calderón (que gobernó de 2006 a 2012) y es bien visto por varios sectores dentro del blanquiazul. Si el eventual candidato del Frente Ciudadano por México —conformado por el PAN, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC)— no convence a algunos panistas, Meade Kuribreña puede convertirse en un depositario de su voto.

El tercer mensaje es que la apuesta de Peña Nieto es la continuidad del sistema económico que se ha instaurado en el país durante tres décadas. José Antonio Meade representa, como pocos, la prolongación del modelo neoliberal que tanto los gobiernos priistas como los panistas han respaldado y en este sentido no hay ni un ápice de autocrítica a los terribles saldos que ha dejado el neoliberalismo en el país.

Se avecinan tres grandes escollos para el virtual candidato del PRI a la presidencia. El primero consiste en saber sí la decisión de Peña Nieto permea la estructura del partido y si los priistas, efectivamente, harán campaña a favor de un “externo” a su instituto político. Esta decisión pondrá a prueba la disciplina priista. El riesgo, de que la base del tricolor no tenga identificación con Meade, podría generar una campaña de “brazos caídos” o que el voto duro del partido se erosione más.

Por otro lado, por lo que representa, Meade Kuribreña puede cargar con los saldos negativos del modelo económico que, como hemos dicho muchas veces, ha convertido a la pobreza en un problema crónico en el país, a lo que se suma que, como nunca, se profundizó la desigualdad en México, que las promesas del bienestar de las mal llamadas reformas estructurales nunca llegaron y que, como nunca, estamos sumidos en una crisis de seguridad.

José Antonio Meade Kuribreña fue parte de los gabinetes de los dos sexenios que detonaron la violencia en el país. Esto, sin duda, lo puede afectar electoralmente.

El tercer escollo es que José Antonio Meade es un tecnócrata, no es un político de calle, nunca ha hecho campaña electoral, nunca ha competido electoralmente y tampoco ha estado en un cargo de elección popular y su carrera es como administrador público, pero no como político. El exsecretario de Hacienda deberá hacer una capacitación exprés para saber cómo acercarse a la gente y pedirle el voto.

El otro candidato que está completamente perfilado es Andrés
Manuel López Obrador, por parte del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Desde finales de 2016 y durante todo 2017, López Obrador y su partido han mantenido una tendencia ascendente en las encuestas preelectorales y, en este momento, es el candidato a vencer en la contienda electoral.

Morena, como partido, ha experimentado un crecimiento inusitado que no se había visto con ningún instituto político de nueva creación. En las elecciones locales de 2016 y 2017, se volvió muy competitivo en varias entidades, como Estado de México y Veracruz, y las encuestas señalan que está muy por encima de sus contendientes en la Ciudad de México. En los años mencionados, ganó alcaldías y diputaciones locales y en casi la mitad del territorio, cuenta con una preferencia electoral que le otorgaría el registro electoral y presencia en todo el país.

Hay tres grandes problemas que López Obrador tendría que superar en este proceso electoral. El primero es que se mantiene como el precandidato con mayor cantidad de negativos en el país y por ello es una figura que tiende a polarizar mucho en campañas. El segundo es que para acrecentar su presencia nacional ha hecho alianzas con personajes públicos de dudosa reputación política y que, sin duda, pueden generar más problemas que soluciones. El tercero es que López Obrador suele hacer declaraciones impertinentes, que luego son aprovechadas por sus adversarios políticos.

El tercer gran competidor del proceso electoral del año 2018 será el candidato del Frente Ciudadano por México. Para el momento en que se escribe este texto hay dos precandidatos con posibilidades: el actual jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y el presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya.

Para este actor político en construcción habrá por lo menos tres grandes problemas a resolver. El primero es generar un proceso de elección consensado y legítimo que logre conseguir que el abanderado del Frente cuente efectivamente con el apoyo de todas las bases de los tres partidos políticos. Si no logran que esto suceda, se pueden anticipar fracturas o migraciones hacia el PRI o MORENA.

El segundo problema es confeccionar una plataforma política que, efectivamente, conforme un programa de gobierno, asumiendo que el PAN y el PRD tienen planteamientos históricos que son diametralmente opuestos en materia económica y en torno al desarrollo de las libertades.

El tercer asunto que resulta problemático para esta coalición son las debilidades mismas de estos institutos políticos; por un lado, el PAN atraviesa por una seria fractura interna derivada de la salida de Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón y quien buscaba ser la abanderada del PAN, pero también es provocada por los grupos opositores a Ricardo Anaya. El PRD ha sido fagocitado en muchas de sus bases por Morena, ha tenido muy poca rentabilidad electoral en los últimos años y, además, como nunca, sus divisiones internas se hacen explícitas. MC es un partido regional que tiene una gran presencia en el estado de Jalisco, pero en el resto del país es una opción política que no tiene presencia política. La apuesta de estos tres partidos es que la colaboración con los otros institutos políticos, subsanen estos problemas; sin embargo, el Frente no es ninguna garantía de que eso suceda.

3. Encuestas de arranque

Luego del “destape” de José Antonio Meade como virtual candidato del PRI a la presidencia, algunos medios de comunicación nacionales publicaron encuestas sobre las preferencias electorales que dan cuenta de cómo arranca el proceso electoral para este cargo público.[2] En las figuras 5.1 y 5.2 se muestran algunos de estos datos.

En lo que se refiere a la percepción sobre el desempeño del gobierno del presidente Peña Nieto, en la encuesta elaborada por Grupo Reforma acerca de cómo cierra el año el titular del Ejecutivo federal se muestra un ligero repunte, ya que 25% de los encuestados dijo que aprueba su gestión, frente a 73% que no.[3] En el sondeo previo, la aprobación fue de 20% y la desaprobación de 78%.[4] Los temas que más les duelen a los mexicanos son la inseguridad pública y la corrupción.

Cómo se puede observar, el líder de Morena arranca como el puntero en la contienda con una ventaja que supera los márgenes de error. Se puede observar que el destape de Meade no tuvo un efecto electoral positivo en la mayor parte de la población y en el caso de Frente Ciudadano por México, Anaya no despunta de manera significativa frente a Mancera. Luego de la euforia inicial por la candidatura de Margarita Zavala, parece que la exprimera dama sigue en picada en las preferencias electorales, colocándola en un lejano cuarto lugar.

4. Las agendas

Si recurrimos a las encuestas y al análisis de los grandes temas de la opinión pública nacionales, se podría anticipar que la agenda electoral, a nivel nacional estará marcada por cuatro grandes asuntos, a saber:

• Inseguridad pública. Desde el sexenio de Felipe Calderón y hasta ahora, hay una crisis de seguridad pública que no solo no está resuelta sino que se agudiza en algunos territorios; la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales, el control territorial de parte de la delincuencia organizada son algunos de los tópicos que afectan a muchas familias mexicanas y, de acuerdo a las encuestas, es el asunto que más preocupación genera en la población.

• Corrupción. El caso de la “Casa Blanca”, el escándalo de Odebrecht, la “estafa maestra”, la ley tres de tres, la creación del Sistema Nacional Anticorrupción y los sistemas estatales anticorrupción pusieron a este tema como una de las principales preocupaciones en el país y se convirtió en una agenda permanente a escala nacional. De acuerdo a las encuestas de opinión, este asunto es el que más preocupa al círculo rojo en el país y seguramente será uno de los temas de las campañas durante el proceso electoral.

• Pobreza y desigualdad. El problema crónico del país y que se ha convertido en una fuente inagotable de otros problemas son la pobreza y la desigualdad. Desde la instalación de las políticas económicas neoliberales, la pobreza afecta por lo menos a la mitad de la población en México y la desigualdad ha crecido a pasos agigantados. Luego de la inseguridad, la debilidad de la economía es la principal preocupación de la mayor parte de la población.

• Relación con Estados Unidos y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Luego de la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, la política exterior de México ha sido fuente de constantes crisis. La renegociación del TLCAN, las nuevas políticas migratorias estadunidenses y el maltrato de la nueva administración de Trump al gobierno de México, ha colocado a este tema como un asunto fundamental en las campañas políticas, donde la población espera reacciones más firmes de parte del próximo titular del Ejecutivo federal.

Así arranca el proceso electoral del año 2018 y por lo menos hay una certeza, José Antonio Meade Kuribreña y Andrés Manuel López Obrador estarán en la boleta.

  1. . Sin Embargo. “El ine aprueba la nueva distritación electoral para 2018; la CdMx perderá tres diputados federales”, en Sin Embargo, 15 de marzo de 2017. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://www.sinembargo.mx/15-03-2017/3173243
  2. . Becerra, Lorena. “Lidera amlo; disputan Anaya y Meade el segundo lugar”, en Reforma, 30 de noviembre de 2017. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/?p=7493; El Universal. “Arranca Meade tercero; amlo sigue a la cabeza”, en El Universal, 6 de diciembre de 2017. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://www.eluniversal.com.mx/nacion/politica/morena-y-amlo-encabezan-preferencias-en-encuesta
  3. . Becerra, Lorena & León, Rodrigo. “Arranca Peña Nieto último año con leve mejoría”, en Reforma, 1 de diciembre de 2017. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/?p=7504
  4. . Becerra, Lorena & Torres, Guillermo. “Mejora imagen. Encuesta Reforma: 14va. evaluación al presidente”, en Reforma, 20 de julio de 2017. Recuperado el 21 de febrero de 2018, de http://gruporeforma.reforma.com/interactivo/encuestas/enc_14a_epn/

 

Donald Trump y el cambio en EU: la voluntad de ser un espectáculo admirado

Por Arturo Michel*

1. ESTADOS UNIDOS, LA SUPERPOTENCIA QUE REQUIERE “GRANDEZA”

Donald Trump, sorpresivamente, fue elegido presidente de Estados Unidos y tomó posesión de su cargo el 20 de enero de 2017. Llega con la voluntad de realizar cambios importantes tanto en las relaciones internacionales como en su país: su promesa es hacer grande a su patria otra vez.

A pesar de que es el país más poderoso de todo el mundo, Trump expone a la Unión Americana como inmersa en un proceso de debilitamiento: todos le están restando su fuerza, sus aliados solo se quieren aprovechar de Estados Unidos y sus enemigos perjudicarle; los acuerdos comerciales internacionales están minando el empleo y los ingresos de sus trabajadores; la idea del calentamiento global “la inventaron los chinos” para quitarles competitividad,[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]1[/typography] los japoneses se han enriquecido con la protección militar que se les ha dado y compiten “con esa ventaja” contra la economía estadunidense; los inmigrantes son una carga maligna para la economía, la política, la sociedad y la cultura. Deben protegerse especialmente de los musulmanes terroristas y de los mexicanos inmigrantes porque son “delincuentes y violadores”, etcétera.

Esta visión de un Estados Unidos disminuido y debilitado del que todos quieren aprovecharse no es nueva, Trump lleva más de 20 años pensando lo mismo. Esa visión coincide, además, con el sentido de realidad que adquirió en la adolescencia, desde entonces percibía al mundo en que se encontraba como algo peligroso y hostil que había que enfrentar con dureza, fortaleza y agresividad.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]2[/typography] Esta manera de percibir ha sido constante a lo largo de su vida.

2. EL SENTIDO DE REALIDAD DE DONALD

El hoy presidente de Estados Unidos siempre ha considerado que la gente que lo rodea solo piensa en sus propios intereses y que cada quien está tratando de sacar un provecho del otro. Él mismo, en su manera de tratar a la gente, siempre ha tratado de sacar el máximo provecho con el menor costo. Piensa que cuando va a hacer un trato con alguien conviene acosarlo y llevarlo al extremo del abismo, para que le dé todo lo que quiere.

Su hermano mayor, el piloto Fred, fue su modelo de lo que no hay que ser en la vida. Lo vio como alguien de quien se aprovechó la gente, como alguien que no pudo soportar la presión del ambiente familiar y social, y que sucumbió en el alcoholismo, con un infarto al corazón a la edad de 43 años. El estilo de vida de Fred inclinó la balanza para que fuese Donald quien se hiciese cargo del negocio familiar inmobiliario. Incluso, cuando murió su padre, este dejó a los hijos de su hermano sin participación en su herencia, calculada en unos 300 millones de dólares. La familia de Fred protestó y entabló un pleito legal. Donald, en represalia, canceló un pago de 300 mil dólares que estaba destinado para la atención médica de uno de sus sobrinos enfermos.3 Y es que para Trump la vida es una serie de batallas que va produciendo ganadores y perdedores.

Para él, la victoria en las batallas de la vida tiene que traducirse en su propia superioridad, la cual mide estableciendo quién tiene más dinero, más posiciones de poder y más fama. Trump siempre ha aspirado a decirle a cualquier otro: yo soy más rico, más poderoso y más famoso que tú. Lo más importante es ganar en las competencias de ego. Incluso, en la competencia mundial, piensa que a Estados Unidos le hace falta más ego,4 y cree que él es el adecuado para hacerlo más grande.

3. UN EGO ESPECTACULAR

Una de las características más notables de Donald Trump es precisa- mente su egocentrismo. No solo es el centro de atención de sí mismo, también lucha por ser el centro de la atención de los demás. No hay nada más importante que él mismo y eso tiene que ser reconocido y aceptado por todos.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]5[/typography] Siempre se ha esforzado para aparecer en los medios de comunicación: la prensa, la televisión, la radio. Y lo lograba, ya sea por los edificios notables que construía, los casinos que compraba, las estas que daba o a las que asistía, los desplegados de página completa que pagaba para opinar sobre alguna cuestión política o social que considerara relevante. Posaba cada año con la miss universo en turno, porque el concurso era su negocio junto con la NBC. A partir de 2003 ya no tuvo qué pensar en diferentes espectáculos para llamar la atención, le dieron un programa en la televisión: The Aprenttice. La nbc le ofreció el contrato por la fama que él se había encargado de construir como gran negociador y empresario, sobre todo por “su libro” The art of the deal (escrito por Tony Schwartz, pero publicado con la autoría de Trump en 1987:[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]6[/typography] justo cuando iba hacia la bancarrota a pasos acelerados).

The Aprenttice, el reality show en el que participaban de 16 a 18 empresarios, tenía como premio final para el ganador 250 mil dólares y un cargo directivo en una de las empresas de Trump. Donald era el master y los empresarios participantes los aprendices. A los perdedores les tocaba oír la lapidaria frase, pronunciaba por Trump: “Estás despedido”. Fue un programa muy popular, visto por millones de personas. Eso le ayudó mucho para reforzar la idea que tenía de sí mismo como showman, como centro de cualquier espectáculo. Las 14 temporadas de su programa le permitieron, además, ganar muchos millones de dólares.

Desde antes de ser candidato a la presidencia, primero como hombre de negocios y después como showman, ocupaba una parte de su día en ver qué era lo que los medios de comunicación habían dicho de él. Ese era uno de los tantos espejos con los que gusta contemplarse (los espejos han sido para él un elemento decorativo imprescindible en sus edificios; sobre todo porque ayudan a la gente a percibir las cosas más amplias y grandes de lo que son).[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]7[/typography]

Su egocentrismo lo llevó a cambiar el nombre del negocio familiar que heredó: lo recibió como Elizabeth Trump & Son (su papá, Frederick, había respetado el nombre de su madre, la abuela de Donald, que fundó el negocio en 1923) y lo cambió por Trump Organization. Y por su exhibicionismo y publicidad, la palabra Trump significó Donald Trump, y no Fred Trump, como su papá o su hermano mayor, o Robert, como su otro hermano. Y con esta identificación asegurada, sus grandes edificios y sus negocios siempre llevan el nombre Trump con grandes letras. Los rascacielos Trump en Nueva York, Chicago, Panamá, etc., materializan su anhelo de grandeza y superioridad.

Es tan notable su egocentrismo que incluso en el funeral de su papá no pudo aguantarse, y el discurso de adiós y agradecimiento no se centró en el difunto y sus logros sino en él mismo.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]8[/typography] Habló de lo bueno que fue para él que su papá no ampliara su negocio inmobiliario de Queens a Manhattan, porque así pudo realizarlo él sin competir con su progenitor. Además, ahí mismo anunció que desarrollaría un gran edi cio en Riverside Boulevard. No desaprovechó el momento para hacer publicidad. Justi có el contenido de su discurso diciendo que al papá le habría gustado.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]9[/typography]

Es probable que en el funeral no haya centrado su discurso en el papá, porque Donald se ha ocupado siempre de presentar su historia como la de un hombre que se hizo a sí mismo y que para hacer su carrera solo recibió un “pequeño préstamo” de un millón de dólares de su padre. También reconoce que este le enseñó que quien se dedica al negocio de bienes raíces necesita lugares para construir y que para conseguir esos lugares se requiere de los políticos, así que aprendió de Fred a hacer buenas donaciones a las campañas electorales, tanto de republicanos como demócratas.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]10[/typography] Pero siempre ha omitido hablar de todo lo que le ayudaron las conexiones políticas de su papá. También ha omitido decir que para construir en Nueva York se necesitaba haber llegado a acuerdos con la mafia, que era la que controlaba ese sector.

El cambio de nombre del negocio familiar le permitió presentar la empresa como algo fundado por él y no por su abuelo, abuela y papá. Y esa impresión también la dejó en el funeral, al ubicar el negocio de su padre en Brooklyn, Queens y festejar que, por ese motivo, no haya tenido que competir con él en Manhattan, como si la empresa Elizabeth Trump & Son no haya tenido nada que ver con la empresa Trump Organization.

En su historia tampoco menciona la ayuda (millones de dólares) que recibió de su padre en los momentos en que estaba hundiéndose en deudas a nales de los años ochenta y principios de los noventa del siglo xx. También omite hablar de los 300 millones de dólares que fue la herencia de su padre, a su muerte en 1999. Curiosamente, el gran des- pegue empresarial de Trump se produce a partir del año 2000. Elogiar a su papá en el funeral habría implicado golpear la imagen grandiosa y autosu ciente que había construido de sí mismo y en la que, en su relato, su padre había tenido muy poco que ver.

4. EL ENOJO COMO SENTIMIENTO DOMINANTE

Esta visión egocéntrica de la realidad lo lleva a considerar a la gente con la que se involucra y convive como competidores u obstáculos que hay que superar y derrotar, para realizar los proyectos que desea. Esa visión también lo lleva a mantener un estado de ánimo de enojo permanente. La convivencia con él se convierte en algo desagradable. Eso lo saben muy bien los hombres y las mujeres que han tenido la oportunidad de tratar con él, tan “grande”, tan “rico” y tan “famoso”.

Las agresiones y los malestares de los agredidos no son un asunto que pertenece solo a su intimidad, es algo que se desparrama en público y por todos los medios de difusión. Es algo que forma parte del espectáculo que ofrece Donald Trump, que alimenta los noticiarios y las primeras planas. Por ejemplo, el 16 de junio de 2015 anunció su aspiración a la presidencia de Estados Unidos con una agresión contra los mexicanos. Ese día dijo: “México no es nuestro amigo. Cuando México nos envía a su gente, no nos está enviando a los mejores. Están enviando a gente que tiene muchos problemas y los están trayendo con ellos. Traen drogas, crimen, son violadores”.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]11[/typography] Para protegerse contra esta desgracia anunció la construcción de un muro en la frontera que pagarían los mexicanos. Este fue el inicio de una larga serie de agresiones durante su campaña electoral.

Para poner en evidencia el estilo de campaña política de Trump, The New York Times publicó dos planas con los insultos y agresiones del candidato y el nombre de los agredidos. En la lista se puede encontrar toda clase de gente, desde compañeros y líderes del Partido Republicano hasta mujeres “gordas y feas” que además suelen sangrar cuando reglan.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]12[/typography]

Su táctica de agresión la aplicó a cualquiera que resistiera a sus deseos. Se refirió a su rival, la candidata presidencial por el Partido Demócrata, Hillary Clinton, como “disgusting”, una palabra que se usa para el asco que produce la suciedad. Y la trató como a una delincuente a la que prometió encarcelar cuando llegara a la presidencia.

De haber perdido las elecciones presidenciales el martes 8 de noviembre de 2016, Trump habría quedado demasiado debilitado y expuesto, listo para ser objeto de la venganza de la multitud de agredidos. Con su triunfo, en cambio, se mantiene y se desarrolla el ambiente de agresiones; a la par, el resentimiento de los agredidos se va multiplicando. Como muestra del malestar que genera su presencia, se anunció para el día siguiente a su toma de protesta la concentración de “un millón de mujeres” en Washington, en defensa de su integridad como personas y oponerse a la política del nuevo presidente.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]13[/typography]

Con la campaña de Trump por la presidencia Estados Unidos quedó más dividido. La división significa debilitamiento y con ella se incita al uso creciente de la fuerza y de la violencia, lo que a su vez genera pérdida de poder y bienestar. Con esa política difícilmente se hace algo grande.

Con la política de fuerza contra sus enemigos internos y externos, Hitler logró la unificación alemana. Generó mucho daño y resentimiento, pero en su país pudo convencer a la mayoría de sus proyectos. Al derrotar en 1940 a Francia y casi a Inglaterra, la gente creyó que su país sería grande otra vez, pero la ilusión duró poco, porque en mayo de 1945 ese delirio de grandeza se había esfumado en una Alemania llena de escombros y cadáveres, destruida y derrotada.

Pero Estados Unidos no es Alemania y la política de fuerza de Trump, en lo interno y lo externo, no va a convencer, va a crear una mayor oposición de los gobernados a los gobernantes, mucho mayor que la que existe ahora. Y un gobierno al que no respalda la mayoría de sus ciudadanos (activa y pasivamente), es un gobierno muy débil. Las ilusiones son la base fundamental de las desilusiones; las verdades, de las realidades más duraderas.

Estados Unidos no se ha formado y desarrollado hacia dentro con una mentalidad autoritaria, como fue el caso de la Alemania que apoyó a Hitler. Al contrario, la democracia es algo que todavía se aprecia mucho. En ese sistema las ilusiones y las mentiras burdas no pueden durar mucho tiempo. Tampoco un estilo dictatorial de gobernar. En ese sentido “la grandeza” de Trump corre un grave peligro; aparentemente llegó a un callejón sin salida. Aunque ese callejón está en las alturas y se llama presidencia de Estados Unidos.

5. LAS MENTIRAS PATOLÓGICAS

El senador Bernie Sanders, que fue el gran rival de Hillary Clinton en la lucha por ganar la candidatura demócrata a la presidencia, percibió el tipo de discurso de Trump como una mentira patológica. Y ciertamente las mentiras del candidato republicano fueron una característica notable y espectacular de su campaña política.

PolitiFact.com es una publicación creada en 2007 por el periódico Tampa Bay Times, de Florida, para tener una especie de control de la veracidad de las declaraciones de los políticos. Al examinar las declaraciones de Donald Trump llegó a la conclusión de que 7% de ellas eran mayormente verdaderas, 15% medias verdades, 15% mayormente falsas, 42% falsas y 18% “pants on re” (“pantalones en el fuego”, una manera de referirse a las “mentiras incendiarias”, escandalosas). Así que al sumar los tres últimos promedios, que corresponden a las mentiras descaradas, se tiene que en 75% de sus declaraciones Trump no fue honesto. Esto refuerza la percepción de Sanders acerca de las mentiras patológicas. Esa situación ameritaría una revisión de las políticas de difusión de los medios de comunicación social de Estados Unidos: televisión, prensa y radio, principalmente. Porque fueron ellos los que dieron mayor poder a esas mentiras, difundiéndolas a escala masiva y dándoles la mayor importancia. Las acciones y los dichos de Trump eran esperados por un gran público constituido por decenas de millones de personas. Las mentiras venden, son muy llamativas y muy rentables. En honor a la verdad debieron ser notas a pie de página o menciones de quinta categoría, pero las pusieron como centro de atención, justo como el candidato republicano quería.

6. PROTAGONISTA EN LA IMPUGNACIÓN DE LA PRESIDENCIA DE OBAMA

Utilizar la mentira, así como el prejuicio racista, es algo recurrente en Trump. En 2015 los usó contra los mexicanos para anunciar e impulsar su aspiración a la candidatura presidencial del Partido Republicano; pero antes, en 2011, los empleó contra los negros, para impugnar la presidencia de Barack Obama. Lo hizo para extraer fuerza y populari- dad entre los republicanos, porque estaba pensando participar en las elecciones de 2012.

Existía un rumor, propagado por conservadores y racistas, de que Barack Obama no había nacido en Estados Unidos y que, por tanto, no tenía derecho a ocupar la presidencia. La ley se lo impedía. Trump aprovechó el rumor para, con todos sus recursos, propagarlo con más fuerza y convertirse en el líder de los impugnadores (se les identificaba como birthers).

Según Hillary Clinton, “La mentira birther es lo que hizo que Trump pasara de ser una estrella televisiva de reality show a convertirse en una gura política. Ese origen de la historia no puede borrarse”.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]14[/typography]

El 25 de abril de 2011 Trump retó al presidente Obama a mostrar al público su certificado de nacimiento completo. La presión de la opinión pública había sido tan fuerte que, dos días después, y de muy mala gana, Obama publicó su acta de nacimiento en la que se confirmaba que había nacido en Hawái, en una isla de Honolulú, el 4 de agosto de 1961. Por tanto, había nacido en Estados Unidos y no en Kenia, como decían algunos.

Después de publicar su acta de nacimiento, en una cena en la que estaban los corresponsales de la Casa Blanca, Obama ridiculizó y humilló a Trump, entre otras cosas, animándolo a investigar otros asuntos importantes, como el invento de la llegada del hombre a la Luna. Todos los invitados reían, menos Trump, que se mantenía muy serio en medio de las carcajadas.

A pesar de la publicación del acta, Trump siguió impugnando a Obama, porque decía que tenía fuentes con ables que aseguraban que el documento era falso. Finalmente, en septiembre de 2016 reconoció que Obama había nacido en Estados Unidos. El asunto ya no le dejaba ningún provecho e incluso lo empezaba a dejar mal parado políticamente. Como siempre, sin dar explicación alguna, pasó de defender ardientemente una “verdad” a sostener otra que la contradecía.

Frecuentemente niega haber dicho lo que dijo, aunque sus palabras estén grabadas y sean del conocimiento público. Eso significa que también tiene que defenderse de lo que dice, porque sus palabras se vuelven contra él y las enfrenta, como siempre, agresivamente, como algo que hay que eliminar: “Yo no dije eso, se malinterpretó”.

Él está convencido de que es más grande que sus palabras, no tiene que someterse a ellas; él es más grande que sus acuerdos, no tiene que someterse a ellos. Él es el que en verdad cuenta, todo lo demás es irrelevante. Él está arriba, solo en su torre, abajo está el mundo de las hormigas.

7. EL TRIUNFO ES UN ENTRETENIMIENTO,
LA FELICIDAD NO ES COMPATIBLE CON EL ÉXITO

A principios de 1990 se publicó una entrevista con el empresario Donald Trump, que hoy resulta muy signficativa, por la manera en que se ve a sí mismo y al mundo. Reproduzco aquí un fragmento de lo que dijo:

[quote]Estamos aquí y vivimos sesenta, setenta u ochenta años y después desaparecemos. Sales adelante y triunfas y al final no significa realmente mucho. Pero es algo que tienes que hacer, para entretenerte. ¿Está de acuerdo con esa frase que dice: “Quien tiene más juguetes gana?” Depende de tu definición de ganar. Algunos de mis amigos son hombres de mucho éxito, pero totalmente infelices. Yo pienso, lo digo en serio, que alguien con mucho éxito no es nunca realmente feliz, porque la no satisfacción es lo que lo mueve. Todos los hombres que he conocido y que han triunfado en la vida están neuróticos. ¿No es terrible?… es neurosis controlada” […][/quote]
[quote]Neurosis controlada significa tener un tremendo nivel de energía, gran cantidad de descontento que en ocasiones no es visible. También significa no dormir de más. Yo nunca duermo más de cuatro horas. Tengo amigos que necesitan dormir doce horas, siempre les digo que se encuentran con una seria desventaja al comenzar el juego[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]15[/typography] (las negritas son agregadas).[/quote]

Este vacío que siente Trump en su descontento es algo que también logra comunicar a los que lo rodean. Vacío es lo que le dejó a Tony Schwartz la convivencia intensa con el magnate durante 18 meses (tiempo que le llevó la investigación para escribir el libro The art of the deal, que apareció en 1987, con la autoría de Trump y fue un best seller). Se sintió tan alienado y tan vacío que sintió un fuerte deseo de vincularse con algo muy real, algo que lo conectara con la esencia de la vida, así que dedicó varios meses a escribir un libro al que tituló: “Lo que realmente importa” (What really matters) que se ocupa del signi cado de la vida.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]16[/typography]

La pregunta que nos hacemos ahora es: ¿Qué es lo que le va a dejar a Estados Unidos y al mundo la presidencia de Trump?[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]17[/typography]

 

[typography font=”Arial” size=”11″ size_format=”px”]*Es licenciado en Filosofía y Ciencias Sociales por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Fue profesor de tiempo completo en el ITAM, en el Departamento de Ciencias Sociales, editor de la sección internacional del periódico Siglo 21, subdirector de la revista Signos, Cultura y Sociedad y actualmente es profesor de asignatura en el Departamento de Formación Humana del ITESO. Correo electrónico: armichel@iteso.mx
1. Dodgson, Lindsay. “The biggest threat to Earth has been dismissed by Trump as a Chinese hoax”, en Business Insider UK, 11 de noviembre de 2016 [de disponible en: http://uk.businessinsider.com/ donald-trump-climate-change-chinese-hoax-2016-11].
2. McAdams, Dan. “The mind of Donald Trump”, en The Atlantic, junio de 2016 [de disponible en: http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2016/06/the-mind-of-donald-trump/480771/].
3. Dews, Fred. “Clinton / Trump: continuity or change in the next administration’s foreign policy?”, en Brookings Institution, Washington, 18 de mayo de 2016 [DE disponible en: http://www.brookings. edu/blogs/brookings-now/posts/2016/05/clinton-trump-continuity-change-foreign-policy].
4. Heilbrunn, Jacob. “The Neocons vs. Donald Trump”, en The New York Times, Nueva York, 10 de marzo de 2016 [DE disponible en: http://www.nytimes.com/2016/03/13/opinion/sunday/the-neo- cons-vs-donald-trump.html?_r=0].
5. Véase: Smith, David. “Trump: the making of a narcissist”, en The Guardian, 16 de julio de 2016 [DE disponible en: https://www.theguardian.com/us-news/2016/jul/16/donald-trump-narcissist-pro le].
6. Mayer, Jane. “Donald Trump’s ghostwriter tells all. The Art of the Deal made America see Trump as a charmer with an unfailing knack for business. Tony Schwartz helped create that myth– and regrets it”, en The New Yorker, 25 de julio de 2016 [DE disponible en: http://www.newyorker.com/ magazine/2016/07/25/donald-trumps-ghostwriter-tells-all].
7. Smith, David. Op. cit.
8. McAdams, Dan. Op. cit.
9. Horowitz, Jason. “Fred Trump taught his son the essentials of showboating self–promotion”, en The New York Times, 12 de agosto de 2016 [de disponible en: https://www.nytimes.com/2016/08/13/us/ politics/fred-donald-trump-father.html?_r=1].
10. Idem.
11. Milenio. “Donald Trump, doceavo aspirante a la Casa Blanca”, en Milenio, 16 de junio de 2015 [de disponible en: http://www.milenio.com/internacional/Donal_Trump-Trump_Presidente- elecciones_EU_0_537546345.html] 12. Lee, Jasmine & Quealy, Kevin. “All the people, places and things Donald Trump has insulted on Twitter since declaring his candidacy for president”, en The New York Times, 24 de octubre de 2016 [DE disponible en: http://money.cnn.com/2016/10/24/media/donald-trump-new-york-times- insult-spread/index.html Una versión actualizada del documento se puede consultar en: https://www.nytimes.com/interactive/2016/01/28/upshot/donald-trump-twitter-insults.html?_r=0].
13. Lofreddo, Nicholas. “Massive march for womens rights planned for Trump’s inauguration”, en Newsweek, 11 de diciembre de 2016 [DE disponible en: http://www.newsweek.com/massive- march-womens-rights-trump-inauguration-520454].
14. BBC. ¿Quién empezó realmente la mentira de que Barack Obama nació en Kenia y no en Estados Unidos?”, en BBC, 16 septiembre 2016 [de disponible en: http://www.bbc.com/mundo/noticias- internacional-37390327].
15. Cuando leí esta entrevista aparecida en la revista Signore era editor de la sección internacional del periódico Siglo 21 y la registré en mis apuntes, porque me pareció reveladora de sentimientos y con- cepciones de un empresario estadunidense. La entrevista original, en inglés, que apareció en 1990, se puede consultar en: http://www.playboy.com/articles/playboy-interview-donald-trump-1990
16. Mayer, Jane. Op. cit.
17. Para la elaboración de este artículo se consultaron diversas fuentes de información. La mayoría de las afirmaciones que aparecen sobre la personalidad de Donald Trump proceden de ellas. Además de las ya referenciadas, quien quiera profundizar en la historia y personalidad del nuevo presidente de Estados Unidos puede recurrir a: Durgin, Celina. “The de nitive roundup of Trump’s scandals and bu- siness failures”, en National Review, 15 de marzo de 2016 [DE disponible en: http://www.nationalreview. com/article/432826/donald-trump-scandals-business-failures-roundup]; Dean, Michelle. “Making the man: to understand Trump, look at his relationship with his dad”, en The Guardian, 26 de marzo de 2016 [DE disponible en: https://www.theguardian.com/us-news/2016/mar/26/donald-trump-fred- trump-father-relationship-business-real-estate-art-of-deal]; Mendick, Robert. “Donald Trump profile: how a ravenous desire for money, power and women was forged even before the president was born”, en The Telegraph, 9 de noviembre de 2016 [DE disponible en: http://www.telegraph.co.uk/ news/2016/11/09/donald-trump-pro le-from-rich-kid-to-narcissist-who-once-cut-of/]; Benedictus, Leo. “Noam Chomsky on Donald Trump almost a death knell for the human species”, en The Guardian, 20 de mayo de 2016 [DE disponible en: https://www.theguardian.com/ lm/2016/may/20/ noam-chomsky-on-donald-trump-almost-a-death-knell-for-the-human-species]; McAdams, Dan. “A psychological trap: making sense of Donald Trumps’s life and personality”, en The Guardian, 5 de agosto de 2016 [DE disponible en: https://www.theguardian.com/us-news/2016/aug/05/donald- trump-psychology-personality-republicans-election]; Caviglia, Dolores. “El emporio de Donald Trump: de las torres de lujo a carnes y vodka con su nombre”, en La Nación, 26 de octubre de 2016 [DE disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1950530-emporio-donald-trump-eeuu]; Lomnitz, Claudio. “El charlatán y la política”, en La Jornada, 28 de septiembre de 2016 [DE disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2016/09/28/opinion/019a1pol]; Mars, Amanda. “Michael Bloomberg desmonta el mito empresarial de Donald Trump”, en El País, 28 de julio de 2016 [DE disponible en: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/28/estados_unidos/1469671168_773031. html?rel=mas].

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La tormenta perfecta que llevó a Trump al poder: las elecciones como una coyuntura crítica para el sistema de comunicación política estadunidense

Por Juan S. Larrosa-Fuentes*

Las campañas electorales estadunidenses y su resultado sorprendieron al mundo. El 9 de noviembre de 2016 Estados Unidos amaneció con un presidente que ganó el Colegio Electoral, pero que perdió el voto popular; un presidente despreciado por las élites políticas liberales pero alabado por amplios sectores de la clase trabajadora. A partir de esa fecha distintas instituciones periodísticas y académicas que se dedicaron a analizar este proceso electoral han producido numerosos post mortem para explicar un proceso político complejo y altamente contradictorio. La tarea no es fácil, pues es un fenómeno multicausal y que puede explicarse desde diversas dimensiones. El triunfo de Donald Trump fue el resultado de una tormenta perfecta en la que se combinaron factores como una creciente insatisfacción económica de la población que siente los efectos de la desigualdad capitalista, un desencanto por los procesos y efectos de la globalización financiera, una sociedad culturalmente polarizada y que por tanto de ende valores antagónicos, una trasformación sustancial de la infraestructura tecnológica del sistema de comunicación, entre muchos otros factores más.

En este artículo me propongo explorar las elecciones desde una dimensión comunicativa, como un elemento importante para comprender algunas de las características que moldearon las elecciones en Estados Unidos. El papel del periodismo y los medios de comunicación, la libertad de expresión, la producción y circulación de información en plataformas digitales, las estrategias de comunicación política de los candidatos, y los ataques cibernéticos a la infraestructura comunicativa de distintas instituciones fueron algunos de los temas que dominaron la agenda de discusión. En un solo artículo es imposible abundar en todos los temas relacionados con la comunicación y las elecciones, por lo que me concentré en explorar cómo es que la trasformación de la estructura tecnológica del sistema de comunicación política de Estados Unidos desempeñó un papel fundamental para que se desarrollara un proceso electoral como el ocurrido en 2016.

1. ANÁLISIS DE COYUNTURA: ESTABILIDAD Y RUPTURA DE UN SISTEMA DE COMUNICACIÓN POLÍTICA

Para realizar este análisis eché mano de la metodología de análisis de coyuntura, la cual, como concepto teórico y metodológico, ha adopta- do múltiples formas. En lo particular utilicé la tradición marxista de análisis que fue desarrollada por Gramsci, luego retomada por Stuart Hall[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]1[/typography] y recientemente por el economista político Victor Pickard.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]2[/typography] Esta clase de análisis explica que la historia no es un proceso lineal que inevitablemente desemboca en una suerte de evolución ascendente. Por el contrario, la historia se entiende como una serie de rupturas y subsecuentes periodos de estabilidad en el orden social.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]3[/typography] Durante los momentos de estabilidad, las condiciones sociales van cambiando poco a poco, a veces de forma imperceptible, hasta que de pronto esos cambios provocan una ruptura. Las coyunturas son el resultado de disrupciones en el orden social provocadas por cambios sociopolíticos, culturales, y tecnológicos. En estas coyunturas el status quo se ve interrumpido y desestabilizado, y en algunos casos abre la puerta para la trasformación de las relaciones sociales y su correlato en las relaciones de poder.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]4[/typography] Las coyunturas o momentos constitutivos no ocurren naturalmente, ni son creadas e impulsadas por la astucia maniquea de una sola persona sino que, por el contrario, devienen de un complejo “arco de desarrollo histórico”.

En este sentido, las elecciones estadunidenses y el triunfo de Trump pueden entenderse como una coyuntura crítica que desestabilizó el orden de cosas de un sistema de comunicación política sumamente complejo. Una vía para analizar esta desestabilización es estudiar los cam- bios en la infraestructura tecnológica que ha tenido el sistema de comunicación política de ese país. Como una hipótesis de trabajo partí de la idea de que las elecciones de 2016 operaron como una coyuntura que puso n al sistema de comunicación política estadunidense del siglo xx. Para entender esta aseveración es necesario hacer una breve reconstrucción de cuáles fueron las características de este sistema de comunicación y cuál fue el arco de desarrollo que llevó a su trasformación y ruptura. Estos elementos pueden ayudar a comprender la “tormenta perfecta” que llevó a Trump al poder.

2. ¿QUÉ ES LA INFRAESTRUCTURA TECNOLÓGICA DE UN SISTEMA DE COMUNICACIÓN POLÍTICA?

Las democracias contemporáneas, así como todos los sistemas políticos, tienen, implícita o explícitamente uno o varios sistemas de comunicación. Estos sistemas permiten que los individuos se comuniquen entre sí, se organicen y puedan tomar decisiones para la distribución del poder social. Entre muchas otras cosas más, los sistemas de comunicación política requieren de infraestructuras materiales y tecnológicas para poder operar.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]5[/typography]

La infraestructura material básica para estos procesos de comunicación es el cuerpo humano, que busca comunicarse con otros cuerpos. El cuerpo puede hacer uso de tecnologías comunicativas como la bicicleta, el automóvil, el ferrocarril o el avión para transportarse a través del espacio y así encontrarse con otros cuerpos distantes y habilitar procesos comunicativos. Además, el cuerpo puede utilizar tecnologías como el teléfono, la radio, la televisión, las redes sociales virtuales (Facebook o Twitter) para amplificar y distribuir sus mensajes entre otros cuerpos En sociedades multitudinarias como las actuales, la infraestructura material y tecnológica es necesaria para establecer las conexiones de un sistema de comunicación política como el estadunidense, compuesto por más de 320 millones de cuerpos.

3. TRASFORMACIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA TECNOLÓGICA DEL SISTEMA DE COMUNICACIÓN

La infraestructura tecnológica del sistema de comunicación política de Estados Unidos se creó entre las décadas de los años veinte y cuarenta del siglo xx y fue un proceso que estuvo ligado al desarrollo legal de la industria de la radiodifusión y del periodismo moderno.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]6[/typography]

En general, existe un consenso en señalar que la infraestructura comunicativa más importante durante el siglo xx fue la de los medios masivos de comunicación, especialmente la prensa y la televisión abierta. A este sistema comunicativo añadiría la red de teléfonos caseros (landlines). Esta infraestructura de comunicación política operó de forma estable durante la mayor parte del siglo xx y, por tanto, generó un sistema comunicativo capaz de producir y distribuir información más o menos con able para la vida política estadunidense. Sin embargo, la estabilidad del sistema comenzó a modificarse durante los años setenta cuando la prensa entró en una lenta pero inexorable pérdida de lectores y de anunciantes. El cambio continuó con la expansión de la televisión por cable durante los años ochenta, la emergencia de la Internet en los años noventa, y la aparición de la Web 2.0, y la masificación de la telefonía móvil en la primera década del siglo xxi. Estos cambios constituyeron el arco de desarrollo que poco a poco fue trasformando la infraestructura que los habitantes de Estados Unidos utilizan para llevar a cabo sus procesos de comunicación política.

A grandes rasgos, la incorporación de nuevas tecnologías a la infraestructura para la comunicación política generó tres trasformaciones importantes. La primera fue la trasformación de la infraestructura tecnológica para la producción, distribución y consumo de información periodística. Durante el siglo xx el sistema de comunicación producía información política a través de distintos agentes e instituciones públicas. Esta información la retomaban medios de comunicación y periodistas, quienes creaban un trabajo de mediación hacia los ciudadanos. Entre 1940 y 1990 los estadunidenses podían encontrar información política en las tres cadenas que dominaron el mercado televisivo (abc, cbs y nbc) y que ofrecían información nacional e internacional. A esta infraestructura se sumaban periódicos que generaban información local. Este sistema tuvo una gran estabilidad durante casi cincuenta años, hasta que comenzó a modificarse a partir de los años noventa. Las televisoras nacionales se vieron desplazadas por la proliferación de la televisión por cable[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]7[/typography] y la crisis de la prensa llevó a la desaparición de muchos periódicos locales que tenían décadas de circulación ininterrumpida.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]8[/typography]

La segunda trasformación fue la masificación de la Internet a partir de los años noventa. Mediando la década aparecieron las primeras versiones digitales de medios de comunicación y una década más adelante surgieron medios periodísticos completamente digitales. La Internet permitió una producción informativa a menor costo y una distribución potencialmente mundial. El resultado fue la multiplicación de medios digitales en la web. En la década del año 2000 comenzó a desarrollarse la Web 2.0, una serie de interfaces, programas y aplicaciones en la Internet que ampliaron las posibilidades de participación e interacción de los usuarios en la red.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]9[/typography] La Web 2.0 aportó al sistema de comunicación política las redes sociales virtuales como Facebook, Twitter, YouTube, Instagram y más.

En un principio las plataformas digitales poco tuvieron que ver con el mundo político, pero al paso del tiempo cobraron una gran importancia. Las redes sociales virtuales posibilitaron que los usuarios pudieran producir y distribuir información y opiniones propias, una actividad que en el sistema de comunicación política anterior estaba sumamente restringida para el público en general. Además, las redes sociales virtuales se convirtieron en los nuevos canales de distribución de noticias.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]10[/typography] Estos cambios trasformaron las ecología mediática notoriamente, pues la infraestructura del sistema de comunicación pasó de ser uno basado en tres cadenas nacionales de televisión y apuntalado por periódicos locales, a uno en donde miles de empresas comunicativas compiten, a través de diversas tecnologías comunicativas (prensa, radio, televisión abierta, televisión por cable, la Internet), por la atención de la audiencia.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]11[/typography]

Las primeras dos trasformaciones han sido ampliamente investigadas y discutidas por periodistas y académicos, y no hay grandes controversias al respecto, pues las evidencias son claras y palpables. Sin embargo, existe otro cambio en las tecnologías del que poco se ha hablado y es el declive en el uso del teléfono casero. En las últimas siete décadas la red de telefonía casera fue una infraestructura fundamental para el sistema de comunicación política estadunidense. Poco se ha hablado y escrito sobre este tema porque la red telefónica ha servido para hacer un trabajo político con una menor publicidad que aquellos procesos comunicativos que ocurren a través de los medios de comunicación o en la discusiones públicas del Poder Legislativo. La red de telefonía fue una infraestructura que permitió comunicar a la clase política, las empresas privadas y a los medios de periodísticos con prácticamente todas las casas del país. A través de los teléfonos se crearon sistemas demoscópicos estables y precisos para conocer la opinión de la gente sobre lo político, encuestas para conocer los hábitos de consumo cultural de las personas, y campañas para informar y organizar a los ciudadanos en torno a los partidos políticos. En los últimos quince años esta red comunicativa entró en desuso debido a la masificación de la telefonía móvil.

4. ¿CÓMO AFECTÓ LA TRASFORMACIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA TECNOLÓGICA AL PROCESO ELECTORAL?

Siguiendo el orden explicativo de los párrafos anteriores, la trasformación de la ecología mediática y periodística provocó, entre otras cosas, que se diluyera una estructura narrativa de lo político. El sistema mediático compuesto por tres cadenas nacionales de televisión ofrecía una estructura narrativa más o menos homogénea de los asuntos políticos del país, con reglas y valores muy particulares. Si bien cada una de las cadenas tenía cierta inclinación ideológica, lo cierto es que todas ellas tenían una programación generalista, dedicada a un público masivo y con leves matices ideológicos. Este sistema generaba que el grueso de la población tuviera acceso a información similar y con una mezcla de distintas orientaciones ideológicas. La emergencia de la televisión por cable y medios electrónicos en la Internet multiplicó la oferta y diversidad de la información política, lo que causó dos efectos imprevistos. El primero de ellos es que surgieran medios partidistas y altamente radicalizados, y el segunda, que la narrativa política nacional se diluyera en el nuevo océano informativo.

Donald Trump supo aprovechar bien este nuevo orden de cosas, pues entendió que un bastión importante para llevar a cabo sus procesos de comunicación era a través de la televisión por cable. A diferencia de Hillary Clinton, Trump accedió a aparecer a cuadro a cualquier hora y ante cualquier entrevistador, sin importar que fuera crítico a sus causas. Por su parte, las televisiones cableras vieron en Donald Trump un incentivo para aumentar sus ratings y sus ganancias.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]12[/typography] En un análisis post mortem realizado en la Universidad de Temple, el reportero de CNN David Folken ik explicó que una clave para descifrar las elecciones es entender que Franklin D. Roosevelt utilizó con maestría la radio, John F. Kennedy la televisión, Barack Obama la Internet y Trump la televisión por cable.[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]13[/typography] El magnate supo vender su campaña a las televisoras por cable y, a su vez, enviar un mensaje atractivo para millones de estadunidenses.

La pérdida de una narrativa clara y estable también jugó a favor de una candidatura con un discurso tan radical como el de Donald Trump. En el sistema de comunicación anterior, en donde se desplegaba (más o menos) la misma información bajo valores periodísticos tradicionales (objetividad y veracidad) y después se analizaba a través de tenues matices ideológicos, Trump difícilmente hubiera podido tener éxito, pues el sistema mismo lo habría regulado y censurado ante su discurso racista, nativista, xenófobo, antidemocrático y plagado de noticias falsas. La campaña trumpiana entendió que, en un sistema compuesto por cientos de medios informativos —muchos de ellos partidistas y radicales— era posible dirigir y modular un discurso hacia sectores de la sociedad que podían recibir con beneplácito estos mensajes. La producción de propaganda e información periodística sesgada a través de medios de comunicación partidistas como Fox News, Breitbart News y de sitios de la Internet que producían historias periodísticas apócrifas fue distribuida a través de plataformas digitales como Facebook y Twitter.

La infraestructura tecnológica del sistema de comunicación política del siglo xx enviaba información a los ciudadanos a través de los medios de comunicación masiva. En el nuevo sistema la mayor parte de la información política fue consumida a través de la televisión por cable y la Internet, un sistema en el cual los usuarios tenían que seleccionar y bajar la información política de su preferencia. En el sistema anterior los ciudadanos estaban expuestos a medios generalistas que ofrecían información política con distintos puntos de vista. En el nuevo sistema muchos de los ciudadanos optaron por modular su consumo informativo y leer exclusivamente aquella información que fuera acorde con su ideología. Este fenómeno en el que los ciudadanos evitan exponerse a información contraria a sus creencias políticas ha sido llamado “cámaras de eco” o “burbujas mediáticas”. Por ejemplo, una parte significativa de los seguidores de Trump todavía creen que Obama no nació en Estados Unidos, que el papa apoyó a Trump durante las elecciones o que este nuevo presidente ganó el voto popular (todas, aseveraciones falsas). Ante esta andanada de propaganda y desinformación el trabajo de medios importantes como el Washington Post y el New York Times, así como el de cientos de medios que pusieron en la picota las declara- ciones de Trump, no bastó para crear una narrativa nacional apegada a los anteriores estándares de objetividad y veracidad.

Por último, el declive en el uso de la telefonía casera también tuvo un fuerte impacto en las elecciones. El teléfono casero fue una tecnología que permitió generar información sobre las características demográficas y políticas de la población estadunidense, crear análisis sobre la opinión pública, enviar información política a las familias, y organizar las comunidades de base y las estrategias políticas de “tierra” (ground game). Durante los últimos cincuenta años, periodistas, científicos sociales y organizadores políticos se valieron de esta red para hacer diversos trabajos de comunicación política con los ciudadanos estadunidenses, quienes estaban conectados al sistema de comunicación política a través de líneas telefónicas caseras. Esta red de comunicación fue la base para crear muestras con ables para la realización de encuestas públicas y privadas, así como sistemas para el envío de información y propaganda política durante las elecciones. El teléfono, entonces, era una estructura que permitía recolectar información sobre la opinión y los sentimientos de los ciudadanos y, al mismo tiempo, era una herramienta para organizar a las comunidades de base.

En la actualidad, 92% de los estadunidenses tiene una línea telefónica móvil[typography font=”Cantarell” size=”9″ size_format=”px”]14[/typography] y muchos ciudadanos han decidido cancelar sus líneas caseras o simplemente han dejado de usarlas. Este cambio en la estructura tecnológica del sistema de comunicación política tuvo un profundo impacto en el periodismo, en el análisis político y en la forma de organizar la campaña de tierra pues, debido a restricciones legales y a nuevos usos tecnológicos, los ciudadanos ya no pueden ser localizados tan fácilmente a través de la red de telefonía móvil. En el pasado, empresas periodísticas, partidos políticos y científicos sociales tenían métodos efectivos para realizar encuestas entre la población. Sus muestras estaban calibradas para operarse a través de la red de telefonía casera. Los encuestadores ahora han tenido que hacer su trabajo con otros métodos de recolección informativa, así como recalibrar sus muestras y procesos de trabajo en general. Esta es una de las causas de por qué las encuesta fallaron en 2016 (hay otras causas que no se abordan en este artículo). Por otro lado, los estrategas políticos tenían en la red de telefonía casera una manera muy sencilla de comunicarse con sus electores. Luego del cambio tecnológico esta tarea se complicó y tuvieron que buscar otros métodos para llevar a cabo este trabajo. El declive en el uso de las líneas telefónicas caseras debilitó a una estructura de comunicación política que en el pasado permitía recolectar información de los electores, enviar información a los ciudadanos, predecir los resultados electorales y, por lo tanto, estabilizar el sistema político. En la elección de 2016 el equipo de Hillary Clinton con ó en que su estrategia de tierra, medios de comunicación y redes sociales virtuales llevaría a millones de ciudadanos a votar por ella, una estrategia que estuvo basada, en parte, en la información de encuestas públicas y privadas. Esta falta de información con able también influyó en el resultado final de las elecciones.

5. CONCLUSIONES: ADIÓS AL SISTEMA
DE COMUNICACIÓN POLÍTICA DEL SIGLO XX

El triunfo de Donald Trump sorprendió a propios y a extraños, desde electores comunes y corrientes, hasta los más afamados técnicos de la demoscopia estadunidense. Como escribí al principio de este artículo, las causas de la victoria de Trump son múltiples, las cuales, en conjunto, crearon una tormenta perfecta para un resultado electoral (aparentemente) inesperado.

En este artículo he buscado argumentar que las elecciones de 2016 constituyeron una coyuntura crítica en donde se hizo evidente y palpable la trasformación de la infraestructura del sistema de comunicación política que operó en el siglo xx en Estados Unidos. Esta trasformación, que desembocó en una ruptura importante durante las elecciones, desestabilizó el status quo y abrió la puerta para nuevas prácticas comunicativas, las cuales operaron en detrimento de la campaña de Hillary Clinton y a favor de Donald Trump. La dimensión comunicativa no agota todas las explicaciones ni puede dar un juicio final sobre lo ocurrido en las elecciones, pero sí da elementos para entender la tormenta perfecta.

Algo que es muy importante señalar es que la tecnología, per se, no cambió el sistema de comunicación política. La tecnología no tiene agencia. Lo que cambió fueron los usos políticos que los individuos hicieron de la tecnología durante las elecciones. El problema de darle agencia a la tecnología, además de que es ilógico, es que opera como una estrategia de ocultamiento de los mecanismos de operación del poder político y económico.

En el mundo contemporáneo, y en Estados Unidos en particular, se valora positivamente que el mercado regule la vida política, cultural, social y tecnológica, en tanto que se mira con recelo cualquier tipo de regulación a lo económico, político y tecnológico. En el caso que nos ocupa, la trasformación de la infraestructura de comunicación política ocurrió regulada por el mercado y no por una decisión política. Así, es posible señalar que la tecnología comunicativa (como eufemismo del mercado) trasformó el sistema de comunicación política estadunidense. La tecnología formó el sistema de comunicación y, por el contrario, el sistema de comunicación no fue creado a partir de la deliberación sobre las necesidades de comunicación política de los ciudadanos.

En términos tecnológicos, en esta elección terminó el siglo xx. En los siguientes años veremos cómo el sistema de comunicación política estadunidense seguirá su trasformación hasta encontrar un periodo de estabilidad. Los cambios no nada más serán en la infraestructura tecnológica de comunicación sino también en otros ámbitos y dimensiones, como la regulación legislativa, las prácticas periodísticas o la creación de información demoscópica.

Las elecciones de 2016 dejaron grandes cuestionamientos políticos, económicos, éticos y morales para los sistemas de comunicación políti- ca contemporáneos. La gran pregunta es, en el caso de Estados Unidos, si se continuará (al menos en materia tecnológica) en un camino en donde el mercado regule el sistema de comunicación (esto es Google, Facebook, Amazon y compañía), o si se retoma una discusión sobre un intervención política y legal al sistema de comunicación política, tal como en su momento lo hicieron John Dewey, Walter Lippmann y Hucthins, entre otros.

 

[typography font=”Arial” size=”11″ size_format=”px”]* Es maestro en Comunicación por la Universidad de Guadalajara y cursa el doctorado en Comunicación y Medios por la Universidad de Temple (Filadelfia). Fue profesor en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y en la Universidad de Guadalajara, así como coordinador del observatorio de medios Quid ITESO y presidente del capítulo Jalisco de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi). Correo electrónico: larrosa@iteso.mx
1.Hall, Stuart (Ed.). Policing the crisis: mugging, the state, and law and order, Holmes & Meier, Nueva York, 1978.
2.Pickard, Victor. America’s battle for media democracy: the triumph of corporate libertarianism and the future of media reform, Cambridge University Press, Nueva York, 2014.
3. Jhally, Sut. Interview with Stuart Hall [entrevista en video], Londres, 30 de agosto de 2012 [de disponible en: https://vimeo.com/53879491].
4.Pickard, Victor. Op. cit, pp. 3–4.
5.Este párrafo retoma ideas de: Larrosa–Fuentes, Juan S. “Ni todos pueden ni todos quieren parti- cipar. Uso y explotación de la infraestructura material del sistema de comunicación política en Internet durante el proceso electoral Guadalajara 2015”. En M. M. S. Paláu Cardona (Ed.), Medios de comunicación y derecho a la información en Jalisco, 2015, ITESO, Guadalajara, 2016, pp. 75–86.
6.Para una discusión a fondo sobre este tema véase: Dewey, John. The public and Its problems: an essay in political inquiry, Penn State Press, University Park, 1927; Lippmann, Walter. Public opinion, Harcourt, Brace, Nueva York, 1922; McChesney, Robert & Pickard, Victor (Eds.). Will the last reporter please turn out the lights: the collapse of journalism and what can be done to fix it, The New Press, Nueva York, 2011, y The Commission on Freedom of the Press. The Hutchins Commission Report, Cambridge University Press, Londres, 1947, p.162. Recuperado a partir de https://archive. org/details/freeandresponsib029216mbp
7. Prior, Markys. Post–broadcast democracy: how media choice increases inequality in political involvement and polarizes elections. Cambridge University Press, Nueva York, 2007.
8. Starr, Paul. “Adiós a la era de los periódicos (Bienvenida una nueva era de corrupción)”, en Letras Libres, vol.8, núm.94, 31 de julio de 2009, pp. 18–26.
9. O’Reilly, Tim. “What is Web 2.0: design patterns and business models for the next generation of software”, 30 de septiembre de 2005 [de disponible en: http://oreilly.com/web2/archive/what-is- web-20.html].
10. Gottfried, Je rey & Shearer, Elisa. News use across social media platforms 2016. pew Research Center, Washington, 2016 [de disponible en: http://assets.pewresearch.org/wp-content/uploads/ sites/13/2016/05/PJ_2016.05.26_social-media-and-news_final-1.pdf ].
11. Bennett, Lance & Iyengar, Shanto. “A new era of minimal e ects? The changing foundations of political communication”, en Journal of Communication, vol.58, núm.4, 29 de diciembre de 2008, pp. 707–731 [de disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1460-2466.2008.00410.x].
12. Weprin, Alex. “2016 gives cable news channels a year for the record books”, en Politico, 29 de diciembre de 2016 [de disponible en: http://www.politico.eu/blogs/spence-on-media/2016/12/2016- gives-cable-news-channels-a-year-for-the-record-books/].
13. National Constitution Center. The day after: analyzing the media’s role in the 2016 election [mesa redonda en video], Filadelfia, 9 de noviembre de 2016. Recuperado a partir de https://www.youtube. com/watch?v=PhjGAVlkG4I
14. Anderson, Monica. “Technology device ownership: 2015”, en PEW Reserch Center, Washington, 29 de octubre de 2015 [DE disponible en: http://www.pewinternet.org/2015/10/29/technology-device- ownership-2015].

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Un extraño enemigo

Por Margarita Garza Cuéllar*

El 8 de noviembre de 2016 el triunfo electoral de Donald Trump nos movió el piso. Al día siguiente la Ciudad de México amaneció lluviosa y un ánimo nublado nos envolvió. Nuestra tímida narrativa sobre el futuro de la economía nacional se fracturaba conforme iban apareciendo los resultados definitivos de la elección. En un paralelismo con los juegos infantiles, el triunfo de Trump “nos quitó la silla”, nos convirtió en “el lobo”, el objeto fóbico del mal de muchos en Estados Unidos. El miedo triunfó en esta elección y hoy es la sensación que describe la experiencia de incertidumbre en el mundo.

La personalidad de Trump impacta por su narcisismo, su ostentación, prepotencia, y grosería. Expresa un ego inflado y reforzado —ahora— por el de todos sus votantes. Su campaña esgrimió valores éticamente cuestionables y políticamente incómodos. Y así ganó. Frente a la igualdad o la multiculturalidad defendió la superioridad de la blancura; frente a la solidaridad, sorprendió con su menosprecio de los discapacitados, las mujeres, los migrantes y las personas con una opción sexual diferente. Prometió devolver la grandeza a Estados Unidos con medidas que excluyan a los que no se ajustan a su identidad de nación blanca, cristiana y “exitosa”. El suyo es un discurso irresponsable que culpa “al otro” —al diferente— de la pérdida de empleos, la violencia, el aumento de la delincuencia y del descenso del bienestar de los estadunidenses. Desatendió las causas reales de estos males y se empeñó en construir un adversario hacia quien desplazar la culpa, el enojo y la frustración. La demonización del enemigo y una visión maniquea de la sociedad y del mundo tienen efectos psicológicos y políticos útiles al autoritarismo. El discurso del candidato y luego presidente electo tiene tintes autoritarios, populistas y es reflejo de una visión de la realidad en “blanco y negro”: la virtud, el progreso, el bienestar, la seguridad e incluso la belleza se achacan al polo “interno” —la identidad nacional— que resulta amenazada por lo “extranjero” —el otro— el agente contaminante, al que hay que echar fuera o eliminar.

Los discursos que, como este, se organizan bajo una lógica bipolar y excluyente tienen una eficacia psicológica y un efecto político: nutren el ego, refuerzan la identidad frente al enemigo y justifican la agresión.1 La campaña del “magnate” y su triunfo electoral han trasmutado —en violencia— la frustración de una parte de la sociedad estadunidense que ha visto mermados sus ingresos y su seguridad.2 La prensa de la Unión Americana ha documentado el aumento de los ataques físicos y verbales contra hispanos, musulmanes, negros y mujeres. Como el su- cedido en una escuela secundaria de Royal Oak, en la que los estudiantes gritaron la consigna “Build that wall, build that wall” (“Construyan el muro, construyan el muro”) frente a sus compañeros de las minorías.3 El auge de la derecha radical en Estados Unidos se explica, en gran medida, por las consecuencias negativas de la globalización agravadas por la crisis de 2009. La angustia experimentada por la inseguridad económica en capas medias, sectores obreros y rurales buscó seguridad en las promesas del candidato republicano. El empleo de la industria manufacturera en la Unión Americana ha sido golpeado por la automatización y robotización de los procesos y por el traslado de las fábricas a países con mano de obra dispuesta a ganar en un día lo que un estadunidense gana por hora. Michael Chossudovsky, en su análisis sobre la Globalización de la pobreza apunta que el “nuevo orden mundial” ha empujado a las capas medias de la sociedad hacia el empobrecimiento, además de acelerar el proceso de polarización de la riqueza y la destrucción del medio ambiente. Considera que enfrentamos la crisis económica más grave de la historia moderna y su efecto “genera el apartheid social, alienta el racismo y las luchas étnicas, socava los derechos de las mujeres y con frecuencia lanza a los países a confrontaciones destructivas entre nacionalidades”.4

Desplazar la culpa y los miedos de los efectos negativos de la globalización hacia el enemigo externo, objetivado en la figura de los mexicanos o de los inmigrantes, ha resultado una estrategia electoral exitosa, pero es injusta, falsa y peligrosa. Ante un candidato caprichoso e impredecible, como Trump, los mexicanos no debemos desestimar las amenazas. Enfrentamos el reto de responder fuerte y con dignidad, sin esperar que el Congreso estadunidense o la movilización ciudadana contengan su ímpetu. Lo seguro es que será difícil encauzar la violencia que su campaña ha desatado.

Los nuestros vuelven a ser tiempos de división y de miedo. En Euro- pa los efectos de la crisis económica y la llegada masiva de migrantes han polarizado también a la sociedad, en la que se observa el repunte de partidos de derecha. En un estudio, Javier P. Marotte considera que el éxito de la extrema derecha europea se sustenta en el crecimiento ex- ponencial de la inmigración pobre y el acrecentamiento del miedo a aceptar diferencias y cambios por la pérdida de identidad nacional, el terrorismo y la multiculturalidad. Señala que a pesar de los matices que existen entre los partidos europeos de derecha hay un sustrato que les es común: el nacionalismo, un estilo político populista y un proyecto que contempla la exclusión de una parte de la población —la extranjera— y alienta el mito de una “Europa blanca”.5 Así, vemos que el ideal de una Europa uni cada observa fracturas que han dejado huella en un territorio dividido por vallas y murallas.

Pero tal vez la señal más clara del giro a la derecha de Europa ha sido el resultado del refrendo de junio de 2016 que dio el triunfo al Brexit. Un poco más de la mitad de los votantes (52%) decidió la salida del Reino Unido de la Unión Europea y si bien el tema de la inmigración inclinó la balanza de la votación, análisis más profundos, como el de Vicenc Navarro, ayudan a ubicar las causas en el desempleo que aqueja a regiones enteras del Reino Unido por el traslado de sus industrias a países de Europa del Este: “La desregulación del mundo del trabajo, acompañada de la dilución, cuando no destrucción, de la protección social, ha creado una gran inestabilidad y falta de seguridad laboral”.6 En el mismo análisis Navarro señala que el voto de las clases populares no es solo anti UE sino anti establishment.

Por su parte, Maciek Wisniewski piensa que el triunfo de Trump en Estados Unidos y el fortalecimiento de la extrema derecha en Europa deben su éxito a una política fundada en la identidad racial para encauzar la frustración por el empobrecimiento derivado de décadas de políticas neoliberales.7 Su tesis coincide con la de Zigmunt Bauman, quien apoya la idea de que la clave del triunfo ha sido casar la política identitaria con la “ansiedad económica”.8

Llegado a este punto es válido cuestionar por qué el descontento social se ha cobijado en la derecha, “por qué el populismo de derechas está teniendo éxito a la hora de ganarse a los oprimidos y desfavorecidos hacia el falso camino del aislamiento nacional”.9 El reto de la izquierda, según Wisniewsky, será articular un discurso que vincule las ansiedades desde la solidaridad y lo universal; de no lograrlo enfrentaremos un mundo aún más atrincherado y violento.

¿Realmente pueden prescindir las sociedades avanzadas de la contribución de los migrantes? Desde un enfoque interesante sobre migraciones Alejandro I. Canales considera indispensable su papel reproductor de la sociedad global en tres ámbitos: económico, demográfico y en la reproducción de la estructura de clases.10 Ante la amenaza de la consolidación de la extrema derecha en el mundo y la instrumentación de sus medidas antimigratorias ¿cómo resolverán las sociedades envejecidas el déficit poblacional? ¿Estarán dispuestas las mujeres blancas a regresar al hogar a atender las necesidades de cuidado de niños y ancianos? Y en ese caso, ¿cómo suplirán su contribución al ingreso familiar?

La baja en las tasas de fecundidad y la elevación de la expectativa de vida ha impactado en la inversión de la pirámide poblacional en algunos países europeos. Esto representa una amenaza no solo a los sistemas de pensiones sino al remplazo poblacional por lo que, desde esta perspectiva, Europa necesita inmigrantes jóvenes que coticen en la seguridad social.

El vacío poblacional se explica por lo que los demógrafos han llamado “segunda transición demográfica”, que consiste en el cambio en la composición y dinámica de los hogares y familias, el descenso en los niveles de fecundidad y el envejecimiento de la población.11 La Comisión Europea estima que el Viejo Continente necesitará 50 millones de trabajadores en los próximos 30 años para lograr mantener sus sistemas sociales.12 De acuerdo con el estudio de Joseph Chamie,13 el descenso de la natalidad y el envejecimiento de la población son preocupantes en Alemania, Italia, Japón, Polonia, Singapur, Corea del Sur y España. En estos países la fecundidad se acerca a un hijo por mujer, lo que está por debajo del nivel de remplazo poblacional.14

Desde esta óptica, la inmigración podría ser una opción atractiva para proveer la población necesaria y mantener los niveles de repro- ducción demográ ca. En lo económico, los migrantes proporcionan la fuerza de trabajo que se requiere para actividades productivas —como la construcción, la agricultura o actividades industriales— y partici- pan en actividades de reproducción —servicio doméstico, cuidado de enfermos, niños y ancianos, limpieza y mantenimiento—, además constituyen una mano de obra barata que se inserta, muchas veces, en trabajos precarios, exibles, inseguros y sin prestaciones, debido a su condición de indocumentados.

Estudios sobre la inserción laboral de los inmigrantes en los paí- ses de destino muestran su contribución en actividades económicas orientadas a la reproducción social y cotidiana de la población nativa, sobretodo de sectores medios y altos.15 En estos países existe una alta demanda de trabajadoras que se dediquen a labores del hogar, en virtud de que las mujeres nativas han optado por trabajos menos precarizados que gozan de mayor valoración y prestigio social, y que les representan un ingreso para mantener su estilo de vida. Concluye el autor que para las sociedades centrales “Cerrarse a la inmigración pondría en peligro no sólo la reproducción social de sus clases medias y altas, sino también el propio crecimiento económico […] La reproducción del capital requie- re proveerse de esa mano de obra para mantener así sus hegemonías a nivel local e internacional”.16

Pero los países europeos, Estados Unidos y Canadá buscan trabaja- dores educados y calificados —médicos, enfermeras, ingenieros, analistas informáticos o técnicos especializados—, por lo que parecieran no temer a la inmigración en general sino, sobre todo, a la de los empobrecidos cuya presencia impone un reto mayor para la integración.

Adela Cortina ha propuesto el término “aporofobia” para designar el miedo y rechazo del pobre, del que carece de medios o recursos. Desde su punto de vista, “La verdadera actitud que subyace a muchos comportamientos supuestamente racistas y xenófobos no sería, en realidad, la hostilidad a los extranjeros, o a las personas que pertenecen a una etnia diferente a la mayoritaria, sino la repugnancia y el temor a los pobres”.17 Considera que el miedo al pobre es aprendido; se provoca y difunde a través de discursos que relacionan a las personas de escasos recursos con la delincuencia y con una amenaza al sistema socioeconómico. En su opinión la “aporofobia” es el obstáculo principal para que Europa emprenda políticas de ayuda real a los inmigrantes. “Se les rechaza por ser pobres y se les culpa de su desesperada situación, al tiempo que se manipulan los medios informativos para magnificar la supuesta amenaza que supone su instalación en Europa”.18

El “aporoi” que describe Cortina es el consumidor fallido o el vagabundo en los textos de Bauman. Este autor se vale de la metáfora de “turistas y vagabundos” para ilustrar los polos del espectro de la desigualdad en la sociedad global. Bauman enuncia que turismo y vagancia son las dos caras de la misma moneda. La línea divisoria entre los dos grupos es fácil de cruzar por lo que no hay temor más grande para un turista que convertirse en un desposeído. Refugiados, desplazados, solicitantes de asilo, emigrantes, “sin papeles”, son todos ellos los residuos de la globalización y verlos acampar en las estaciones de trenes europeas hace que de alguna forma las pesadillas se conviertan en realidad. “No hay aporofobia más peligrosa que la que sueña con eliminar a todas las personas a las que los poderosos consideren un estorbo.”19

Los nuestros son tiempos de vagabundos. La aceleración de la desigualdad pudiera ser el producto más acabado de las políticas neoliberales. El último informe de Oxfam sobre pobreza y desigualdad arroja cifras alarmantes. Afirma que la economía mundial está al servicio de apenas 1% de la población. Esta minoría tiene más recursos que el restante 99%. Además, la riqueza de la mitad más pobre de la humanidad se ha reducido en un billón de dólares a lo largo de los últimos cinco años.20

Vivimos en un tiempo de barbarie social y ecológica. Las migraciones pobres son el anverso de la sociedad de consumo y el precio de la economía global. No basta el respeto a los demás, hay que ofrecer una lucha común que elimine las condiciones que generan refugiados y millones de migrantes empobrecidos. Los movimientos emancipatorios de nuestro tiempo y su discurso igualitario, pacifista, antipatriarcal, antiproductivista y cuidadoso de la “casa común” son la alternativa esperanzadora para una sociedad amenazada. No hay camino por la vía de la violencia y la exclusión. Así parecen reconocer los jóvenes que protestan en Estados Unidos bajo la consigna “Not my president” (“No es mi presidente”).

[typography font=”Arial” size=”11″ size_format=”px”]* Es licenciada en Sociología por la Universidad Iberoamericana, maestra en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara y en Migraciones Internacionales Contemporáneas por la Universidad de Comillas. Desde 1999 es profesora de asignatura en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (iteso). Realizó trabajo voluntario en fm4 Paso Libre de 2009 a 2013. Correo electró- nico: margag@iteso.mx
1. Zweig, Connie & Abrams, Jeremiah (Eds). Encuentro con la sombra. El poder del lado obscuro de la naturaleza humana, Kairos, Barcelona, 1993.
2. Un análisis de la votación estadunidense, basada en una investigación realizada por el consorcio Edison Research Election Pool, arroja que el per l del votante que apoyó a Trump es de un hombre blanco, conservador, sin título universitario. De entre ellos, 84% apoya la deportación de inmigrantes y 86% la construcción del muro fronterizo. Véase: Villagrán, Mario. “Este es el perfil de las personas que votaron por Donald Trump”, en Quién, 9 de noviembre de 2016 [de disponible en: http://www.quien.com/politica/2016/11/09/estes-es-el-perfil-de-las-personas-que-votaron-por-donald-trump].
3. Dickson, James David. “Royal Oak middle school students chant ‘Build that wall’”, en The Detroit News, 11 de noviembre de 2016 [DE disponible en: http://www.detroitnews.com/story/news/local/ oakland-county/2016/11/10/royal-oak-students-chant-build-wall-cafeteria/93581592/] 4. Chossudovsky, Michel. Globalización de la pobreza y nuevo orden mundial, Siglo XXI, México, 2002, p.7.
5. Marotte, Javier Pablo. “La extrema derecha europea, una tendencia en auge”, en Revista de Ciencia Política, núm.19 [DE disponible en: http://www.revcienciapolitica.com.ar/num19art2.php].
6. Navarro, Vicenc. “Lo que los medios no dicen sobre las causas del Brexit”, en Rebelión, 27 de junio de 2016 [DE disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=213836].
7. Wisniewski, Maciek. “La guerra racial, el capitalismo y la ideología”, en La Jornada, México, 2 de diciembre de 2016 [de disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2016/11/04/opinion/019a2pol].
8. Idem. Véase también: Bauman, Zygmunt. La globalización. Consecuencias humanas, FCE, México, 2006; Bauman, Zygmunt. Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias, Paidós, Barcelona, 2005.
9. Habermas, Jürgen. “El error es aceptar el terreno de enfrentamiento de nido por el populismo de derechas”, en ctxt, núm.92, 23 de noviembre de 2016 [DE disponible en: http://ctxt.es/es/20161123/ Politica /9664 /jurgen-habermas-populismo-brexit-derecha.htm].
10. Canales, Alejandro. “La migración en la reproducción de la sociedad global”, en Migración y Desarrollo, vol.11, núm.21, 2013 [de disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext &pid=S1870-75992013000200002].
11. El modelo propuesto por Dir Van de Kaa y Ron Lestahege se ha denominado la “segunda transición demográfica” [DE disponible en: https://apuntesdedemogra a.com/2011/08/26/la-segunda-transicion- demogra ca-en-van-de-kaa-y-lestahege/].
12. Martín Perez, Idafe. “¿Por qué Europa sí necesita de los inmigrantes?”, en El Tiempo, 19 de septiem- bre de 2015 [DE disponible en: http://www.eltiempo.com/mundo/europa/europa-si-necesita-de-los- inmigrantes/16363699].
13. Joseph Chamie es consultor en demografía y exdirector de la División de Población de la Organiza- ción de las Naciones Unidas.
14. La población nipona actual, de 128 millones, se reducirá en un tercio para el año 2060. Dentro de poco, 40% de quienes habitan ahí tendrá más de 65 años. La expectativa media de vida es de 85 años para los hombres y de 87 años para las mujeres. En 2013 el gobierno japonés anunció la inversión de unos 20 millones de dólares al año en subsidios para la investigación en robótica para el cuidado en los hogares de sus personas mayores. Esto podría suplir efectivamente la carestía de trabajadores nacionales para el cuidado de ancianos sin tener que recurrir a la inmigración. Francisco Moreno. “Inmigración xxiv Contraejemplo Japonés”, en IJM Actualidad, 1 de julio de 2015 [DE disponible en: https://www.juandemariana.org/ijm-actualidad/analisis-diario/inmigracion-xxiv-contraejemplo- japones].
15. Vershuur, Christine. “Inmigrantes y nueva división internacional del trabajo y de los cuidados”, 2007, en Canales, Alejandro. Op. cit.
16. Canales, Alejandro. Op. cit.
17. Martínez Navarro, Emilio: “Aporofobia”, en Jesús Conill (Coord), Glosario para una sociedad intercultural, Bancaja, Valencia, 2002, p.1 [DE disponible en: http://www.emiliomartinez.net/pdf/Aporofobia.pdf ].
18. Ibidem, p.6.
19. Ibid, p.4.
20. Oxfam. Una economía al servicio del 1%: acabar con los privilegios y la concentración de poder para frenar la desigualdad extrema, Oxfam International, Oxford, 18 de enero de 2016 [de disponible en: https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/ les/ le_attachments/bp210-economy-one-percent-tax-havens-180116-es_0.pdf ].[/typography]

Trump, el muro y la posverdad

Por: Ana María Vázquez Rodríguez*

El intercambio comercial debe convertirse,
una vez más, en un medio al servicio de fines más elevados.
Nunca debería haberse trasformado en otra cosa.
Thomas Piketty1

 

Donald Trump anunció su postulación como candidato a la presidencia de Estados Unidos el 16 de junio de 2015. Ocho meses después fue nominado por el Partido Republicano, iniciando así una tensa campaña y un controvertido proceso electoral. Su triunfo, en la elección del 8 de noviembre de 2016, apuntala una era turbulenta y sin precedentes en la historia contemporánea.

El triunfo de Trump impactará prácticamente todos los ámbitos de la vida política, social y cultural de Estados Unidos, la región y el mundo. Abundan los análisis y las discusiones que valoran las condiciones y ofrecen escenarios de acción. Sin embargo, ante el temperamento político de Trump, sus declaraciones voluntariosas, la irracionalidad y absurdez de sus propuestas y sus alianzas perversas, poco puede anticiparse.

Con todo, es indudable que por al menos cuatro años atestiguaremos un modo de hacer política caracterizado por el descaro e impulsado por sensaciones de verdad y afirmaciones sin sustento.2 ¿Pueden, en este escenario, pensarse acciones efectivas para responder y enfrentar los riesgos? ¿Hasta qué punto deben naciones como México, en su vecindad y relación comercial, alarmarse por la llegada de Trump al poder? Este artículo ofrece reflexiones sobre los resultados de la elección presidencial estadunidense de 2016, la agenda propuesta por el presidente electo y sus implicaciones para la relación bilateral. Se argumenta que, ante la incertidumbre, una mirada amplia permitirá generar estrategias de largo alcance activando las capacidades colectivas y los recursos acumulados de los mexicanos y su gobierno.

1. EL CONTEXTO Y RESULTADO DE LA ELECCIÓN

En el proceso electoral del 8 de noviembre de 2016 más de 135 millones de estadunidenses eligieron a su cuadragésimo quinto presidente. También renovaron el Congreso al votar por 100 senadores y 435 representantes. Además, votaron más de 150 propuestas de ley y eligieron gobernador en 12 estados.3

Los resultados trazan un complicado escenario para los siguientes años. Donald Trump, candidato republicano, consiguió 305 votos electorales de los 270 requeridos para ganar, 72 más que su oponente demócrata Hilary Clinton, que obtuvo 232.4 Además, ambas cámaras, la de senadores y representantes, quedaron bajo control del Partido Republicano.5

Luego de su victoria, Trump refrendó el plan presentado en octubre previo para los primeros 100 días de su administración (véase la tabla 5.1). Con él promete enfocarse en tres áreas: la dinámica política en Washington, particularmente el papel del Congreso; los trabajadores estadunidenses, y el restablecimiento del estado de derecho. Además, incluye la revocación de las acciones ejecutivas en torno a salud (en concreto el Patient Protection and Affordable Care Act, mejor conocido como Obamacare), la construcción de un muro fronterizo con México,6 y reformas en política migratoria, entre otras medidas.

Varias de estas medidas tendrán un efecto en México y su relación con Estados Unidos. Las múltiples implicaciones evidencian una compleja relación bilateral que va más allá de lo económico o
comercial y que obedece solo marginalmente al partido en el poder. Si bien históricamente las condiciones para la relación bilateral parecen más favorables cuando el presidente estadunidense es republicano,7 el perfil de este presidente electo es insólito. Nunca antes fue elegido un candidato cuya campaña y proyecto de gobierno estuviera construido mayoritariamente sobre la agresión y el rechazo a los mexicanos, empleando términos racistas y provocando temor por su presencia y la de otros inmigrantes.

Así, el escenario es, a lo menos, complejo; a lo más, peligroso. Tanto bilateral como regionalmente, autoridades, tomadores de decisiones y analistas están obligados a un minucioso análisis de los recursos y herramientas con que cuentan para enfrentar una realidad en la que no tienen injerencia, pero que podría tener efectos de largo plazo. Además, aunque tanto en México como en Estados Unidos conviven las posiciones aislacionistas y las integracionistas, la complejidad de las relaciones bilaterales, sobre todo desde los años noventa del siglo xx, obliga a todos los matices y precauciones posibles. Es decir, en el marco de una honda y larga relación bilateral habrá que resolver y resistir un panorama desconcertante y paradójico haciendo uso de los mecanismos políticos, los recursos económicos y tecnológicos, y el patrimonio cultural y social poseído.

2. MÁS ALLÁ DEL TLCAN

Hacer frente a la presidencia de Trump requerirá algo más que habilidad y suerte. Para México empieza una etapa de fuertes lecciones sobre una relación bilateral forzada, fría y oportunista. Tal vez la más dura está en asumir el fracaso de la premisa bajo la cual se construyeron los intercambios en los últimos 25 años. Esto es, el supuesto neoliberal (económico y político) de que una mayor interdependencia comercial genera relaciones económicas, políticas y sociales más sólidas y prosperas.8 En lo general, ello ha resultado más bien complejo, como ilustra el accidentado proceso de integración europea iniciado en 1951, que se tambalea al menos desde la crisis económica de 2008.9 El caso de Norteamérica mostraría ahora que el peso y el poder de una sola nación puede acarrear el enfriamiento y la posible destrucción de las relaciones bilaterales.

Para México, ser el tercer socio comercial de Estados Unidos10 no será suficiente para apaciguar la agresión y el rechazo de Trump hacia el país y sus ciudadanos. Las acciones que promueva el nuevo presidente a partir del 20 de enero serán en su mayoría realizables y consistentes con su discurso. Por ello, ocuparse de manera excesiva de los ámbitos comerciales y económicos podría oscurecer los impactos en lo social, político y cultural, esferas tanto o más preocupantes.

Entre las acciones de impacto inmediato a México está las relativas al endurecimiento de la política inmigratoria, concretamente el anuncio de la inmediata deportación de casi tres millones de personas inmigrantes con antecedentes criminales.11 También es alarmante la posible cancelación del programa de acción diferida para los llegados en la infancia (daca), uno de los mecanismos más efectivos para la protección de inmigrantes indocumentados.12 Por su alto costo político, esta cuestión requerirá de Trump un fuerte y efectivo cabildeo con el Congreso. Sin embargo, la inmigración, que fuera pilar discursivo de su campaña, será también tema prioritario de su gobierno.

Las medidas sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (tlcan) se han debatido ampliamente, especialmente desde el 8 de noviembre de 2016. Entre sus primeras declaraciones luego de su triunfo, Trump confirmó su intención de renegociar o retirarse del acuerdo comercial. Además, ratificó las acciones por las cuales pretende recuperar los empleos perdidos por los estadunidenses luego de la apertura y desregulación al comercio.

A más de 20 años de la entrada en vigor del pacto comercial, es difícil establecer un balance sobre costos y beneficios del tlcan para cada una de las partes. Empero, la interacción trasciende el ámbito comercial. El modelo económico asociado al acuerdo ha llegado a impactar en los hilos de la cadena productiva, los servicios, las finanzas y los patrones de consumo. Los procedimientos requeridos para su revisión o renegociación retrasarán cualquier acción hasta agosto de 2017, generando inestabilidad económica interna y regional y un tenso clima para las negociaciones en este ámbito. Si bien esta medida podría no completarse, activar, tanto en Estados Unidos como en México y Canadá, redes de actores públicos, privados y sociales afectados por la propuesta contribuirá a reconocer otros aliados y proyectos para fortalecer las relaciones regionales.

Otro impacto del proceso electoral del que poco se ha hablado es el de la aprobación de la legalización de la marihuana o cannabis en California, Maine, Massachusetts y Nevada. Esta decisión ejercerá una presión adicional en México respecto de sus políticas de combate al narcotráfico, en concreto la estrategia de seguridad en forma de guerra iniciada en 2006. Aun cuando una reforma en el plano federal podría tomar años en Estados Unidos, la creciente aceptación del consumo de marihuana en diversos estados ejercerá mayor presión a favor de la regulación y la legalización.13

 

3. LA ADMINISTRACIÓN TRUMP, UN PELIGRO LATENTE

La presidencia de Trump será peligrosa por su carácter conservador y excluyente, reflejado en su plan de gobierno.14 Independientemente de cuántas y cuáles propuestas se concreten, lo adverso radica en la intención detrás de su proyecto político. Su gabinete estará integrado por un círculo conservador, expresamente simpatizante de la supremacía blanca, cercano a grupos racistas, que juega con la necesidad tanto de los estadunidenses como de los inmigrantes —especialmente latinos y mexicanos—. Además, promueve una agenda neoliberal extrema que beneficia a los más ricos con exenciones y acceso indiscriminado al poder. Conforme se materializa el perfil del futuro presidente estadunidense se borra la posibilidad del diálogo basado en la comprensión de intereses y necesidades mutuas, y del respeto entre gobiernos y ciudadanos.

Independientemente de cómo concluya la renegociación del tlcan y el abandono del tpp, este tema ya ha impactado la relación bilateral y ha generado incertidumbre. Además, como advirtiera Thomas Friedman justo antes de la elección, la liberalización comercial también produjo una reorientación de la economía regional e impulsó la reorganización de la producción desplazando el trabajo manual por la micro–tecnología.15 Por tanto, las promesas de Trump con respecto a recuperar los empleos son insostenibles, y solo provocarán desencanto y aumentarán la frustración y el enojo de millones de estadunidenses.

Efectivamente, los estados de la Unión Americana que más han sido impactados por la deslocalización de las fábricas fueron decisivos para la victoria de Trump.16 Ahí hay grandes expectativas, especialmente sobre la industria automotriz. Aunque Trump podría utilizar incentivos económicos para retener o recuperar empresas, la consecuencia podría ser aún más desastrosa.17 Un modelo que dependa de subsidios e incentivos fiscales se agotaría, con el riesgo de generar una crisis económica interna aún mayor.

Los efectos para México y la región de la elección de Trump como presidente se inscriben en un contexto convulso. Refieren al desencanto y el desconcierto asociado a otros procesos políticos recientes, como el triunfo de Enrique Peña Nieto en México o el regreso por tercera ocasión de Vladimir Putin a la presidencia rusa, ambos en 2012, o el rechazo al acuerdo de paz en Colombia el 2 de octubre de 2016. Remiten también a la vulnerabilidad y el desequilibro resultado de giros políticos cuando las fronteras entre la empresa y la política se desdibujan, dañando el estado de bienestar.

Asimismo, el triunfo de Trump evidencia la urgencia por una mayor autocrítica de la izquierda, un freno a las reformas regresivas y el cuestionamiento sobre la conducción de las agendas bilaterales. Una perspectiva que interprete los múltiples niveles de la política internacional no basta. Para reflejar críticamente los posibles escenarios desde lo local y comunitario, reconociendo actores clave para construir una nueva relación, se requiere algo más que incorporar distintos ámbitos y dimensiones.18 Ello, además, permitirá operar otros modos de entender y hacer política internacional al reconocer la red de relaciones (consulados, colectivos y organizaciones) para trabajar a favor de los mexicanos y con ellos (trabajadores, inversionistas, estudiantes, etcétera).

México posee recursos clave nunca antes utilizados en toda su potencialidad. Entre ellos está la red de consulados y casas de enlace de estados y municipios, y las relaciones que estos establecen con grupos organizados de mexicanos en Estados Unidos y colectivos que los apoyan y protegen, y con periodistas, artistas, estudiantes y trabajadores. 19 Activar y utilizar efectivamente estas redes demanda comprender interconexiones más allá del comercio y la migración. Los planes de acción que surjan deberán, además, contemplar medidas de cabildeo y presión, difundiendo las aportaciones económicas y culturales, y convocando a actores varios para reunir información clave hacia una agenda de negociación sólida a favor de los ciudadanos y sus familias, independientemente de su lugar de residencia.

 

4. CONCLUSIONES

El futuro inmediato, luego de la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, requiere varias tareas. Primero, evitar asumir que las cosas podrán cambiar. El discurso y las contradicciones del nuevo presidente no van a modificarse radicalmente; su agenda se sostendrá en el discurso que lo llevó a ganar la presidencia, como evidencia la conformación de su equipo de gobierno y su plan de acciones propuesto, y trabajará intensamente para llevarlo a cabo.

Segundo, a pesar de las presiones económicas por los posibles cambios al tlcan y otras medidas que dañarán la relación comercial, el deterioro en el panorama será el resultado de muchos otros factores. A menos que haya ajustes importantes por parte de los organismos financieros internacionales y sus miembros en los ámbitos regional y global, seguirá habiendo impactos al tipo de cambio y presión laboral reflejada en los flujos migratorios, la violencia y el desplazamiento.

Tercero, las preocupaciones por la construcción del muro fronterizo, la renegociación del tlcan o la cancelación del tpp son temas de superficie. Lo que está frente a nosotros es una era de convulsión en casi todos los ámbitos (político, ambiental, de derechos humanos, económico, fiscal, industrial y monetario, migratorio y diplomático). Además, si Trump cumple la deportación masiva e inmediata de mexicanos y centroamericanos, el efecto será no solo económico sino, sobre todo, laboral y social.

Al carácter discriminatorio de la agenda de Trump se le suma la amenaza a la magra estabilidad de las condiciones de subsistencia de millones de mexicanos que se han visto forzados a adaptar su proyecto de vida, como resultado del impulso de la agenda comercial como prioridad de la política exterior mexicana. Entre los asuntos apremiantes por atender está impulsar una agenda nacional soportada en un diálogo entre sociedad y gobierno.20 El triunfo de Trump no solo muestra la división y la fragmentación de la sociedad estadunidense; deja ver también la falta de capacidad para llegar a acuerdos, generar políticas incluyentes, construir comunidad y establecer proyectos conjuntos entre actores distintos a las institucionales formales.

Una mirada amplia implicará entender que el discurso de división y demonización contra los mexicanos que viven en Estados Unidos es una expresión del carácter arbitrario, voluntarioso y conservador del gobierno que encabezará Trump. También desde México debe reflexionarse sobre el grado en que esas posturas han influido en los propios procesos políticos y sociales, minando la convivencia, debilitando la capacidad de diálogo y comprometiendo el futuro de varias generaciones. Con el arranque de la administración de Donald Trump, el 20 de enero de 2017, se iniciarán al menos cuatro años de trabajo permanente para redefinir la relación bilateral hacia una más equilibrada y provechosa, acorde con las prioridades de México y sus ciudadanos.

[typography font=”Arial” size=”11″ size_format=”px”]* Es profesora investigadora del área de Estudios Internacionales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (iteso) y miembro del Programa Institucional de Derechos Humanos y Paz de esta universidad. Es candidata a doctora en Bienestar Social (iteso–Boston College, eu). Tiene una maestría en Relaciones Internacionales por la Universidad de Sussex, Reino Unido, y otra en Comunicación de la Ciencia y la Cultura por el iteso. Correo electrónico: avazquez@iteso.mx
1. “Trade must once again become a means in the service of higher ends. It never should have become anything other than that”. Piketty, Thomas. “We must rethink globalization, or Trumpism will prevail”, en The Guardian, 16 de noviembre de 2016 [de disponible en: https://www.theguardian.com/commentisfree/2016/nov/16/globalization-trump-inequality-thomas-piketty?CMP=share_btn_fb].
2. En la era de la posverdad, la discusión versa sobre la relación entre la manipulación de las evidencias, las emociones y la democracia. Véase: Erasmus. “Art of the lie”, en The Economist, 10 de septiembre de 2016 [de disponible en: http://www.economist.com/news/leaders/21706525-politicians-havealways-lied-does-it-matter-if-they-leave-truth-behind-entirely-art].
3. Véase: National Conference of State Legislatures [de disponible en: http://www.ncsl.org/research/elections-and-campaigns/statevote-2016.aspx].
4. Contendieron también Gary Johnson, del Partido Libertario; Jill Stein, del Partido Verde; Evan McMullin, candidato independiente, y Darrell Castle, del Partido de la Constitución. En conjunto obtuvieron 4.85% del voto popular. Véase: “Presidential election results: Donald J. Trump wins”, en The New York Times [de disponible en: http://www.nytimes.com/elections/results/president].
5. El sufragio popular favoreció a Hillary Clinton, con más de 2.6 millones de votos a la fecha en que se redactó este artículo. Los resultados pueden consultarse a detalle en sitios como New York Times [de disponible en: http://www.nytimes.com/elections/results/president] o Politico [de disponible en: http://www.politico.com/2016-election/results/map/president]. Al cierre de este artículo el reporte de resultados oficiales y certificados aún no había sido publicado por la Comisión Electoral Federal [de disponible en: http://www.fec.gov/pubrec/electionresults.shtml].
6. A lo largo de la frontera con California y Arizona existen secciones de muro fronterizo construido en su mayoría durante la administración del presidente Bill Clinton (1993–1991).
7. Véase: Schumacher, María. Mitos en las relaciones México–Estados Unidos, fce, México, 1994, y Pastor, Robert & Castañeda, Jorge. Límites en la amistad México y Estados Unidos, México,
Joaquín Mortiz / Planeta, 1989.
8. Véase: Keohane, Robert & Nye, Joseph. Power and interdependence: World politics in transition (2a Ed), Little, Brown, Boston, 1977, y Gilpin, Robert. The political economy of international relations, Princeton University Press, Princeton, 2016.
9. Ello se profundiza luego del referéndum celebrado en junio de 2016 en el Reino Unido, por el que la mayoría respaldó la salida de la Unión Europea.
10. Los principales socios comerciales de Estados Unidos en bienes manufacturados (no servicios) son: Canadá, China y México; si se toma a la Unión Europea como región, esta se coloca como segundo socio comercial tanto en importaciones como exportaciones [de disponible en: http://stat.wto.org/CountryProfiles/US_e.htm].
11. Wang, Amy. “Donald Trump plans to immediately deport 2 million to 3 million undocumented immigrants”, en The Washington Post, 14 de noviembre de 2016 [de disponible en: https://www.
washingtonpost.com/news/the-fix/wp/2016/11/13/donald-trump-plans-to-immediately-deport-2-to-3-million-undocumented-immigrants/?utm_term=.a3c39f7976bd].
12. A cuatro años de su aprobación el programa ha beneficiado a más de 720 mil personas y sus familias; más de 78% es gente de origen mexicano. Véase: “daca celebra 4 años; se aprobaron más de 728.000 casos”, en Inmigración Hoy, 15 de agosto de 2016 [de disponible en: http://inmigracionhoy.com/2016/08/15/daca-celebra-4-anos-se-aprobaron-mas-de-728-000-casos/].
13. Walsh, John. “El lado positivo de las elecciones en los ee.uu.”, en Washington Office on Latin America, 15 de noviembre de 2016 [de disponible en: https://www.wola.org/es/analisis/el-lado-positivo-delas-elecciones-en-los-ee-uu-votacion-para-legalizar-el-cannabis-nivel-estatal-en-los-ee-uu-impulsaoportunidades-de-reforma-en-las-americas/].
14. Para una síntesis de las propuestas y su cauce, véase: Buchanan, Larry; Parlapiano, Alicia & Yourish,Karen. “How hard (or easy) it will be for Trump to fulfill his 100–Day Plan”, en The New York Times,21 de noviembre de 2016 [de disponible en: http://www.nytimes.com/interactive/2016/11/21/us/politics/what-trump-wants-to-do-in-his-first-100-days-and-how-difficult-each-will-be.html?smid=fb-nytimes&smtyp=cur].
15. Friedman, Thomas. “Donald Trump voters, just hear me out”, en The New York Times, 2 de noviembre de 2016 [de disponible en: http://www.nytimes.com/2016/11/02/opinion/donald-trump-votersjust-hear-me-out.html].
16. Michigan, Pennsylvania y Wisconsin.
17. Véase: Paquette, Danielle. “Trump just scored perhaps the biggest victory of his new tenure. But it comes with a huge asterisk”, en The Washington Post, 30 de noviembre de 2016 [de disponible en: https://www.washingtonpost.com/news/wonk/wp/2016/11/29/trump-just-scored-perhapsthe-biggest-victory-of-his-new-tenure-but-it-comes-with-a-huge-asterisk/?tid=a_inl&utm_term=.ad79a6ac4839]; Lee, Timothy B. “The real problem with Trump’s claim that he saved Ford jobs from going to Mexico”, en Vox, 18 de noviembre de 2016 [de disponible en: http://www.vox.com/new-money/2016/11/18/13678404/trump-ford-jobs-mexico].
18. Joseph Nye, por ejemplo, propone atender el nivel internacional (política exterior), nacional (burocracia) e individual (policy maker). Véase: Nye, Joseph. Understanding international conflicts (9a Ed.), Longman, Nueva York, 2012. Por su parte, Scott Straus argumenta que abordar los niveles macro, meso y micro promete una interpretación más compleja y fiel de los posibles escenarios de impacto. Véase: Straus, Scott. “Retreating from the brink: theorizing mass violence and the dynamics of restraint”, en Perspectives on Politics, vol.10, núm.2, 2012, pp. 343–362.
19. México tiene 48 consulados en Estados Unidos [de disponible en: http://www.ime.gob.mx/CalendarioEventos/docs/circunscripciones05.pdf]. No existe documentación sobre el número
de casas de enlace y otros espacios de relación. Sin embargo, desde finales del siglo xx la creciente participación de actores no estatales en las relaciones internacionales ha derivado en una amplia red de espacios de interacción con los casi 35 millones de mexicanos que actualmente viven en Estados Unidos.
20. El Instituto de Estudios para la Transición Democrática detalla una lista de acciones urgentes que involucran al gobierno federal, sus socios comerciales, el sector empresarial y la sociedad civil. Véase: “México: frente al triunfo de la ira”, ietd, 21 de noviembre de 2016 [de disponible en: http://www.ietd.org.mx/mexico-frente-al-triunfo-de-la-ira/].[/typography]

 

El cierre del sexenio de Enrique Peña Nieto: entre la debilidad y la incertidumbre

Por Jorge Rocha Quintero*

El texto que a continuación se presenta pretende analizar el contexto sociopolítico que enfrentará el presidente Enrique Peña Nieto en el último tercio de su mandato y las posibles implicaciones que tenga de cara al proceso electoral federal de mediados del año 2018, que se anticipa como un escenario social muy complicado y con una fuerte tendencia a la polarización social.

1. CONTEXTO DE SALIDA DE LOS PRESIDENTES EN MÉXICO

Dentro de los ciclos políticos en México, el quinto y el sexto año de las administraciones federales se plantean como momentos de cierre de gestión y para consolidar proyectos que se iniciaron al principio de los gobiernos. En los sexenios recientes el año que es antesala de las elecciones se considera que es el último periodo de poder efectivo real del titular del Poder Ejecutivo, ya que la primera parte del sexto año es la campaña electoral y la segunda parte se dedica a los procesos de entrega–recepción de la administración pública. Dicho de otra forma, aunque hablamos de dos años, en realidad al presidente Peña Nieto le queda un año de gestión en el que tendrá mayor margen de maniobra política.

Dado lo anterior, uno de los asuntos más importantes a observar en este periodo es la capacidad que tenga el primer mandatario de cerrar los procesos más importantes de su administración y propiciar un contexto sociopolítico que facilite la entrega–recepción con el equipo del futuro presidente de México, ya que podemos tener fundamentalmente dos escenarios posibles: el primero es entregar un país con la certidumbre necesaria para que el traspaso del poder sea relativamente sencillo —un ejemplo de un momento con estas características fue el proceso de alternancia que hubo de Ernesto Zedillo a Vicente Fox en el año 2000, en que el país ya se había estabilizado después de la crisis económica de principios de 1995— y el otro escenario es entregarle al presidente entrante una “bomba de tiempo” —como la que Carlos Salinas le dejó al propio Ernesto Zedillo en 1994.

La constante en México en los últimos sexenios ha sido que los presidentes salientes dejan al país “prendido de alfileres” y los gobernantes entrantes se topan con enormes dificultades para el comienzo de su gestión.

2. CRISIS POLÍTICA Y DE CREDIBILIDAD

De acuerdo con las encuestas de aprobación que varios periódicos nacionales han mostrado a lo largo de 2016, el presidente Peña Nieto es el mandatario peor evaluado en las últimas dos décadas e incluso rebasó el nivel de desaprobación que tuvo Ernesto Zedillo luego de la crisis económica de 1995. Alrededor de 75% de la población reprueba el desempeño del titular del Poder Ejecutivo y los recurrentes escándalos en los que se ha visto involucrado el presidente solo han servido para seguir minando la precaria imagen pública que tiene el inquilino de Los Pinos. Solo por recordar están el caso de la Casa Blanca o el plagio de su tesis de licenciatura.

En la última encuesta de 2016 que hizo Grupo Reforma, el nivel de desaprobación del presidente Peña Nieto se ubicó en 73%, en tanto que solo 24% lo aprueba —respecto de la anterior evaluación, la imagen presidencial mejoró en un punto porcentual (véase la figura 4.1, que muestra la evaluación del desempeño del primer mandatario a lo largo de su gestión).

En esta misma encuesta se pondera el desempeño de los secretarios de estado y en todos los casos, salvo José Antonio Meade (Hacienda) y Arely Gómez (Función Pública), los funcionarios tienen calificaciones a la baja. Por cierto, todos son calificados con números reprobatorios, donde el más alto es Vidal Francisco Soberón (Marina), con 5.8, y el más bajo es Luis Miranda (Desarrollo Social), con 2.7. La calificación que otorgan a Peña Nieto es 4.1.

Otro de los aspectos que ha contribuido a la crisis política que prevalece en México es la actuación de los gobernadores, sobre todo los de extracción priista. Han resultado altamente escandalosos los casos de Javier Duarte, en Veracruz; de Tomás Yarrington, en Tamaulipas; de Manuel Velasco, en Chiapas; de los hermanos Moreira, en Coahuila; de Eruviel Ávila, en el Estado de México, y de Roberto Borge, de Quintana Roo. En el caso de Duarte sobresalen dos asuntos: los casos de corrupción que se han dado a conocer y que son la razón por la cual ahora el exgobernador tiene una orden de aprehensión; así como la violación a derechos humanos de periodistas en aquella entidad. Tomás Yarrington también tiene sobre sí una orden de aprehensión por presuntos nexos con el
crimen organizado. Para estos dos casos, la Procuraduría General de la República (pgr) ofreció recompensas de 15 millones de pesos por dar información para encontrarlos y detenerlos. En lo referente a los hermanos Moreira se han dado a conocer denuncias por corrupción, pero sobre todo han generado un enorme descontento social por la gran deuda pública que están dejando en el estado y que ahoga las finanzas públicas. En cuanto al gobernador de Quintana Roo, también se expusieron en la opinión pública señalamientos de corrupción y de la utilización de “prestanombres” por parte de Borge. Finalmente, en los casos de Velasco en Chiapas y de Ávila en el Estado de México lo que persiste es una situación de ingobernabilidad y de altos índices de
violencia en sus entidades.

Lo que deja esta estela de situaciones es una opinión pública generalizada de que los gobiernos estatales del Partido Revolucionario Institucional (pri) están muy lejos de ser buenas administraciones públicas, y más bien prevalece la idea de que los gobernadores tricolores tienen a sus entidades sumidas en fuertes crisis políticas.

Otro de los asuntos que definitivamente marcó al gobierno de Peña Nieto es la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero. Luego de un comienzo prometedor para el presidente, el caso Ayotzinapa se convirtió en el inicio del ocaso del titular del Poder Ejecutivo federal, que mantiene el caso sin resolverse, donde los culpables son escasos y donde la “verdad histórica” sigue sin convencer a nadie y cada vez tiene más objeciones; además de que puso en evidencia la severa crisis de derechos humanos que vive el país.

Derivado de lo anterior, otro de los factores que han provocado la crisis política del actual gobierno es la relación conflictiva que tiene con los organismos internacionales de derechos humanos. Frente a los distintos señalamientos e informes que muestran que en México hay una profunda crisis de derechos humanos, la reacción de la administración de Peña Nieto ha sido la negación y la desautorización de esos informes. Esto, a su vez, generó que el gobierno de México tenga una imagen muy negativa en el ámbito internacional, además de un claro distanciamiento con organismos internaciones como el Consejo de Derechos Humanos de la onu o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (oea).

Todos los factores anteriores tienen como resultado que la gestión del actual presidente tenga un fuerte problema de legitimidad política, que incluso ha generado que se ponga en entredicho la continuidad del mandato de Peña Nieto. Es cierto que la oposición política desde hace muchos años demanda la renuncia del presidente en turno, aunque parece que ahora es distinto, ya que las peticiones en esta línea tienen mayor resonancia social que antes.

3. CRISIS ECONÓMICA Y EL EFECTO DONALD TRUMP

En noviembre de 2016 el candidato republicano Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en Estados Unidos, en medio de un clima de conmoción en todo el mundo, particularmente en México. Esta situación puso en la opinión pública la discusión en torno al futuro de la economía mexicana, que de acuerdo con las propuestas de campaña del magnate estadunidense podría tener un fuerte impacto en la economía nacional. Si bien es cierto que la plataforma de campaña de Trump tiene implicaciones para nosotros, no se puede dejar de lado que de por sí la economía mexicana ya está instalada en un momento difícil.

Algunos de los indicadores que nos muestran esta realidad son:

  • Se preveía que el crecimiento del producto interno bruto (pib) para el año 2016 estaría entre 3.7% e incluso hasta 4.9%. Sin embargo, se dieron varios ajustes a la baja. Por ejemplo, a principios de septiembre de 2016 se calculó que el incremento del pib solo sería de 2.5%. Al momento de escribir este texto no se tiene la cifra final del desempeño de la economía mexicana, pero sin duda no se llegó a las metas planteadas. Hay que decir que esta situación ya es recurrente en la administración de Peña Nieto, donde se prevén crecimientos económicos que nunca llegan, de hecho el promedio anual de incremento del pib en lo que va de este gobierno es de 2.02%.
  • La paridad peso–dólar experimentó durante el último trimestre de 2016 sus peores momentos, ya que durante el mes patrio el precio de la divisa estadunidense rebasó la barrera de los 20 pesos y luego del triunfo de Donald Trump ya no ha bajado de este precio. Algunas proyecciones económicas aseguran que la paridad se estabilizará en 22 pesos por cada dólar. Esta situación sin duda puede generar un efecto inflacionario, ya que todos los productos de importación o que impliquen insumos que se compran en dólares es muy probable que experimenten incrementos de precios en 2017.
  • El paquete económico 2017 que propuso la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (shcp) implicó un recorte al gasto público por 239 mil millones de pesos. Además, la deuda total del sector público federal aumentará para este año en 494 mil millones de pesos, lo que representa 2.4% del pib esperado para 2017. Este proceso de recorte presupuestal puede tener serias implicaciones económicas, ya que hay programas y proyectos gubernamentales que se verán afectados con esta situación y que repercutirán en la economía de todos los sectores del país.
  • La venta de petróleo en cien dólares el barril al principio del sexenio fue una de las estrategias más importantes del gobierno federal para mantener cierto dinamismo económico, sobre todo en algunas regiones del sureste de México. La drástica caída del precio de este hidrocarburo tuvo dos impactos muy importantes, el primero es que el gasto del gobierno federal bajó, pues dejó de percibir fuertes sumas de dinero que provenían de las ganancias de la venta de petróleo; el segundo es que las zonas petroleras del país se sumieron en una grave crisis económica; estados como Tabasco y Campeche son un ejemplo de ello. No se avizora que en el corto plazo el precio del llamado “oro negro” aumente sustancialmente, con la consiguiente baja en los ingresos gubernamentales.
  • Otro de los efectos que está teniendo la economía mundial, luego de los resultados en las elecciones en Estados Unidos, es el aumento en las tasas de interés, que tendrán como impacto que los créditos en general serán más caros y, por lo tanto, es posible que aumente la cartera vencida o que las empresas no accedan a créditos, con lo cual sus posibilidades de expansión y creación de empleos serán menores.
  • Una de las fuentes de divisas más importantes para México son las remesas que los connacionales que viven en Estados Unidos mandan a sus familiares, que se ubican anualmente alrededor de los 20 mil millones de dólares. Las promesas de campaña de Donald Trump de deportar a tres millones de personas indocumentadas y de poner impuestos a las remesas puede hacer que este ingreso disminuya y esto impactaría directamente a muchos hogares en el mundo rural. Además, el nuevo presidente estadunidense presionará a empresas de aquel país para no invertir en México. El primer caso del impacto de este tipo de políticas se dio con la empresa Carrier (que fabrica aires acondicionados), que se desistió de su intención de trasladar una de sus plantas de Indiana a Nuevo León.

Todo lo señalado anteriormente muestra que las reformas estructurales de Peña Nieto, sobre todo las de corte económico, no están dando los resultados deseados; es más, parece que el país ya está inmerso en una dinámica económica sistemáticamente negativa. Esta situación por supuesto que también repercute y abona a la crisis política descrita anteriormente.

4. EL DESCONTENTO MANIFIESTO Y LAS OPCIONES “ANTISISTEMA”

En 2016 hubo tres acontecimientos que sorprendieron a la vida política mundial y que parecen tener un común denominador:

  • El Brexit, donde la mayor parte de los británicos optaron por salir de la Unión Europea
  • Las elecciones en Estados Unidos, donde casi nadie se imaginaba que Donald Trump podría ganar la contienda
  • La decisión de muchos colombianos de no apoyar el acuerdo de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (farc) y el gobierno de aquella nación.

Todos estos sucesos tienen al menos dos cosas en común. En primer lugar, que en los tres casos las encuestas se equivocaron de forma importante, ya que en el Brexit anticipaban que Gran Bretaña no saldría de la Unión Europea; en Estados Unidos le daban ventaja a Hillary Clinton, y en Colombia mostraban que ganaría el “Sí” a los acuerdos de paz. En ningún caso atinaron. La segunda es que en los tres acontecimientos se dio un voto contra la continuidad de las políticas y de los actores políticos que detentaban el poder, es decir, se votó en contra del establishment, en contra del status quo. Muchos analistas han nombrado a este fenómeno como un voto “antisistema”. Esto sería incorrecto en términos teóricos, ya que los planteamientos antisistema (tanto estatal como del capitalismo)1 poco tienen que ver con este comportamiento electoral.

Es un voto donde los “ganadores” de siempre fueron derrotados y los que ostentan el poder y el orden político lo pierden. Si comparamos desde esta perspectiva estos acontecimientos con lo que sucedió en las elecciones en México en 2016 encontramos los mismos elementos: las encuestas se equivocaron y los que detentaban el poder lo perdieron.2 Ahora bien, los nuevos ganadores no necesariamente representan opciones auténticamente distintas al establishment, pero en las respectivas campañas sí se presentaron como tales y por lo tanto fueron los depositarios del voto de castigo, del voto de rechazo y del voto del desencanto social. Ahora sí, retomando las desafortunadas declaraciones del presidente Enrique Peña Nieto, son las traducciones del “mal humor” social, que más bien tendríamos que interpretar por un desazón social, por un desánimo generalizado que ve cómo promesas y promesas van y bien, pero los problemas persisten y las soluciones no llegan.

Si esta tendencia se extiende en el tiempo y se prolonga unos años más, se podría trazar una gran línea divisoria que estará entre los actores sociopolíticos que representan el status quo y el establishment mexicano frente a los actores políticos que lo critican y se presentan como una alternativa ante ello.

Un tema muy importante desde esta lógica es cómo se van a ubicar los actores sociopolíticos dentro de esta nueva cartografía política, ya que en este momento, el pri, el Partido de la Revolución Democrática (prd) y el Partido Acción Nacional (pan) serían parte del establishment, mientras que el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se ubicaría del lado crítico al status quo.

5. REPERCUSIONES ELECTORALES PARA 2018

El diario Reforma publicó a finales de 2016 una encuesta sobre las preferencias electorales a la presidencia de México. En ella se muestra que el único candidato que experimentó un crecimiento en la intención de voto fue Andrés Manuel López Obrador, que se colocó como puntero en la carrera presidencial, en tanto que Morena, como partido, también tuvo un crecimiento importante que lo sitúa a la par de la intención de voto por el pri.3

Por lo pronto, hay tres partidos políticos que por su presencia política en el escenario nacional podrían competir de forma solitaria, o en todo en caso encabezando una alianza electoral. Uno es el pri, donde cada vez más se consolida la candidatura de Miguel Ángel Osorio Chong, pero que tiene el gran problema de “cargar” con los “negativos” de Enrique Peña Nieto, ya que es parte de su gobierno y, a pesar de no tener muchos escándalos sobre su persona, tampoco ha tenido una actuación destacada y sobresaliente como secretario de Gobernación. El segundo es el pan, donde la disputa para obtener la candidatura es cada vez más dura entre Margarita Zavala (quien representa el calderonismo hacia adentro del panismo), Ricardo Anaya (presidente de este instituto
político y que ha construido una base importante de apoyos adentro de su partido) y Rafael Moreno Valle (que es el único gobernador panista que en las elecciones pasadas dejó como relevo a alguien de su partido y quien notoriamente cuenta con fuertes apoyos económicos). Hay que decir del pan que la relación tersa y poco crítica que ha entablado con el presidente Peña Nieto a lo largo de su sexenio puede terminar jugándole en contra en la percepción ciudadana, además de un fuerte conflicto interno que puede dilapidar la fuerza electoral del blanquiazul. El otro partido que sin duda ya tiene candidato es Morena, que postulará a Andrés Manuel López Obrador como su abanderado a la Presidencia de la República y que, por lo que propios y extraños señalan,
se está convirtiendo en uno de los precandidatos electorales más competitivos hacia esa elección.

Se avizora que tanto el prd, el Partido Verde, el Partido Nueva Alianza (Panal) y el Partido Movimiento Ciudadano (pmc), por su poca fuerza electoral en el plano nacional, intentarán conformar una coalición electoral con alguno de los contendientes más competitivos.

Todavía es muy prematuro para definir estas alianzas, pero es posible que tanto el Partido Verde como el Panal construyan una coalición con el pri y adopten a Osorio Chong como su abanderado. Por otro lado, todavía hay discusión en torno a si el prd y pmc van en alianza con el pan o logran construir un acuerdo con Morena. Ambas decisiones tienen ventajas y riesgos políticos que están valorando. Otra posibilidad es impulsar a un candidato ciudadano, sabiendo que sus probabilidades de éxito son muy bajas.

Por lo pronto, en las elecciones estatales de 2017 (Nayarit, Coahuila  y Estado de México) se desarrollarán algunos de los “experimentos” electorales que ya se están fraguando. En el caso del estado norteño se observará si el voto de castigo al pri logra generar el primer gobierno de alternancia en Coahuila, que hasta ahora ha sigo gobernado por el partido tricolor. Por otro lado, en el Estado de México se demostrará la capacidad electoral del presidente de México, que sin duda intentará refrendar el poder para su partido en su tierra natal y que se ha caracterizado por ser uno de los bastiones históricos del pri. En el caso de Nayarit parece que ya está muy definido el rumbo del proceso electoral, donde muy probablemente veremos al senador Manuel Cota, quien
también es dirigente nacional de la Confederación Nacional Campesina (cnc), como el candidato del pri; por el otro lado se está construyendo una alianza entre el pan, prd y pmc para que el empresario Antonio Echavarría sea el contendiente fuerte de la oposición.

6. LA APUESTA ZAPATISTA

Otro de los asuntos que detonaron la agenda pública durante 2016 fue el sorpresivo anuncio del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (ezln) y el Congreso Nacional Indígena (cni) de que para los comicios del año 2018 propondrán una candidatura independiente a la presidencia de México, que sea abanderada por una mujer indígena, y que para avalar este proceso realizarán una consulta a sus bases de apoyo.

Frente a esta noticia los ciudadanos que ven con simpatía la candidatura de López Obrador se mostraron escépticos y críticos ante esta posibilidad, ya que para este sector la candidatura del ezln y cni puede resultar contraproducente al dividir el voto opositor al pri y al pan (al que ven como uno mismo), y con ello favorecer que alguno de estos partidos resulte beneficiado con la dispersión de los sufragios. Para esta postura el mejor escenario para estos institutos políticos es que las opciones del “izquierda” vayan sin alianza electoral y con ello generar una atomización de la oposición.

Los que simpatizan con el ezln tuvieron distintas posiciones luego de este pronunciamiento. Los que prefieren esperar al proceso de consulta para ponderar y valorar los aspectos positivos y negativos de este planteamiento, los que saludan la propuesta y ven esta acción como un elemento que romperá no solo con la dinámica de hacer política de los políticos mexicanos sino con el machismo presente en este ámbito, y los que no están convencidos de esta solución y que reafirman que la estrategia de construir autonomías fuera del sistema político vigente es la mejor forma de trasformar radicalmente el estado de las cosas.

Para otros posibles candidatos independientes, como Jorge Castañeda, parece que esta opción no es la más estratégica, ya que concuerdan en que la presentación de muchas candidaturas de este tipo generará un efecto de dispersión del voto que favorecerá a los partidos políticos tradicionales.

7. BREVES CONCLUSIONES

La debilidad política del presidente Enrique Peña Nieto es provocada por distintos tipos de crisis y, a su vez, es detonante de mayores crisis en diversos ámbitos, por esta razón el cierre de este periodo presidencial será complicado, difícil, lleno de incertidumbres y donde la postura de los ciudadanos tendría que caracterizarse por la atención, la prudencia y una mayor capacidad de influir es los espacios públicos.

 

[typography font=”Arial” size=”11″ size_format=”px”]* Es académico del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (iteso) y responsable del Campo Estratégico de Acción en Pobreza y Exclusión (ceape) en el iteso. Es licenciado en Sociología por la Universidad de Guadalajara y en Filosofía por la Universidad del Valle de Atemajac. Tiene una maestría en Impactos Territoriales de la Globalización por la Universidad Internacional de Andalucía y es doctor en Estudios Científico–Sociales por el iteso. Colabora semanalmente en Antena 3, Radio Metrópoli y como articulista en el Semanario de Guadalajara y en las revistas El Puente y Christus. Correo electrónico: jerqmex@hotmail.com
1. Los planteamientos antisistémicos los podemos encontrar en autores como John Holloway, Raúl Zibechi y Jorge Alonso, entre otros.
2. Véase al respecto: Rocha Quintero, Jorge. “Elecciones de 2016, respuesta ciudadana a la clase política mexicana”, en Voto de castigo a corrupción e impunidad en México (Análisis Plural,
primer semestre de 2016), iteso, Guadalajara, 2016, pp. 79–93.
3. Becerra, Lorena. “Empata Morena al pri en segundo”, en Encuestas [blog del Grupo Reforma],
4 de diciembre de 2016 [de disponible en: http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/?p=6876].[/typography]