Fórum

doi: 10.31391/g0rx2m32                                                  Recepción: 25-06-2025                                                  Aprobación: 11-08-2025

Más allá del ingreso: economía social solidaria y
prácticas ancestrales para lograr una vida digna

María de Martinis

iteso

maria.demartinis@iteso.mx

orcid: 0009-0001-3940-1181

De Martinis, M. (2025). Más allá del ingreso: economía social solidaria y prácticas ancestrales para lograr una vida digna. Análisis Plural, (10).

Resumen:

Este artículo analiza cómo la economía social y solidaria (ess), en sinergia con las prácticas ancestrales, busca mejorar las condiciones de vida de las familias tseltales en la Selva Norte de Chiapas, una región que enfrenta altos niveles de pobreza a pesar de su gran riqueza biocultural. A través del estudio del grupo cooperativo Yomol A’tel se demuestra que este modelo alternativo trasciende la simple mejora de ingresos al integrar sistemas comunitarios como el sistema de cargos, el trabajo colectivo (komon a’tel) y la toma de decisiones en asamblea (tsoblej). El objetivo final es la construcción del lequil cuxlejalil (el buen vivir), un concepto de bienestar integral que incluye la armonía con la naturaleza, la espiritualidad y la justicia social. Esta fusión cultural y económica representa una lucha compleja pero una vía viable para generar transformaciones estructurales y una vida digna en el territorio.

Abstract:

This article analyzes how the social and solidarity Economy (sse), in synergy with ancestral practices, seeks to improve the living conditions of Tseltal families in the Selva Norte (Northern Jungle) of Chiapas, a region facing high levels of poverty despite its great biocultural wealth. Through the study of the Yomol A’tel cooperative group, it is shown that this alternative model goes beyond mere income improvement by integrating community systems such as the cargo system, collective work (komon a’tel), and assembly–based decision–making (tsoblej). The goal is the construction of lequil cuxlejalil (good living), a concept of holistic well–being that includes harmony with nature, spirituality, and social justice. This cultural and economic fusion represents a complex struggle but a viable path for generating structural transformations and a dignified life in the territory.

Palabras clave:

economía social solidaria, prácticas ancestrales, lequil cuxlejalil, vulnerabilidad estructural, riqueza biocultural

Keywords:

social solidarity economy (sse), ancestral practices, lequil cuxlejalil (good living), structural vulnerability, biocultural Wealth

La economía social y solidaria es una forma de trabajar en conjunto para construir el lequil cuxlejalil buscando la calidad de vida de las familias productoras y el cuidado del medio ambiente mediante el intercambio de experiencias y conocimientos.

— Definición propuesta por los trabajadores
del grupo cooperativo Yomol A’tel.

Introducción

Este artículo, extracto de una investigación doctoral más amplia, explora la capacidad de la economía social y solidaria (ess) para modificar las condiciones de vida en contextos de alta vulnerabilidad. Se enfoca principalmente en la experiencia del grupo cooperativo Yomol A’tel y su interacción con las prácticas ancestrales y la estructura social del territorio rural–indígena tseltal de la Selva Norte de Chiapas.

El objetivo es mostrar cómo esta sinergia entre prácticas alternativas y saberes milenarios constituye una vía para mejorar las condiciones de vida de los hogares de la región.

Para ello, es fundamental primero delinear el contexto de este territorio, un lugar de profundos contrastes, y luego analizar la experiencia de Yomol A’tel para entender cómo la ess, en diálogo con la cultura local, logra —o no— generar un bienestar integral para las familias.

Un territorio hecho de contrastes: bioculturalidad vs. vulnerabilidad

El territorio rural–indígena tseltal de la Selva Norte de Chiapas presenta una complejidad particular. Por un lado, es un espacio rebosante de riqueza natural, cultural y de saberes milenarios; por otro, es uno de los territorios más vulnerables de México, marcado por un modelo socioeconómico híbrido en el que conviven prácticas capitalistas hegemónicas, como el extractivismo, con alternativas como el cooperativismo y tradiciones ancestrales.

Los datos oficiales dibujan un panorama general de precariedad. Según el Coneval (2020), el 95% de la población de la zona1 vive en situación de pobreza y 53% en pobreza extrema. La mayoría de los habitantes sufre más de tres carencias sociales2 y percibe un ingreso inferior a la línea de bienestar. Para ponerlo en perspectiva, la línea de pobreza por Ingresos en el medio rural es de 3,241.99 pesos mensuales por persona, mientras que la de pobreza extrema (canasta alimentaria) es de 1,759.79 (Coneval, 2025).

El ingreso promedio de un hogar en este territorio es apenas una cuarta parte del promedio estatal y una séptima parte del nacional (inegi, 2020). Esta situación se agrava al considerar que los hogares se componen, en promedio, de 5 a 7 personas, en los que sólo una persona percibe el ingreso, en la mayoría de los casos se trata del jefe de familia.

En contraposición a esta vulnerabilidad, el territorio ostenta una inmensa riqueza biocultural. México es considerado un país “megadiverso”3 y “megacultural”,4 y la Selva Norte de Chiapas es un claro ejemplo. Su biodiversidad,5 herencia de su geografía y de la cultura maya, es notable. Además, el 88% de la población habla una lengua indígena, principalmente el tseltal (inegi, 2020).

Esta herencia cultural se manifiesta en un profundo “saber–hacer sobre la naturaleza”, un conjunto de técnicas, prácticas y conocimientos ancestrales que constituyen una parte fundamental del Patrimonio Biocultural de México (Toledo & Ortiz-Espejel, 2014, p. 36).

Es en esta encrucijada, en la que la riqueza biocultural converge con la pobreza estructural, donde la experiencia de la economía social y solidaria busca arraigarse, incorporando los elementos culturales como base para la transformación socioeconómica.

Las prácticas ancestrales como cimiento social

Para entender el territorio es importante conocer las prácticas ancestrales que estructuran la vida comunitaria del pueblo tseltal. Estas “prácticas no–económicas locales alternativas” se refieren a los sistemas ancestrales presentes en las comunidades indígenas, que son parte del conjunto de la “manera de ser y estar en el mundo del pueblo tseltal” (Ribera, 2021, p.83). Son el tejido sobre el cual se construyen las relaciones sociales y las prácticas económicas alternativas impulsadas por el grupo cooperativo Yomol A’tel. Las más importantes son:

  1. El sistema de cargos: definido por Korsbaek (1996) como un conjunto de oficios jerarquizados que los miembros de la comunidad asumen de forma rotativa por un periodo corto. Aunque no es remunerado y a menudo implica un costo personal, el cargo confiere un gran prestigio y reconocimiento social.
  2. El sistema de participación colectiva (tsoblej): se manifiesta en las asambleas comunitarias, los órganos políticos y deliberativos donde se toman las decisiones colectivas. La participación es tanto un derecho como una obligación, y las decisiones tomadas son vinculantes para todos, en un modelo de gobernanza horizontal.
  3. El sistema de trabajo cooperativo (komon a’tel): equivalente al “tequio” o “faena” en otras regiones, es un trabajo organizado de manera conjunta para satisfacer necesidades comunes (mantenimiento de caminos, construcción de escuelas, de iglesias, etc.). Se basa en la reciprocidad y el respeto a todo lo que tiene vida, a la naturaleza y al territorio.
  4. El sistema de aprendizaje: en la cultura tseltal el conocimiento es práctico y vivencial. Se aprende mediante la experiencia y la observación, en un proceso que Maurer (2011) describe como nohptesel (“hacer aprender” o “ayudar a aprender”). Es un saber que se adquiere en la vida diaria, una “sapiencia del corazón” (sp’ijil o’tanil).

Estos sistemas no son reliquias del pasado, sino estructuras vivas que informan la organización social, política y espiritual del presente, y que proveen una base fértil para la instrumentación de modelos económicos alternativos como la ess.

La economía social y solidaria como propuesta alternativa

La ess se presenta como una alternativa al modelo económico hegemónico. La Organización Internacional del Trabajo (oit, 2022) la define como un conjunto de entidades (cooperativas, empresas sociales, etc.) que realizan actividades económicas, sociales y medioambientales con un interés colectivo, basándose en principios como la cooperación voluntaria, la gobernanza democrática, la primacía de las personas y el fin social sobre el capital.

Desde una perspectiva latinoamericana, autores como De Sousa y Rodríguez (2011) hablan del “potencial emancipador” de estas experiencias. La ess busca una transformación profunda que posicione en el centro a las personas y su relación con la naturaleza. Sin embargo, este camino no está exento de desafíos. Como advierten Alves da Silva y Barreto (2021), estas estrategias enfrentan barreras económicas, institucionales y culturales impuestas por la hegemonía del mercado capitalista, que amenazan la autonomía, las cosmovisiones y los territorios de los pueblos originarios.

La ess, por lo tanto, no es una solución mágica, sino una herramienta de lucha y resistencia que debe ser adaptada y contextualizada, identificando los factores estructurales que limitan su alcance para poder construir un modelo verdaderamente transformador.

La experiencia de Yomol A’tel: tejiendo alternativas en el territorio tzeltal

El grupo cooperativo Yomol A’tel (“juntos caminamos, juntos trabajamos, juntos soñamos” en tseltal) es un claro ejemplo de la aplicación de la ess en este complejo territorio. Agrupa a 362 socios productores de café, miel y textiles, 72 trabajadores en sus empresas y 115 comunidades, con el objetivo de mejorar los ingresos, el trabajo digno, la justicia social y la armonía con la naturaleza.

Orígenes e identidad

La historia de Yomol A’tel está ligada a la Misión Jesuita de Bachajón, que desde 1958 ha trabajado en la construcción de una iglesia autóctona, promoviendo una síntesis entre la espiritualidad cristiana y la cosmovisión tseltal. En este seno, en 2002, 22 productores de café de la comunidad Nuevo Progreso se organizaron para vender su producto a un precio más justo, desafiando a los intermediarios locales (coyotes).

Este proceso se ha basado en la promoción de una cultura que respeta la cosmovisión maya y busca la armonía y el lequil cuxlejalil (el buen vivir o la vida buena), un concepto que va más allá del bienestar material para abarcar la felicidad, la espiritualidad, la libertad, la reciprocidad y el equilibrio con la Madre Tierra.

El impacto económico: la cadena de valor del café

El principal esfuerzo de Yomol A’tel ha sido la construcción de cadenas de valor integrales mediante las cooperativas de productores y productoras de café, miel, cosmética y textiles. La más desarrollada es la cadena de valor del café, impulsada por la cooperativa Ts’umbal Xitalha’, que abarca actividades que van desde la producción en campo hasta la comercialización final.

Para entender el impacto obtenido, el cuadro 1 muestra el histórico del precio pagado por Yomol A’tel en comparación con el precio del coyote6 local.

Cuadro 1: Precio del café 2007–2024 (Yomol A’tel vs. coyote)

Precio local oro

Promedio de calidades Oro

Primera Oro

Segunda Oro

Tercera Oro

Enero 2024

58.06

91.63

115.00

105.00

70.00

2023

56.83

98.65

115.00

105.00

70.00

2022

84.68

93.80

105.00

98.33

64.67

2021

67.71

59.61

71.00

60.00

39.00

2020

43.28

52.49

64.00

52.67

39.67

2019

34.21

52.01

64.00

54.00

42.00

2018

37.49

46.68

64.00

54.00

42.00

2017

45.09

53.29

63.17

53.17

41.17

2016

46.35

52.16

62.58

52.58

39.33

2015

35.51

48.08

60.42

50.42

38.17

2014

43.02

45.59

60.00

50.00

38.00

2013

24.80

46.29

60.00

50.00

38.00

2012

39.73

-

-

-

-

2011

59.67

-

-

-

-

2010

36.71

-

-

-

-

2009

27.42

-

-

-

-

2008

22.60

-

-

-

-

2007

18.27

-

-

-

-

Fuente: Elaboración a partir de información proporcionada por el grupo cooperativo Yomol A’tel.

El cuadro revela que, si bien en los primeros años el precio seguía los mismos patrones, el grupo cooperativo Yomol A’tel ha logrado estabilizarlo y mantenerlo consistentemente por encima del precio del mercado local, garantizando un ingreso más justo y predecible.7

La estabilidad lograda por el grupo cooperativo se debe a la apuesta por la calidad del producto final y a las constantes capacitaciones a las familias productoras en técnicas agroecológicas bajo un sistema agroforestal que preserva la biodiversidad.

Al analizar el cuadro, el impacto en términos numéricos parece ser significativo,8 sin embargo, para saber si el incremento del ingreso es real hay que estudiar otros factores que influyen considerablemente, es decir: la evolución de los precios de los productos y servicios básicos,9 los conflictos bélicos internacionales, así como las actuales sequías en América Latina. Todos estos factores son las principales causas de la aceleración de la inflación en toda la región, y en México no es excepción, con una tasa de inflación actual de 4.68% y tocando su nivel más alto en 2022, con un valor de 7.9% (Statista, 2024).

Por ejemplo, en diciembre de 2024 los mexicanos pagaron aproximadamente 60% más por cebolla que en el mismo mes de 2022 (Secretaría de Desarrollo Económico, 2025). En los últimos años, el índice de precios al consumo (ipc) ha presentado un crecimiento constante e ininterrumpido (Statista, 2024a), lo que influye en el poder de adquisición de las familias mexicanas.

Todo esto demuestra que, aunque mejorado, el ingreso no está siendo suficiente para responder a las necesidades de las familias tseltales y que se requiere de esfuerzos cruzados y alianzas para garantizar la soberanía alimentaria, así como otras necesidades.

Por ejemplo, en una entrevista se afirma que “En términos económicos definitivamente hay un ingreso mejorado que es real, pero siento que no está siendo suficiente, tenemos que sumar más esfuerzos, más alianzas desde la soberanía alimentaria, el autoconsumo, porque hay otras necesidades que están emergiendo y que no estamos atendiendo” (Entrevista C).

También se afirma que “El ingreso que recibes con el café es mayor ahora dentro de la cooperativa, pero no puede cubrir todo lo que se necesita. Si no siembras tu maíz o tu frijol no te alcanza para comprarlos, y si tienes hijos que van a la escuela vas a estar muy apretado y no te alcanza” (Entrevista D).

Más allá del ingreso, Yomol A’tel promueve la generación de un empleo digno mediante la capacitación constante. De los 72 trabajadores del grupo, 23 son tseltales, hijos e hijas de productores, que se formaron mediante la “escuela de café” y que actualmente ocupan puestos desde técnicos de campo hasta directivos.

La formación es uno de los pilares sobre lo que se construye la experiencia del grupo cooperativo Yomol A’tel, basada en las formas ancestrales de transmitir los saberes de generación en generación. Como afirman los entrevistados, la formación es un beneficio intangible y duradero, a diferencia del ingreso que puede ser volátil.

Además del café, el grupo cooperativo Yomol A’tel promueve distintas cadenas de valor: miel orgánica, cosmética artesanal y natural, y textiles, tratando de cerrar el ciclo económico desde la producción hasta la comercialización y de regreso con la reinversión de los excedentes. Se impulsan también nuevos emprendimientos comunitarios (huertos, producción de panela, cría de animales de traspatio, entre los más recientes) para diversificar las fuentes de ingreso y permitir a las familias mejorar sus condiciones de vida.

Cuadro 2: Organizaciones de base y procesos económico–productivos del grupo Yomol A’tel, 2024

Organizaciones de base
(legalmente constituidas)

Procesos económico–productivos

Nombre

Orientación

Nombre

Productos

Jun Pajal O’tanil

Organización de las mujeres

Xapontic

Jabones, champús, crema corporal y artesanías

Ts’umbal Xitalha’

Familias productoras de café y miel

Chabtic

Miel orgánica, café orgánico y microfinanzas

Bats’il Maya

Trabajadoras(es) tseltales y mestizos

Capeltic

Café en bolsa y cafeterías

Fuente: Información proporcionada por el grupo cooperativo Yomol A’tel.

La fusión con las prácticas ancestrales

El trabajo que realiza Yomol A’tel y sus impactos en el territorio no pueden explicarse únicamente desde la economía. De hecho, su mayor fortaleza radica en su capacidad para fusionar los principios de la ess con las prácticas ancestrales del territorio.

Todo se puede resumir en tres elementos principales:

Espiritualidad, género y sostenibilidad: habitus alternativos transversales

Para alcanzar el lequil cuxlejalil, Yomol A’tel trabaja en la construcción de habitus11 alternativos, es decir, formas de percibir, pensar y actuar que se alejan de los habitus que naturalmente se interiorizan a lo largo de la vida y que derivan de las estructuras sociales.

Conclusiones: una lucha integral por el lequil cuxlejalil

Se puede afirmar que los factores estructurales, como la pobreza endémica y la lógica del mercado capitalista, desempeñan un papel determinante en la lucha por modificar las condiciones de vida en la Selva Norte de Chiapas. Cualquier intervención debe tenerlos en cuenta para no fracasar.

El análisis de la experiencia de Yomol A’tel demuestra que las prácticas alternativas que impulsa, en profunda interacción con los sistemas ancestrales existentes, tienen la posibilidad de generar un impacto verdadero y sostenible.

Sin embargo, el lequil cuxlejalil no se alcanza únicamente con la mejora del ingreso. La experiencia de Yomol A’tel enseña que es una meta integral. La clave de su modelo es la incorporación de las prácticas ancestrales (sistema de cargos, tsoblej, komon a’tel, nohptesel), el fomento de una espiritualidad que da sentido al trabajo y el impulso de habitus alternativos en torno al género y la sostenibilidad.

Esta fusión crea un modelo de economía social y solidaria que es culturalmente pertinente y socialmente arraigado. Es una lucha que se libra en múltiples frentes —económico, cultural, social, político y religioso— y que reconoce la complejidad del territorio.

La apuesta a largo plazo de Yomol A’tel es hacia una perspectiva ecosistémica e intercultural, en la que la reproducción de la vida, las relaciones humanas en armonía con la naturaleza, la diversidad cultural y la igualdad de género están, verdaderamente, en el centro de la intervención.

Bibliografía

Bourdieu, P. (2006). Génesis y estructura del campo religioso (Vol. xxvii). (A. El Colegio de Michoacan, A cura di) Zamora, México: Relaciones. Estudios de Historia y Sociedad.

Bourdieu, P. (2000). La dominación masculina. Barcelona: Editorial Anagrama.

Coneval. (2020). Medición de la Pobreza: Pobreza por grupos poblacionales a escala municipal 2010, 2015 y 2020. Tratto da Coneval: https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/Pobreza_grupos_poblacionales
_municipal_2010_2020.aspx

Coneval. (2025). Líneas de pobreza por ingresos. Tratto da Consejo Nacional de Evolución de la Política de Desarrollo Social: https://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Paginas/Pobreza_2022.aspx

inegi. (2020). Censo de Población y Vivienda 2020. Tratto da inegi: https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/

Toledo, V. M., & Ortiz–Espejel, B. (2014). México, regiones que caminan hacia la sustentabilidad: Una geopolítica de las resistencias bioculturales. Puebla, México: Universidad Iberoamericana Puebla.

Ribera, B. (2021). El sentido comunal del pueblo maya tseltal de Chilón y Sitalá. En X. Leyva Solano, L. Cubells, & J. M. Trigueiro de Lima, Sistemas normativos y prácticas autonómicas del pueblo tseltal de Chilón y Sitalá. Argentina y México: clacso, iteso, Cooperativa Editorial Retos; Centro Prodh, cediac.

Korsbaek, L. (1996). Introducción al sistema de cargos. Toluca: Escuela de Antropología–uaem.

Maurer Ávalos, E. (2011). ¡Los tseltales aprenden sin enseñanzas! Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, xli(3–4), 65–71.

oit. (2022, junio 16). Resolución relativa al trabajo decente y la economía social y solidaria. Tratto da Organización Internacional del Trabajo: https://www.ilo.org/es/resource/ilc/110/resolución-relativa-al-trabajo
-decente-y-la-economía-social-y-solidaria

De Sousa Santos, B., & Rodríguez, C. (2011). Introducción. Para ampliar el canon de la producción. En B. De Sousa Santos, E. trad. Rosales, & M. Morales, Producir para vivir. Los caminos de la producción no capitalista. México: fce.

Alves da Silva, R. M., & Barreto Silva, R. (2021). Estrategias económico alternativas en América Latina: ¿prácticas de resistencia instrumentos de transformación? En R. M. Alves da Silva, & R. Barreto Silva, Políticas públicas, estrategias económico productivas y derechos económicos de las mujeres. San Marcos, País Vasco: Heoga, Instituto de Estudios sobre el Desarrollo y Cooperación Internacional. Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Statista. (2024, octubre). Evolución anual de la tasa de inflación en México desde 2015 hasta 2029. Tratto da es.statista.com: https://es.statista.com/estadisticas/608330/tasa-de-inflacion-mexico/

Secretaría de Desarrollo Económico. (2025, junio). Seguimiento de Precios de la Canasta Básica. Tratto da sedeco.cdmx.gob.mx: https://www.sedeco.cdmx.gob.mx/servicios/servicio/seguimiento-de-precios
-de-la-canasta-basica

Statista. (2024a). Evolución del Índice Nacional de Precios al Consumidor (inpc) en México de noviembre de 2019 a septiembre de 2024. Tratto da es.statista.com: https://es.statista.com/estadisticas/608740/indice
-de-precios-de-consumo-mexico/


  1. 1 La Selva Norte de Chiapas abarca los municipios de Ocosingo, Chilón, Yajalón, Sitalá, Pantelhó y Palenque.

  2. 2 Los indicadores de carencia social del Coneval son los siguientes: ingreso corriente per cápita, rezago educativo promedio en el hogar, acceso a los servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacio de la vivienda, acceso a los servicios básicos de la vivienda, acceso a la alimentación, grado de cohesión social (Coneval, 2010–2015) (https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/Medición/Indicadores-de-carencia-social.aspx).

  3. 3 “El principal criterio para pertenecer al grupo de los países megadiversos es el endemismo. Para ser megadiverso, un país debe tener por lo menos 5,000 especies endémicas de plantas (Mittermeier et al. 2004, en (Conabio, 2023).

  4. 4 En México se cuenta con la presencia de 11 familias lingüísticas, 68 agrupaciones lingüísticas y 364 variantes que debieran llamarse lenguas, según Inali, 2007 (Toledo & Ortiz–Espejel, 2014).

  5. 5 El termino biodiversidad incluye toda la variedad de especies vivientes, es decir, no sólo a las plantas y a los animales, sino también a los hongos, a los protozoarios y a las bacterias; además incluye a los diversos ecosistemas en los que las especies habitan e interactúan. Recientemente se ha propuesto que este término incluya también a la variedad de plantas domesticadas por el ser humano y sus parientes silvestres (agro–biodiversidad) y a la diversidad cultural humana (costumbres, lenguas y cosmovisiones) (Conabio, 2022).

  6. 6 El coyotaje es una práctica muy común en la agricultura y se refiere al acaparamiento a precios bajos de los productos para revenderlos a precios inflados a las grandes corporaciones.

  7. 7 Es importante considerar que el café, tratándose de un commodities, está sujeto a la volatilidad del precio que, dependiendo de la bolsa de valor a escala internacional, varía constantemente a favor o en contra de los productores locales.

  8. 8 Se registra un incremento del 30% del ingreso anual.

  9. 9 En México los alimentos básicos son los siguientes: maíz, frijol, arroz, azúcar, aceite vegetal, leche, huevo, además de productos de higiene personal y limpieza. Los servicios básicos son: agua, electricidad, gas, telefonía e internet.

  10. 10 Los capitales, según Bourdieu (2006), son los recursos, medios y fuerzas que los agentes, actuantes y conscientes, poseen y ponen en juego en las luchas para posicionarse dentro de los distintos campos de acción. Existen distintos tipos de capitales, económico, político, social, cultural y religioso, entre los más comunes.

  11. 11 El habitus se refiere a “estructuras cognitivas y evaluativas que se adquieren a través de la experiencia duradera de una posición en el mundo social; […] son estructuras mentales a través de las cuales los agentes aprehenden el mundo social, y producto de la interiorización de las estructuras del mundo social” (Bourdieu, 1987, p.134).

  12. 12 Con “dominación simbólica” Bourdieu (2000) se refiere a la “lógica de dominación ejercida en nombre de un principio simbólico conocido y admitido tanto por el dominador como por el dominado” (p.5).