doi: 10.31391/dd3r5yis

Presentación
Este número parte de una constatación empírica: la combinación de liderazgos disruptivos y rivalidad entre grandes potencias sugieren que estamos frente a una crisis en el orden liberal surgido después de la Segunda Guerra Mundial. En el ámbito de las relaciones internacionales este orden se puede entender como el conjunto de reglas, instituciones, normas, principios y valores impulsados principalmente por Estados Unidos, país que sentó las bases de la cooperación entre Estados.
Sus pilares fundamentales son cinco: 1) multilateralismo, es decir, la creación de reglas e instituciones para responder y atender de manera conjunta los problemas internacionales; 2) libre comercio e interdependencia económica como mecanismos no sólo para promover la prosperidad, sino también, y desde una perspectiva Kantiana, para prevenir conflictos; 3) promoción del Estado de derecho internacional para dotar al mundo de instrumentos jurídicos como normas, tratados y acuerdos para regir la conducta de los Estados; 4) promoción de la democracia y los derechos humanos como valores universales; y 5) cooperación y seguridad colectiva como guías de la construcción de alianzas e instituciones para resolver y gestionar los conflictos internacionales.
Si bien el funcionamiento del orden liberal nunca estuvo exento de contradicciones, limitaciones y fracasos, y aun cuando hay innumerables ejemplos de su falta de capacidad para responder a los problemas y retos internacionales, hasta hace un par de décadas había sido operativamente viable. Sin embargo, la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos representó un punto de inflexión que, en su segundo periodo en la Casa Blanca, profundizó el debilitamiento de sus principios y valores. Su figura es, quizá, el ejemplo más emblemático de liderazgo disruptivo, rompiendo con acuerdos históricos y alianzas que parecían sólidas, y haciendo uso de amenazas políticas y comerciales tanto contra aliados como contra adversarios; en muchos casos, desconociendo de facto los procesos internacionales de toma de decisiones en el marco de organismos e instituciones multilaterales. Y como él, han surgido muchos otros líderes, la mayoría de ellos democráticamente electos, que están provocando lo que puede calificarse como “la crisis del orden liberal”.
En ese contexto, en su discurso en el Foro Económico Mundial: Davos 2026, el primer ministro canadiense, Mark Carney, advirtió que no estamos frente a una transición, sino frente a una “ruptura del orden mundial”, así como ante la conversión de la economía en arma geopolítica. La distinción no es menor. Las transiciones suponen continuidad en las reglas, aunque se den transformaciones y cambios de actores dominantes; mientras que las rupturas marcan el fin de su vigencia y el surgimiento de reglas nuevas. Frente al debilitamiento de los principios y las reglas, los consensos que sostuvieron durante décadas los acuerdos que llevaron a la cooperación, el libre comercio, las operaciones de paz y la promoción de los derechos humanos… hoy se desvanecen. A ello se suman la desinformación, la manipulación de datos, la formulación de narrativas que construyen realidades no necesariamente sustentadas en evidencia, así como el uso de las emociones en tanto recurso político para movilizar a las masas. Ello conlleva incertidumbre y plantea preguntas clave como la que acompaña el título de este número 13 de Análisis Plural (“¿Qué es lo que viene para el mundo?”), la cual no pretende ser respondida de forma definitiva, sino aportar elementos para explorar los posibles escenarios que pueden surgir ante esta coyuntura histórica. Los trabajos aquí reunidos analizan aspectos relevantes para comprender la crisis del orden liberal y reflexionar sobre el mundo que viene.
Este número está dedicado a Rossana Reguillo, una voz crítica y aguda, quien nos legó para esta edición, en la sección Exploraciones, “Gobernar el miedo: apuntes sobre un mundo sin garantías”, su último artículo. El texto tiene una doble función. Por un lado, dota al número de antecedentes históricos para comprender cómo después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 el miedo se ha convertido en uno de los principales lenguajes del poder y en una herramienta de gobierno vinculada a la distribución desigual de los riesgos, a la ampliación de espacios en los que se suspenden garantías y al fortalecimiento de nuevas expresiones de autoritarismo. Y, por el otro lado, funciona como un hilo conductor al enfatizar un contexto marcado por la posverdad y por nuevos mecanismos de control simbólico, en el que el miedo es el motor de muchos cambios. Frente a ello, y en un gesto de resistencia, la autora recupera la noción de “contramáquinas” para nombrar aquellas prácticas que desafían estas lógicas y mantienen abierta la posibilidad de un mundo compartido en el que todas las vidas tengan el mismo valor.
En la sección Fórum, Daniel Morales Ruvalcaba examina el caso de Brasil como actor clave en el sistema internacional, interlocutor fundamental en temas de gobernanza global, desarrollo sostenible, seguridad alimentaria y cambio climático. Su artículo, “Brasil y la crisis del orden internacional: estrategias de inserción durante el segundo gobierno de Lula”, examina el impulso de una diplomacia pragmática para recuperar la autonomía y el equilibrio tras años de acercamiento ideológico de Bolsonaro respecto a Trump. En ese contexto, el autor da cuenta de las estrategias de reposicionamiento del país sudamericano gestionando una presencia selectiva y una mediación en un entorno internacional más volátil.
Por su parte, Diana Gómez, en su colaboración “Entre veto y austeridad: el sistema de Naciones Unidas en crisis existencial”, analiza a las Naciones Unidas, máximo exponente del multilateralismo de la posguerra. La autora argumenta que el sistema de Naciones Unidas se ha convertido en un actor reactivo y condicionado por las grandes potencias, y examina casos como Gaza, Sudán, la República Democrática del Congo y Haití para dar cuenta del fracaso de la seguridad colectiva, los abusos y la selectividad en las operaciones de paz. La autora advierte la necesidad de reformas profundas en las reglas de operación y en las vías de financiamiento, dado que el presupuesto es un aspecto clave para garantizar la atención eficiente de las emergencias humanitarias y los retos de un mundo cada vez más convulso.
De vuelta a la sección Exploraciones, Cristóbal Collignon de Alba presenta una interpretación alternativa a la crisis del sistema neoliberal: la que proviene de las potencias asiáticas. El autor argumenta que, desde esta región, el contexto actual es visto como una oportunidad para generar crecimiento. Su artículo titulado “‘Asia’ en un mundo postliberal. ¿Cómo se observa el fin del orden internacional liberal en las potencias de la región?” examina las posturas y acciones de China, Bharat (India), Japón y Corea, y cómo estos países enfrentan los retos de la interacción y el comercio internacional en un escenario cambiante.
Dada la relevancia de la migración irregular, Rocío C. Osorno analiza en su artículo, “Migración irregular y crisis del multilateralismo: tensiones, límites y desafíos”, las dificultades del multilateralismo para construir respuestas eficaces, equilibradas y duraderas en la materia. Asimismo, revisa la evolución de la cooperación internacional en este ámbito y sostiene que los flujos migratorios irregulares no sólo ponen a prueba la capacidad de acción de las instituciones multilaterales, sino que también evidencian tensiones estructurales persistentes, particularmente entre la defensa de la soberanía estatal y la protección de los derechos humanos, valores del orden liberal en crisis.
Dorella Belén Becerra López contribuye con un texto titulado “Metamorfosis de una herida colectiva”, en el que dirige la mirada a la violencia y sus efectos, y a las distintas formas en que, en lo individual y lo colectivo, se vive, se padece, nos marca y nos limita. En este trabajo suyo, redactado entre ensayo poético y escritura reflexiva, la autora invita a pensar cómo la violencia, a veces producida por decisiones económicas o políticas, produce cambios de nuestro tiempo desde una dimensión existencial, lo que complementa el análisis político y geopolítico de este número.
El fotorreportaje “Trabajo informal en México: una realidad invisibilizada”, de Antonella Siliceo, desplaza la mirada desde los grandes procesos geopolíticos hacia las realidades cotidianas que afectan a millones de personas. En un momento en el que se discuten la crisis del orden liberal y el debilitamiento de los mecanismos de protección social, estas imágenes recuerdan que las transformaciones globales tienen expresiones concretas en las calles, los mercados y los espacios de trabajo, donde amplios sectores de la población sostienen su vida, al margen de las garantías formales de empleo, seguridad social y protección laboral.
Por último, Tzinti Ramírez Reyes, en la sección Ethos, aporta con su artículo “Entre la ética y la inconsistencia: la crisis del orden internacional liberal y sus normas” una perspectiva ética al análisis de las normas y regímenes del orden liberal, y a las consecuencias humanitarias que está dejando la fragilidad del derecho internacional para responder eficazmente a la protección de la población afectada por la violencia y los conflictos armados. Para ello retoma las acciones emprendidas por israelíes en Gaza y Cisjordania, enfatizando la violencia ejercida contra la infancia palestina como ejemplo contundente de la distancia entre los ideales universales que proclama y sus resultados concretos. De acuerdo con la autora, aunque el orden liberal se presenta como un proyecto ético de alcance universal, históricamente ha funcionado mediante estructuras jerárquicas, relaciones de tutela y una aplicación desigual de sus propios principios.
Así, los trabajos reunidos en el número 13 de Análisis Plural nos invitan a pensar críticamente las transformaciones de nuestro tiempo y a preguntarnos no sólo qué mundo viene, sino también qué mundo queremos construir. Siguiendo la invitación de Rossana Reguillo a pensar un mundo común donde la vida no sea jerarquizada, este número busca abrir preguntas, provocar reflexiones y contribuir a la construcción de horizontes compartidos en tiempos de ruptura e incertidumbre.
Elizabeth Prado Pérez
Coordinadora del número
